Michael Bradley está convencido de que MLS Next Pro era el lugar indicado para su aprendizaje. La estructura de New York Red Bulls le ofreció prácticamente todo lo que podía desear: buenas instalaciones y, además, un plantel con jugadores de altísimo nivel.
Pero hay un punto todavía más importante: Bradley tuvo margen real para armar un equipo con su propia identidad. La consigna era clara: si quería aprender, tenía a disposición una de las mejores academias del entorno de MLS y un plantel repleto de futbolistas con hambre de ganarse un lugar en el primer equipo. Eso ocurría en julio de 2025, cuando su paso por RBNY 2 —que se quedó con el título de MLS Next Pro— le sirvió como plataforma para dar el salto a la conducción del primer equipo. Fue, a la vez, un ejemplo de cómo puede funcionar esta liga dentro del ecosistema del fútbol estadounidense.
Ahora, el plan apunta a algo más grande.
Tras el anuncio de hace dos semanas sobre la llegada de una “inversión estratégica” de KKR, una firma global de inversiones, en MLS Next Pro se levantaron varias cejas. El comunicado incluyó un vocabulario cargado de conceptos y expresiones difíciles de descifrar, acompañado por imágenes que sugerían que podría tratarse de un movimiento de gran magnitud, aunque sin cifras específicas.
Estos procesos, en el fútbol (y en los negocios), a veces son difíciles de definir con precisión. Está claro que la liga recibió dinero para “hacer algo”, pero la pregunta central sigue abierta: ¿para qué exactamente? Aun así, hay una promesa clave que aparece como eje del acuerdo: MLS Next Pro, que durante casi cinco años creció con cautela, ahora afloja un poco el freno. De golpe, un esquema de reservas que antes parecía algo secundario intenta entrar con más fuerza en el circuito principal.
“Nuestro objetivo, desde que lanzamos la liga, fue hacer crecer el fútbol en los Estados Unidos, y esta alianza nos permitirá hacerlo de manera exponencial. Creemos que es el momento ideal para esta nueva etapa en MLS Next Pro”, sostuvo Ali Curtis, presidente de MLS Next Pro, en diálogo con GOAL.
La idea original de MLS Next Pro y el camino de sus protagonistas
El mandato con el que nació MLS Next Pro era bastante simple. En el país había muchos futbolistas de muy buen nivel que no estaban encontrando su lugar en los equipos de MLS. La liga surgió como un destino para esos jugadores, con la intención de que se desarrollaran allí antes de abrirse paso en el fútbol profesional.
Es cierto que también hubo espacio para varios referentes ya formados, pero el objetivo seguía siendo claro: sostener un proceso formativo para una nueva camada de talentos, o al menos brindarles la oportunidad de intentarlo. Ahora bien, si el plan se cumplió al pie de la letra o no, puede discutirse. Lo que sí está a la vista es que hubo muchos futbolistas, entrenadores y, por lo menos en el caso de Bradley, un director técnico con proyección que emergieron desde el circuito NEXT Pro hasta llegar al máximo nivel del fútbol estadounidense.
“La chance de contar con este apoyo no aparece tan seguido: tener la oportunidad todos los días con un equipo propio, dirigir entrenamientos, desarrollar mis ideas, construir mi forma de trabajar, buscar las mejores maneras de vincularme… con una exposición que no es tan intensa, y con una presión —relativamente hablando— un poco menor para tener que ganar cada fin de semana”, expresó Bradley, poco después de ser nombrado entrenador en jefe de Red Bulls 2.
Además, la liga tuvo aciertos al introducir reglas que después terminaron adoptándose en niveles más altos. En ese sentido, MLS Next Pro funciona como semillero, y también como un terreno donde pueden ensayarse algunas ideas. Hasta aquí, el balance fue mayormente positivo. Pero queda una gran incógnita de fondo:
¿Qué viene después?
Más dinero, más ambición y el foco en la expansión
Con una inyección importante de efectivo, la respuesta se parece, en buena medida, a “todo”.
“Si miramos cada una de las áreas de nuestra liga, desde el desarrollo de jugadores hasta el trabajo con patrocinadores y el acercamiento corporativo, y todos los componentes vinculados con hacer crecer la liga dentro del fútbol, creemos que la alianza ayudará a elevar el proyecto”, afirmó Curtis.
Sin embargo, la señal más llamativa está en el terreno de la expansión. Hasta ahora, NEXT Pro incorporó nuevas franquicias, aunque con prudencia. En su arranque contó con 20 clubes fundadores. Para este año, el número llegó a 30: 27 estuvieron vinculados con equipos de MLS y otros tres fueron independientes. En los últimos 18 meses, la liga informó oficialmente cinco equipos más que no se afiliaron a MLS, y todos comenzarán a competir el año próximo. A la vez, hay rumores constantes sobre más incorporaciones.
“Poner un equipo en un mercado nuevo, con una marca nueva y en un estadio nuevo, va a impactar muchísimo en el fútbol, en la relación con los hinchas y también en el desarrollo de los jugadores. Tiene sentido que los futbolistas compitan en estadios vibrantes, de tamaño adecuado”, remarcó Curtis.
Ese es, precisamente, un objetivo central. NEXT Pro quiere sumar equipos para acelerar. Pero también busca reubicar clubes ya existentes en mercados diferentes.
“Hay muchísimas ciudades que hoy no tienen un equipo de MLS, pero que podrían sostenerlo y que además les encantaría tener fútbol profesional. Aman el juego”, explicó Curtis.
Huntsville City FC como ejemplo: mercado nuevo, club propio y rol de “puente”
Conviene destacar que NEXT Pro ya tiene experiencia en este tipo de modelos. Huntsville City FC está instalado en una zona tranquila de Alabama. Juega en la ciudad más grande del estado, pero no tiene rivales deportivos inmediatos. El “Boys in Blue” opera en un estadio que fue de béisbol de ligas menores, y promedia unos 4.000 espectadores por partido en una cancha con capacidad para 6.000.
El club tiene escudo propio, identidad de marca propia y funciona como cualquier equipo independiente. A la vez, técnicamente se desempeña como club formativo para Nashville SC, de MLS. Para Curtis, esta propuesta es un ejemplo ideal: un equipo que ya funciona dentro de una comunidad que todavía no adoptó del todo el fútbol profesional.
“Es un mercado nuevo, con una marca nueva, y con un contexto de estadio que encaja con esa comunidad. Eso permite que Huntsville sea Huntsville”, sostuvo Curtis.
Si el planteo suena bastante parecido al de otra liga del fútbol estadounidense, entonces la comparación es correcta: ahí está el punto. USL también se está expandiendo a un ritmo acelerado y, además, impulsa la propiedad independiente para llevar equipos a mercados accesibles a lo largo del país.
Las tarifas de expansión en MLS son altísimas: el grupo propietario de San Diego pagó 500 millones de dólares, y no se ve que aparezcan equipos nuevos en el corto plazo. USL, en cambio, es mucho más barato: aun con menos restricciones, para los grupos inversores representa una oportunidad relativamente cómoda para instalar un club en una comunidad donde no existe oferta deportiva suficiente.
De todos modos, el país es grande y las ideas no tienen copyright. Por encima de todo, Curtis considera que el desarrollo de MLS como liga es una prueba de que NEXT Pro puede replicar un camino similar.
“Después del Mundial de 1994, MLS pasó 30 años desarrollándose, evolucionando y creciendo como liga, y también construyendo y haciendo crecer el fútbol”, señaló.
La cuestión de los estadios y el límite entre el crecimiento y el propósito
Se vienen nuevas preguntas. En los últimos años, uno de los problemas principales para USL giró alrededor de los estadios.
La creación de una División 1 volvió a encender el debate sobre contar con un escenario adecuado para el fútbol profesional de alto nivel. Aunque Curtis no se comprometió con detalles específicos, reconoció que tener un lugar apropiado para ver fútbol es fundamental.
“Tener un plan relacionado con el estadio ayuda a crear momentos y recuerdos para los hinchas. También sostiene todo lo vinculado con el desarrollo de futbolistas, que es tan importante. Y es clave que cada comunidad tenga un lugar al que pueda volver para apoyar a su equipo. Todos hemos ido a partidos de distintos deportes, y el estadio es súper importante”, comentó.
Entonces, ¿hasta dónde puede crecer este proyecto? Si MLS Next Pro está recibiendo un ingreso significativo, ¿cuál es la meta final? La expansión sin sentido puede ser peligrosa: en el mundo se han visto clubes que terminaron plegándose por decisiones de crecimiento mal encaminadas. NEXT Pro apunta a llevar su estructura hasta 50 equipos, y Curtis cree que ese número es alcanzable.
Para lograrlo, seguramente la liga tendrá que seguir expandiéndose con más velocidad. Los 35 del próximo año se ven como un piso firme. Ahora bien, ubicar canchas para 15 clubes nuevos —con competencia prevista en algunos mercados— no será sencillo. Aun así, la liga confía en que habrá un impulso creciente alrededor del torneo. Y, dado el ritmo con el que ya creció, es difícil no pensar que el camino puede continuar con éxito.
“Estamos muy entusiasmados con lo que está pasando ahora, y vamos a hacer todo lo que podamos para impulsar este deporte. Tenemos el respaldo y el apoyo de nuestros dueños, así que vamos a poner todo lo que tenemos”, cerró Curtis.
