Arsenal cerró su temporada en la Premier League con una alegría enorme: se impuso 2-1 a Crystal Palace en Selhurst Park y, con ese resultado, alzó el trofeo del campeonato local. La celebración en el campo fue una postal de festejo para un club que tocó el techo en el plano doméstico, pero el entrenador Mikel Arteta ya puso el foco en el desafío inmediato: el gran duelo europeo del sábado ante PSG, en la previa de una cita decisiva para su historia reciente.

Datos clave

  • El título llegó tras un triunfo 2-1 sobre Crystal Palace en Selhurst Park, en el último partido de Premier del curso.
  • Arteta advirtió que las celebraciones no deben bajar la intensidad de Arsenal de cara al cruce con PSG del sábado.
  • El técnico remarcó que el trabajo ya comenzó para el partido en Budapest, pensando en el uso de la energía del grupo hacia el final.
  • Arsenal todavía no había ganado la Champions League y Arteta entiende que esta oportunidad puede quedar grabada para siempre.
  • El entrenador recordó que en su primera temporada ganó la FA Cup (2020) y habló de los pasos previos antes de llegar a este punto.

Arteta y el mensaje para que la euforia no afecte

El DT español busca que la inercia del festejo no se convierta en relajación. En su discurso, sostuvo que el plantel debe mantener la misma intensidad competitiva y que la energía del equipo tiene que fluir, especialmente en una instancia donde cualquier error pesa. En ese sentido, evitó que la obtención del campeonato local sea un techo y, por el contrario, la planteó como un impulso que no distrae del objetivo mayor.

Arteta también explicó que el plantel ya viene trabajando sobre qué hacer en Budapest: cómo canalizar esa energía colectiva que el grupo carga de cara al partido decisivo. Según su enfoque, desde el mismo día posterior al cierre de la liga, la preparación debe orientarse a lo que se viene y a sostener el mismo nivel mental cuando el torneo europeo exija máxima concentración.

El objetivo histórico: escribir una nueva página

Aunque la Premier League significa un logro enorme —más aún para un equipo que había llegado como escolta en tres temporadas consecutivas—, Arteta insiste en que la Champions League todavía es la frontera final. Arsenal no tiene antecedentes de haber levantado la Copa de Europa en su historia, y el entrenador percibe esta etapa como una ventana excepcional para inmortalizar a este plantel dentro de los libros grandes del fútbol.

Con esa idea, el técnico dejó en claro que el club quiere abrir un nuevo capítulo y aspirar a levantar también la Champions League. En su lectura, el camino hacia un doble histórico entre el torneo continental y el trofeo local no es solo una posibilidad: es el tipo de meta que obliga a elevar estándares y a sostener una mentalidad ganadora hasta el último instante.

Responsabilidad, confianza y el golpe de la experiencia

Arteta, que conquistó la FA Cup en su primera campaña al frente en 2020, reconoce que el proceso tuvo varios momentos de cerca, antes de llegar a lo más alto. Para el entrenador, el hecho de pasar a ser “campeones” no es únicamente un título: también aporta una carga mental distinta. Señaló que esa condición puede ser determinante cuando el equipo se ponga bajo las luces en Budapest la semana próxima, porque cambia la forma de encarar el partido: con confianza, pero también con un tipo de presencia y energía diferente.

El DT agregó que la camiseta ahora representa “otra cosa”, ya que vestirla con el estatus de campeón trae consigo confianza y también una obligación nueva. En su visión, el trabajo a partir de este momento consiste en elevar el nivel de forma sostenida, mantener los estándares y buscar aún más, porque considera que el equipo está en condiciones de llegar más lejos y lograr objetivos que van más allá del presente inmediato.

El alivio por el camino recorrido

Tras los tropiezos de las semanas finales en campañas anteriores, Arteta confesó que la sensación de alivio fue palpable mientras celebraba en el césped junto a su familia. Contó además que, en su proceso mental, se imaginó con el trofeo, y que la realidad de ese momento le dejó una sensación de confirmación respecto de su forma de trabajar. Para él, el hecho de haber llegado por el camino correcto vuelve más valioso el resultado.

En su balance final, sostuvo que se siente el mismo, pero más feliz y aliviado. Remarcó que durante la travesía el equipo dio pasos enormes y alcanzó cosas que, para él, tienen un valor real. Sin embargo, dejó claro cuál fue y sigue siendo el norte: ganar trofeos grandes. También recordó que el grupo quedó muy cerca en distintos momentos y que, en tres ubicaciones distintas, falló en el tramo final, algo que fue doloroso. Aun así, planteó que esa frustración fue la que empujó a buscar nuevas maneras de demostrar de qué está hecho el equipo, y por eso aseguró que el modo en que llegaron a este punto hace que todo sea todavía mejor de lo que imaginaban.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.