Arsenal tuvo una chance histórica de completar el “doblete” en Budapest, pero la noche terminó en un golpe duro. Los de Londres se pusieron en ventaja temprano gracias a Kai Havertz, aunque Ousmane Dembélé llegó a empatar desde el punto penal y el partido se definió luego en una tanda de penales, donde finalmente el equipo cayó. Desde afuera, la lectura fue clara: más allá del dolor para el “lado rojo” de la ciudad, Gary Lineker sostuvo que el rival fue el mejor del torneo y que, en el plano futbolístico, PSG terminó justificando el triunfo.
Lineker y la lectura del partido: por qué Arsenal tuvo que planear así
En diálogo con el podcast The Rest is Football, el ex delantero explicó que la eliminación de Arsenal no se entiende solo por el resultado, sino por el tipo de partido que obligaba el contexto. Lineker marcó que, como espectador sin intereses inmediatos, le pareció que el planteo de Arsenal tenía sentido: “Arsenal tuvo que jugar de esa manera”, argumentó, porque de otra forma no habría podido competir contra PSG.
Al mismo tiempo, el análisis del ex goleador no se quedó en la decepción. Remarcó que, más allá del impacto emocional para los gunners, el fútbol “terminó ganando”, en el sentido de que el mejor equipo del certamen fue el que terminó imponiéndose.
El “estilo” como criterio: tres equipos por encima del Arsenal
Lineker no se limitó a elogiar a PSG. También puso sobre la mesa qué equipos, a su entender, están hoy en un nivel superior desde lo estético, dejando a Arsenal apenas fuera del grupo que él considera el de “fútbol maravilloso”. Reconoció la solidez defensiva del conjunto dirigido por Mikel Arteta, pero insistió en que todavía no entra de lleno en esa franja donde aparecen las potencias más creativas de Europa.
En esa línea, defendió que jugar ordenado y con responsabilidades defensivas no tiene nada de malo. Sin embargo, sostuvo una idea central: el fútbol también es entretenimiento, y por eso valora el juego positivo, creativo y con jugadores capaces de inclinar la cancha por rendimiento individual y propuestas ofensivas.
- Según Lineker, los equipos que hoy marcan el “fútbol maravilloso” son PSG, Bayern Múnich y Barcelona.
- Arsenal, aun con su gran organización defensiva, estaría un escalón por detrás en esa dimensión.
La final, el debate táctico y el golpe desde el punto penal
La forma de jugar de Arsenal en la final abrió debate: muchos cuestionaron si Arteta se quedó demasiado conservador frente a los campeones. Lineker, sin dejar de valorar el debate, justificó la estrategia desde una realidad concreta: la diferencia en calidad individual obligaba a ser más hermético.
Los gunners mantuvieron una regularidad notable durante todo el torneo, pero el desenlace llegó en el tramo final, cuando el partido terminó definido en penales y Arsenal tuvo la oportunidad de cerrar, pero se topó con un fallo clave: Eberechi Eze y Gabriel erraron desde la marca.
En su balance del espectáculo, Lineker remarcó el contraste entre ambos estilos. Afirmó que Arsenal fue brillante en defensa y que PSG no generó demasiado porque estaba muy bien organizado. Aun así, insistió en que, visto de manera neutral, fue un resultado positivo para el fútbol: “siempre que el mejor equipo gane” y que el juego muestre lo que el torneo exige.
Arteta, el respeto al campeón y el festejo local del Arsenal
Tras la derrota, Mikel Arteta mostró una imagen claramente afectada. El entrenador describió la experiencia como “dolorosa”, en un contexto donde el equipo había quedado muy cerca de un logro histórico. Pese al golpe continental, Arteta tuvo palabras de reconocimiento para el vencedor, que además logró el segundo título consecutivo en Champions League.
El técnico subrayó que PSG es “un equipo excelente”, y destacó tanto la calidad individual como la manera en que están entrenados, concluyendo que se trata de un plantel de élite, de nivel altísimo.
Mientras tanto, en el plano local Arsenal vivió un clima distinto. La delegación y la hinchada celebraron con un desfile por el norte de Londres para festejar el primer título de Premier League en 22 años. El trofeo del máximo torneo de Inglaterra brilló mientras la fiesta tomaba la calle, con una gran cantidad de fanáticos reuniéndose para recibir a sus héroes de vuelta.
