La ilusión de Arsenal de conquistar por primera vez un título europeo se apagó en Puskas Arena, donde el duelo ante PSG terminó en llanto: fue derrota por 4-3 en la definición por penales, luego de un cierre cargado de tensión. En el tramo decisivo, la ejecución de Eze no encontró el camino y, cuando llegó el turno de Gabriel, el remate fue directo y contundente, pegó en el travesaño y terminó por encima de la línea, sellando el golpe final y confirmando que los franceses revalidaron el trofeo por segunda vez consecutiva.
Tras el partido, Declan Rice salió rápido a ponerle el pecho a la situación y a cuidar a sus compañeros frente al impacto lógico de fallar desde los doce pasos en una final de Champions. “Estamos devastados. Perder una final de la Champions por fallar un penal no es lindo. Pero los queremos, mirá: pasa en el fútbol. No van a ser los únicos jugadores que fallen un penal en una final. Todo el mundo puede errar. Y sin esos dos esta temporada no hubiéramos ganado la Premier League. Es cruel, pero nos quedamos con lo positivo”, manifestó en declaraciones posteriores.
La caída, además, significó el cierre de una campaña larguísima: fueron 63 partidos para el equipo de Mikel Arteta, un recorrido agotador que recién este mes había encontrado recompensa en la liga, cortando una espera de 22 años para levantar el título local. Rice remarcó que, aunque el resultado duela, el crecimiento del plantel no puede quedar opacado.
“Es muy duro perder una final de Champions desde los penales”, reconoció. “Intentamos ponerlo en perspectiva sobre lo que logramos como grupo. Fue una temporada increíble: el partido número 63 en todas las competencias. Le dimos todo, absolutamente todo. Llegamos a la definición por penales y ahí es una lotería. El fútbol es así: o ganás o perdés desde los penales. Incluso los mejores equipos del mundo han caído en esa instancia. Hoy nos tocó sufrirlo a nosotros. Ganamos y perdemos como equipo. Estoy muy orgulloso de estos chicos. Qué temporada. Fue increíble. No puedo hablar lo suficiente bien de todos. Obviamente estoy destrozado, pero quiero mirarlo con un poco de perspectiva. Vamos a volver”.
Más allá de lo “cruel” que fue el desenlace, el mediocampista entiende que el rumbo del club es claro. Con la conducción de Arteta, Arsenal pasó de ser un equipo que se quedaba en cuartos de final a estar en una final en poco tiempo. Rice también contó que el mensaje del entrenador después del partido estuvo cargado de orgullo y afecto: la idea fue que la noche en Hungría no se convierta en el punto final del camino, sino en una etapa más.
“Las emociones y el nivel de exigencia son altísimos. Es cruel. [Arteta] nos habló de cuánto nos quiere como grupo, de todo lo que dimos: el 100% en cada partido, con todo lo que se nos puso enfrente”, explicó. “Esto recién empieza para nosotros. En la Premier League llegamos y lo logramos; esto iba a ser un paso más, pero no se dio. Seguimos construyendo. Desde que llegué al club, primero fue eliminación en cuartos, después semifinal y ahora final. Seguimos, seguimos con la cabeza arriba. Esto no nos tiene que definir”.
El final del sábado, con el desenlace por penales, también dejó un dato histórico: fue la primera vez que una definición de la Champions se resolvió desde el punto penal desde que Real Madrid superó a Atlético Madrid diez años atrás. Con esta coronación, PSG quedó grabado en la memoria futbolera al transformarse en el segundo equipo del ciclo moderno de la Champions (desde 1992) que logra defender el título con éxito, igualando el logro del Real Madrid entre 2016 y 2018. En el acumulado de la historia del torneo, que se remonta a 1955, los franceses se convirtieron en el décimo club en conseguir campeonatos consecutivos en la historia del trofeo europeo.
