Casi diez años atrás, el fútbol se quedó mirando a Leicester: aquel Leicester de Jamie Vardy se coronó por primera vez campeón de la Premier League. Pero este sábado, en el King Power Stadium, el clima fue más parecido a una alarma que a una fiesta, con rostros preocupados en las tribunas mientras la crisis del club llegó a su punto de quiebre. Entre los presentes estuvo Vardy, acompañado por su esposa Rebekah, y se lo vio serio al observar cómo su exequipo era superado por el visitante.

De un vistazo

  • Vardy estuvo en el estadio junto a su esposa Rebekah.
  • Leicester perdió de local y profundiza su crisis en el Championship.
  • El club arrastra un castigo: una quita de seis puntos por incumplir reglas financieras de la EFL.
  • Con victorias de Portsmouth y Oxford United en otros partidos, Leicester quedó 23° en la tabla.
  • La próxima gran definición es ante Portsmouth y el perdedor jugaría en League One la temporada siguiente.

La ironía del resultado no pasó desapercibida para la gente de Leicester. En 2016, contra los mismos rivales gales, el equipo había conseguido un triunfo contundente por 4-0 que lo empujó hacia el título. Sin embargo, este nuevo capítulo dejó en evidencia el derrumbe del conjunto de East Midlands, que hoy está mucho más cerca del fondo que de la gloria.

Con otros resultados que le fueron en contra, la situación se volvió todavía más complicada: Portsmouth y Oxford United sumaron de forma positiva en sus respectivos compromisos. A partir de eso, Leicester quedó en la posición 23° del Championship, en un momento en el que cada fecha pesa como una sentencia. El cierre del partido no trajo alivio: el pitazo final fue recibido con una ovación de silbidos y abucheos desde la grada.

El golpe de la sanción y el presente

Más allá de lo que se ve dentro de la cancha, el panorama empeoró con el componente institucional. Leicester perdió recientemente su apelación por una quita de seis puntos, vinculada a una infracción de las normas financieras de la EFL. Esa sanción terminó siendo decisiva para sus chances de supervivencia, porque al inicio provocó una caída desde el 17° al 20° lugar.

Pero el problema no se quedó allí. Un tramo sostenido de resultados pobres terminó de empujarlos más abajo, hasta quedar en el segundo puesto desde el final de la tabla. Solo Sheffield Wednesday, con una penalización todavía más severa, se ubica por debajo, y la amenaza de jugar en tercera categoría empezó a tomar forma como una posibilidad concreta y preocupante.

Próxima final: Portsmouth

Ahora, el margen de error desapareció por completo para un equipo que encara la posibilidad de sufrir un segundo descenso en apenas tres temporadas. La atención está puesta en el choque del próximo fin de semana ante Portsmouth, un partido con el peso de todo un futuro sobre las espaldas. Con ambos equipos metidos de lleno en la pelea por no caer, la lectura es simple: quien pierda el duelo del sábado tendrá casi garantizado el pasaje a League One para la próxima campaña.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.