Las primeras revisiones realizadas el miércoles por la noche encendieron las alarmas en Barcelona: el delantero de 18 años habría sufrido una rotura en el músculo del muslo. El parte inicial, de acuerdo con lo observado en esas exploraciones, marca una lesión que no suele ser menor y que ya condiciona el tramo final del calendario.
En principio, Yamal afrontaría una baja mínima de cinco a seis semanas, aunque el tiempo de recuperación podría extenderse si el proceso de rehabilitación no avanza al ritmo esperado. Con ese escenario, queda virtualmente descartado para lo que resta de la temporada y, además, su presencia en la próxima Copa del Mundo entra en una zona de seria incertidumbre. Para el jueves están programados nuevos estudios que permitirán precisar el alcance exacto de la lesión.
Mientras se define la gravedad, también aparece un dato clave en el horizonte: faltan siete semanas para el arranque del torneo en Estados Unidos, Canadá y México. La selección de España debutará el 15 de junio ante Cabo Verde, con el partido previsto cuatro días después del primero de México, que se medirá con Sudáfrica el 11 de junio.
El problema físico de Yamal tiene antecedentes inmediatos en el último partido: la lesión se produjo en el encuentro frente a Celta de Vigo. En el minuto 40, el juvenil convirtió con confianza un penal que él mismo había generado, poniendo a Barcelona arriba. Sin embargo, lejos de una celebración habitual, apenas ejecutó la pena se dirigió de inmediato al banco de suplentes señalando que se había lesionado. Después, se desplomó y quedó tendido sobre el césped, mientras varios de sus compañeros se acercaban alrededor suyo con caras de sorpresa.
El cuerpo médico azulgrana entró de forma inmediata para asistir al futbolista, que luego abandonó el campo con dificultad, caminando con evidente cojera y con una expresión de frustración que se notaba a la salida, directo hacia el túnel. Su lugar lo ocupó Roony Bardghji, quien entró para intentar sostener el ritmo del equipo.
Si Yamal finalmente no llega al tramo decisivo, el impacto sería grande para el campeón que asoma en el horizonte. Barcelona mantiene una ventaja importante sobre Real Madrid en la pelea doméstica, pero igual deberá atravesar varios compromisos antes de cerrar el doblete en España. En ese recorrido, el clásico de mayo en el que se enfrentará a Real Madrid aparece como una cita clave, y una posible ausencia del delantero le pondría un desafío adicional al equipo en el momento más exigente.
