El VfL Wolfsburg quedó en una situación delicadísima en la Bundesliga: el campeón de 2009 perdió 2-1 con Eintracht Frankfurt el sábado y, a partir de ese resultado, quedó metido en zona de descenso. Para el “Wölfe”, la urgencia ya no es solo deportiva, sino real: con el torneo entrando en su tramo final, la supervivencia en la máxima categoría se volvió un objetivo inmediato.
El golpe temprano y la caída ante Frankfurt
Wolfsburg llegaba al duelo con la moral golpeada: venía de once partidos sin conocer la victoria, por lo que el ambiente en el plantel estaba lejos de la tranquilidad. En ese contexto, el equipo local no logró sostener el ritmo del encuentro ante un rival que supo lastimar en momentos clave.
Con Christian Eriksen como eje en el mediocampo central, el conjunto alemán se encontró en desventaja a mitad del primer tiempo. Oscar Højlund —hermano del delantero del Napoli Rasmus Højlund— definió con precisión desde la derecha, ubicando la pelota a la red tras el remate que se coló con dirección clara, dejando sin margen al arquero.
A los diez minutos, llegó una nueva escena que complicó el partido: Kamil Grabara, portero de Wolfsburg, logró contener un remate de Jonathan Burkardt, pero solo pudo despejar parcialmente. Ese rebote lo aprovechó Arnaud Kalimuendo para empujar y establecer el 2-0.
Recién en el tiempo agregado, Dzenan Pejcinovic descontó con un gol que ilusionó por un instante, pero la reacción no alcanzó. El marcador final fue 1-2 y el margen para el cierre del campeonato quedó aún más reducido.
La tabla y el margen de error que se achica
Las sensaciones del partido se reflejan en la clasificación: Wolfsburg se ubica 17° y está cuatro puntos por debajo de St. Pauli, que ocupa 16° y, en este momento, sería el puesto que otorga el derecho a jugar la repesca por la permanencia. Con cinco fechas por delante, la distancia no es insalvable, pero sí obliga a sumar de forma sostenida.
St. Pauli, por su parte, está a dos unidades de FC Köln, que marcha 15° —zona que cambia el panorama en la pelea por evitar el descenso directo—. Además, el equipo de Hamburgo tiene un partido menos disputado. Sin embargo, su chance de acercarse en la carrera por puntos se ve complicada: todo indica que le será difícil sumar cuando Bayern Munich visite su cancha.
Calendario duro para Wolfsburg
El calendario que le queda a Wolfsburg es exigente, con rivales de distintos quilates y, sobre todo, partidos que pueden marcar el destino en pocas semanas. En lo que resta del campeonato, el equipo deberá enfrentar a Union Berlin como visitante, recibir a Borussia Mönchengladbach en casa y también jugar ante SC Freiburg como visitante. Más adelante tendrá a Bayern Munich como local antes de cerrar el certamen viajando a St. Pauli en la última jornada.
Del título de 2009 al presente comprometido
La realidad actual contrasta de manera brutal con el pasado reciente del club. Wolfsburg fue campeón de la Bundesliga en la campaña 2008/09, con una sociedad ofensiva que funcionó como motor del equipo: Grafite y Edin Dzeko fueron la dupla que terminó empujando al equipo a su único título de liga hasta el día de hoy. Además, en ese recorrido histórico, el club nunca había sufrido el descenso desde la máxima categoría, un dato que ahora toma otro peso por el escenario que atraviesa.
