A los 20 años, Kjell Wätjen reconoce que tiene una forma particular de procesar lo que le pasa: “A veces me gustaría que no hubiera salido todo tan bien. En parte para frenarme y también por las expectativas que tuve y que todavía tengo. Pero para mí, todo ocurrió demasiado rápido”, dijo el mediocampista, en declaraciones publicadas a mediados de octubre.

El futbolista, que llegó a VfL Bochum con un préstamo de toda la temporada desde Borussia Dortmund, estaba hablando de su debut en BVB, un momento que rápidamente se volvió tema de conversación. Wätjen no había disputado antes un partido profesional y, dos años atrás, el entrenador Edin Terzic lo hizo saltar a la cancha en el tramo final de la Bundesliga.

El debut soñado y el impacto inmediato

  1. La escena se dio a inicios de mayo, en la fecha 32, cuando BVB jugó contra FC Augsburg y Terzic le dio minutos a Wätjen a pesar de su falta de experiencia.
  2. El joven respondió con una actuación que dejó huella: en el penúltimo partido en casa de la temporada para Marco Reus, el mediocampista se ubicó como la mitad ofensiva de un doble seis y fue clave en la construcción del 4-1.
  3. Además, el vínculo emocional con Reus fue parte del relato: Wätjen contó que cuando era chico solía correr hacia el campo con él y que incluso le mostró fotos de un stage de entrenamiento.

Los elogios sobre Wätjen fueron múltiples y veloces. El propio Reus destacó su rendimiento y lo calificó como un futbolista brillante. Sebastian Kehl, director deportivo, fue directo: “No se puede pedir un debut mejor”. Y Terzic remarcó que el chico estuvo “sobresaliente”, extremadamente valiente, sin necesitar tiempo para acomodarse: “Enseguida pedía la pelota y resolvía situaciones apretadas”.

El reconocimiento también se explica por el camino previo del jugador: Wätjen se formó en BVB desde las categorías U10, pasó por todos los escalones de las inferiores y, en la semana posterior, recibió otros 15 minutos bajo la conducción de Terzic.

La presión del “segundo año” y el cambio de rumbo

En el fútbol actual, donde los focos mediáticos aparecen rápido, un partido destacado puede derivar en un escrutinio intenso. Wätjen no desapareció tras un inicio prometedor, pero la trayectoria no continuó hacia la primera línea en Dortmund: con los años, terminó jugando en la segunda división.

Semanas más tarde, Nuri Sahin, quien tomó el rol como sucesor de Terzic, explicó el motivo de ese tipo de salto: “Veo el mismo problema en Kjell que el que tuve yo en mi segundo año como profesional. En tu primer ciclo, nadie te conoce: sos la promesa y todo el mundo te celebra. En el segundo año, tenés que demostrar”.

Luego, Sahin le dio dos presentaciones más en el primer equipo, aunque con la expectativa de que su desarrollo principal sucediera en el tercer escalón, jugando con el plantel U23. Pero cuando Sahin dejó el cargo y llegó Niko Kovac, la estructura se volvió menos permeable a la falta de minutos y Wätjen retornó a las reservas. A partir de allí, lesiones menores recurrentes frenaron su progreso.

Cuando pudo recuperar ritmo hacia el final de la temporada, incluso llegó a convertir cinco goles en 20 partidos del tercer nivel. Sin embargo, el descenso de los U23 a la Regionalliga dejó claro que Wätjen necesitaba otra parada.

El salto a Bochum: préstamo, pretemporada y el rol que no terminó de encajar

El siguiente paso apareció al lado de casa, en el VfL Bochum, recién descendido de Bundesliga. El acuerdo de préstamo se cerró con anticipación y, por lo que representaba también a nivel personal para Wätjen, parecía una oportunidad ideal: el jugador tiene un fuerte apego a su región y se mudaba por primera vez lejos del hogar en Gevelsberg, que queda a unos 30 kilómetros.

Pero, según el devenir de los hechos, BVB no habría dimensionado del todo que Bochum no necesitaba con urgencia otro mediocampista con perfil ofensivo. Menos de dos semanas después del receso, Wätjen se sumó de inmediato a la pretemporada del equipo, apenas culminado su paso por el Campeonato Europeo con la DFB Sub-19 en Rumania.

  1. Su arranque en ese período fue malo en varios sentidos: con Dieter Hecking, Bochum perdió siete de ocho partidos.
  2. Wätjen fue titular en la mitad de esos encuentros y, además, llegó a ser utilizado en las bandas con intención ofensiva.
  3. En paralelo, Cajetan Lenz, que apenas había tenido una muestra inicial en la pretemporada, se adaptó rápido al rol de número seis y se ganó la titularidad.
  4. Mats Pannewig, también como número ocho, terminó llevando ventaja, mientras que el capitán Matus Bero se mantuvo como pieza fija en la función de sostén y Francis Onyeka fue indispensable más adelante.

Con el cambio de entrenador, la situación empezó a mejorar. Cuando Uwe Rösler tomó el mando, Wätjen encontró mejores sensaciones: tuvo un tramo otoñal sólido y convirtió su único gol hasta el momento en el 2-0 en condición de local ante Magdeburg. En ese contexto, se lució por las bandas, mostrando resistencia para sostener el ritmo, aunque en velocidad de sprint no alcanza el nivel máximo de Holtmann.

El parate invernal, sin embargo, no le sentó bien: Wätjen cayó en rendimiento, mientras Holtmann volvió a estar al cien al inicio de la segunda parte de la temporada. Con Rösler apostando a un plan más directo, basado en ganar segundas pelotas y atacar con transiciones rápidas, usando como referencia la velocidad de Holtmann y Farid Alfa-Ruprecht, el lugar para Wätjen se achicó.

Versión del DT y señales que contradicen el panorama

En medio del proceso, Rösler defendió el planteo de competencia: “Tenemos muchas alternativas en esa posición y rige el principio de mérito para todos. Tuvo una pequeña caída de forma, algo completamente normal en jugadores jóvenes”. Aun así, también reconoció el compromiso del futbolista: “Se dedica muchísimo al entrenamiento. Hablé largo con él: mentalmente está bien. Le dije que siga así, que su oportunidad va a llegar. Para mí, es un jugador importante con el que me gustaría trabajar más allá de esta temporada, si es posible”.

Sin embargo, el registro de 2026 marca un contraste: Wätjen apenas arrancó dos partidos y sumó siete apariciones, pero sin disputar un solo minuto. Con contrato vigente con BVB hasta 2028, todo indica que es muy improbable que extienda su estadía en Castroper Straße.

El problema no está en Wätjen: él mismo dejó claro que pretende quedarse. El obstáculo es Bochum, que no puede afrontar una compra definitiva. Además, una nueva cesión chocaría con la política del club: limitar la cantidad de préstamos y, al mismo tiempo, dar más minutos a sus propios jóvenes para incrementar su valor de mercado.

El caso Lenz, el recambio en la cantera y el “Plan B” para Wätjen

Ese patrón se repitió con la salida de otro talento: Cajetan Lenz. El futbolista de 19 años tiene encaminado su pase a TSG Hoffenheim en las próximas fechas, y Bochum percibirá apenas más de 10 millones de euros por su transferencia. En el escalón formativo, los posibles sucesores de Wätjen ya están listos: Moritz Göttlicher (18), Lasse Isbruch (17) y Tom Meyer (18) son jóvenes, pero aparecen con chances de asumir roles más grandes en el primer equipo en el corto plazo.

La operación le aportó al jugador un año valioso para crecer, pero el préstamo no terminó de cumplir las expectativas que tenía su club de origen. Por eso, Borussia Dortmund ahora deberá buscar una solución más adecuada con Wätjen.

Si ningún equipo termina cumpliendo con la valuación establecida por Dortmund, una nueva cesión vuelve a asomar como alternativa. En ese sentido, su profesionalismo, ambición y lectura táctica —además de su sonrisa característica y la disposición para sumar horas extra en la cancha de entrenamiento— lo hacen un candidato interesante para cualquier futuro destino.

Mientras pueda asegurarse minutos habituales en su función preferida, la de número 8, tanto el jugador como el club deberían salir beneficiados. Por delante, las ofertas pueden aparecer, pero Dortmund tendrá que concentrarse en elegir bien y acertar con la decisión deportiva, porque en esta etapa el “timing” y la elección de destino son determinantes.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.