La polémica explotó en el minuto 54, cuando Cunha definió y puso a Manchester United 2-1 arriba frente a Nottingham Forest. La conquista llegó después de una jugada en la que Bryan Mbeumo pareció controlar la pelota con el brazo, lo que derivó en una espera prolongada de tres minutos mientras el VAR revisaba las imágenes. En Old Trafford, la situación también generó críticas fuertes: el ex capitán de los Diablos Rojos, Gary Neville, se mostró muy duro con el procedimiento y con el desenlace del partido.
“Creo que es una barbaridad en todos los sentidos. Es ridículo”, sostuvo Neville en Sky Sports. “El VAR fue bastante claro: dijeron que la jugada debía anularse, que él tocó con la mano y que después recuperaron el balón para volver a meterlo en juego. No puedo creer lo que acabo de ver. El VAR lo miró durante tres minutos y después el árbitro lo revisa un minuto más. Están dándole demasiadas vueltas. Se metieron en un lío real ahí”.
A pesar de que el VAR aconsejó revisar en el campo, el árbitro Michael Salisbury decidió no dar marcha atrás. Tras observar el monitor ubicado en el perímetro del estadio, resolvió que el contacto de Mbeumo no había sido una infracción intencional que justificara invalidar el tanto. La determinación dejó con bronca a los jugadores y al cuerpo técnico de Nottingham Forest, especialmente porque la pelota cambió claramente la dirección luego de impactar en el brazo del delantero.
Más tarde, el Premier League Match Centre dejó por redes sociales cuál era la postura oficial. El anuncio arbitral confirmó: “Luego de la revisión, la decisión de gol se mantiene porque la infracción por mano es accidental; por lo tanto, el fallo final es gol”. La explicación no alcanzó para calmar el malestar del visitante, que entendió que se había pasado por alto la lógica habitual del juego.
El clima en Old Trafford se volvió caliente a medida que se estiraba la demora, con hinchas sin información clara sobre los detalles de la revisión. La tensión llegó a su punto máximo cuando Salisbury señaló hacia el círculo central. El gol terminó valiendo, alterando el ritmo de un encuentro que Nottingham Forest había trabajado con intensidad para mantenerse competitivo luego de que Morato, en el tramo previo, dejara sin efecto el gol inicial de Luke Shaw.
Mbeumo buscó reparar lo sucedido anotando un tercer tanto válido para United, lo que le dio al equipo una ventaja decisiva y, además, una marca especial para su capitán. Asistido por Bruno Fernandes, el remate representó la vigésima asistencia de la temporada del volante portugués, una cifra notable que lo deja igualado con Kevin De Bruyne y Thierry Henry como los máximos asistentes en una sola campaña de Premier League. Esa referencia llegó rápido después, con un gol del enmascarado Morgan Gibbs-White. Aun así, el peso de la segunda conquista de United siguió dominando la lectura del partido, dejando en evidencia las desprolijidades que continúan apareciendo en la aplicación del VAR en la máxima categoría inglesa.
Para Manchester United, sostener el 3-2 le aseguró un lugar en el podio. Con la Champions League ya asegurada para la próxima temporada y con Michael Carrick como guía interino, los Red Devils consolidaron su posición como “los mejores del resto” detrás de los equipos que pelean por el título. Conseguir los tres puntos, aunque el contexto no haya sido agradable para los neutrales, resulta clave para cerrar la clasificación final de la liga en la mejor ubicación posible.
En cuanto a Nottingham Forest, el club juntó los puntos suficientes a lo largo del campeonato como para continuar en la Premier League por una temporada más, aunque no haya podido rescatar un empate tardío tras el golpe que significó la intervención arbitral. Con West Ham y Tottenham atravesando dificultades en otros escenarios, el equipo de las Midlands pudo respirar aliviado. Más allá del resultado final, lo “ridículo” de la conquista de Cunha seguirá siendo tema de conversación durante semanas, mientras el PGMOL reciba nuevas preguntas por la interpretación de las manos en este tipo de jugadas.
