La selección femenina de Estados Unidos afronta un nuevo cruce ante Japón con una premisa clara: no repetir el mismo equipo. Emma Hayes, DT del USWNT, confirmó que para el segundo partido del tramo ante las niponas apostará por una alineación distinta, manteniendo la idea futbolística pero cambiando el personal. Tras el 2-1 en San Jose, la mirada ya está puesta en “calificar” y en volver a encontrar automatismos con otros nombres, porque los márgenes de ajuste se acortan de cara a los próximos compromisos.

Una rotación planificada: ver el mismo fútbol con distintas piezas

Antes del primer duelo entre ambos equipos, Hayes explicó que enfrentarse a una selección del nivel de Japón en tres ocasiones es una oportunidad enorme. La idea es observar cómo se comportan los grupos y los futbolistas en roles diferentes, incluso si el estilo y la ejecución pueden parecerse entre un partido y otro. En otras palabras: mismo marco de juego, pero laboratorio con variantes.

Después del 2-1 del sábado en PayPal Park, en California, la entrenadora volvió a poner el foco en el calendario. Señaló que hay que prepararse para la instancia de clasificación y que quedan pocas “ventanas” para sumar minutos y rearmar química. Por eso, el partido del martes se entiende como parte de ese proceso: aprender de lo que funcionó, pero también ajustar para el próximo nivel.

Lecciones del 2-1 en PayPal Park: progreso, control del partido y variantes

Hayes sostuvo que, si esa misma historia se hubiera jugado 12 meses atrás, el USWNT probablemente habría terminado empatando. El cambio clave, según su lectura, estuvo en sostenerse en el partido y evitar encajar un segundo gol. Aunque no fue un encuentro desbalanceado en ese aspecto—lo calificó como parejo—, consideró que el equipo administró mejor el tramo final.

  • La evolución está en “no conceder” y en sostener el partido hasta el final.
  • El margen para “sumar” no se agota en el resultado: también hay cosas para corregir y mejorar en el próximo escalón.

Para Hayes, además, Japón es un rival “increíble”, y justo por eso el desafío sirve: permite medir el avance real contra una oposición exigente. En ese sentido, el 2-1 no se lee solo como un triunfo, sino como un examen con respuestas que el cuerpo técnico quiere capitalizar.

Qué dejó el primer cruce y qué podría cambiar el martes

Hayes ya había anticipado varias veces que habrá dos equipos diferentes a lo largo de los tres partidos ante Japón. En el primer encuentro, el USWNT salió con un plantel de perfil experimentado: el once inicial promedió 56.3 presencias internacionales antes del partido. En el mediocampo, Lindsey Heaps—con más de 100 caps—fue quien lideró y además convirtió su gol número 40 en torneos internacionales. Con ese tanto, Heaps se transformó en la decimosexta futbolista en la historia del USWNT en alcanzar 40 goles o más.

Rose Lavelle también aportó experiencia desde el arranque: llegó a su partido número 100 como titular con la camiseta de Estados Unidos y, además, marcó. Ese gol fue su conquista número 28 en su carrera con el USWNT.

En cuanto a la lectura del partido, Hayes remarcó que lo visto en el segundo tiempo tuvo continuidad de ritmo: ingresaron mediocampistas que, más allá de no “cambiar” el plan, ayudaron a sostener el tempo y el nivel. Ahí aparece un indicador de funcionamiento: cuando los relevos no rompen la estructura y, en todo caso, le suman energía, el equipo está bien operado.

Para este segundo juego, lo más probable es que Claire Hutton, Lily Yohannes, Olivia Moultrie y Jaedyn Shaw aparezcan en la zona media. El interrogante táctico pasa por el dibujo: si Hayes opta por doble pivote o por un esquema con un “ocho” y un “seis”. En el partido anterior, la DT había elegido la opción con un rol de “ocho” y un “seis”, y ahora podría variar según lo que busque en el laboratorio de minutos.

En su explicación posterior al duelo del sábado, Hayes fue directa: quiso meter mucha experiencia en el primer partido. Por eso eligió un “seis” y un “ocho”, en lugar de un doble “seis”. Para la entrenadora, ver a las jugadoras en posiciones específicas y con ciertos compañeros importa aún más a medida que se cierra la ventana de preparación para el Mundial Femenino de la FIFA 2027. Y si bien el sábado fue el escenario ideal para probar a Sophia Wilson junto a Trinity Rodman, no necesariamente ese será el mismo contexto para el martes contra Japón.

Arquera y competencia: Dickey como primera opción; Tullis-Joyce como alternativa

Claudia Dickey aparece hoy como la primera opción bajo la conducción de Hayes. Y, según el rendimiento acumulado, la elección tiene respaldo: tiene nueve caps con el USWNT y nueve titularidades, además de haber logrado siete partidos con el arco en cero en esas nueve presentaciones. Aunque recibió un gol ante Japón, igualmente consiguió dos atajadas decisivas para sostener la victoria.

Antes del partido del sábado, Dickey venía con cinco arcos en cero en sus cinco apariciones previas, lo que muestra consistencia antes del cruce contra las japonesas.

Para el segundo duelo, la hipótesis es que Phallon Tullis-Joyce tenga más chances de aparecer como “número 2” silenciosa. Tiene seis caps y, además, su rol se vincula con la regularidad que mantiene Manchester United en la parte alta de la Women’s Super League. En el plano futbolístico, Hayes valora su servicio directo: una característica que quiere que el equipo mejore, sobre todo porque el USWNT suele construir desde atrás con un estilo orientado a la posesión.

Existe también la posibilidad de que Jane Campbell juegue, incluso con sus 10 caps, pero el segundo partido parece más alineado con Tullis-Joyce por la lógica del plan y el momento de la rotación.

Fijos y momentos clave: el gol en pelota quieta como diferencial

En el fútbol de máxima exigencia, muchas veces el destino se define en el instante de un tiro libre o una acción de pelota parada. En ese apartado, el USWNT trabaja en dos frentes: ejecutar ofensivamente y, a la vez, defender esas situaciones.

Tras el primer encuentro ante Japón, Hayes habló de la necesidad de mejorar las chances de gol desde jugadas a balón parado. Aunque destacó que hubo progreso durante el año, pidió que el equipo haga lo mismo en el sentido inverso: convertir esa mejora en resultados concretos durante los partidos.

Contra Japón, ese momento de pelota quieta funcionó como detonante temprano. El USWNT construyó confianza desde el inicio y se puso arriba. Sam Coffey colocó un servicio desde el lado lejano que fue desviado hacia el centro del área penal por Trinity Rodman. Luego, Lavelle ejecutó una volea con zurda para poner el 1-0 en el noveno minuto.

Sophia Wilson volvió con impacto, pero el plan es dosificar

Un punto especial del sábado fue el regreso de Sophia Wilson. No jugaba con el USWNT desde la final de los Juegos Olímpicos de París 2024. El día del cruce ante Japón, volvió al once inicial, siete meses después de dar a luz a su primera hija. Según la lectura de Hayes, Wilson se fue metiendo en el juego, y la DT remarcó lo orgullosa que está de su adaptación.

Hayes subrayó que fue la primera vez que Wilson tuvo que competir en un partido de ese nivel desde la final por el oro olímpico, y que no es un detalle menor. También explicó que hace falta tiempo para encontrar el ritmo. Aun así, consideró que la delantera dio todo y que el proceso pasa por reconstruir su vuelta: “volver a armarse” hasta recuperar el nivel.

Wilson jugó hasta el minuto 67 y fue reemplazada por Ally Sentnor. Para el martes, lo más probable es que no inicie y que tenga minutos limitados, decisión que Hayes entiende como parte de la estrategia. Para la entrenadora, era el rival y el contexto correctos para arrancarla en el primer test, pero ahora el objetivo pasa por la combinación: “ajustar” las asociaciones y elegir el partido indicado para cada prueba.

Laterales y trabajo defensivo: Fox y Thompson, y elogios con condiciones

En el partido anterior, Emily Fox y Gisele Thompson fueron los laterales por afuera del USWNT. Ambas completaron 90 minutos sólidos, y Hayes remarcó que el equipo cuenta con profundidad en las bandas, por lo que el martes puede haber cambios según el plan.

Entre las alternativas aparece Lilly Reale, reconocida como la Jugadora Femenina Joven del Año por U.S. Soccer: un lateral atlético, con decisión para atacar por la línea. También está Avery Patterson, una defensora inteligente, conocida por sus corridas largas por el costado y su participación en la ofensiva.

Hayes, en particular, puso el foco en el rendimiento de Thompson. Dijo que fue una actuación excelente: que rompió presión bien, y que en términos técnicos—decisión y ejecución—no sintió que perdiera la pelota. Sin embargo, también marcó tareas por mejorar en defensa: en el segundo tiempo, sintió que en algunas situaciones salió de la línea cuando debía quedarse dentro de la estructura defensiva.

La DT cerró con una idea que sirve como guía ante Japón: cuando enfrentas a un rival de ese nivel, mirando la repetición del gol, lo que se exige es que el equipo no permita que la jugada de servicio llegue con comodidad. Eso, a la máxima escala, define quién domina los momentos.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.