Tottenham emitió un comunicado durísimo luego de que el defensor austriaco Kevin Danso fuera blanco de mensajes racistas “deshumanizantes” en redes sociales tras el 2-2 ante Brighton del sábado. El zaguero sufrió el impacto de un error tardío que permitió a Georginio Rutter igualar para el equipo visitante, un resultado que dejó al conjunto londinense instalado en la zona de descenso de la Premier League.
Datos clave
- Tottenham denunció que Danso recibió insultos racistas “deshumanizantes” en redes tras el partido contra Brighton.
- El empate 2-2 dejó a Spurs en puestos de descenso en la tabla de la Premier League.
- El club aseguró que el comportamiento es una falta grave y que no será tolerada.
- Tottenham dijo que ya contactó a la Policía Metropolitana y también a autoridades y plataformas para identificar a los responsables.
- Danso respondió en sus redes: admitió la decepción deportiva, pero remarcó que el odio no lo va a desviar de su foco.
- El comunicado advirtió posibles sanciones que pueden incluir condenas efectivas y prohibiciones de por vida.
El comunicado de Tottenham tras el ataque racista
En el texto oficial, Tottenham remarcó que desde el enfrentamiento ante Brighton —disputado en el marco del fin de semana de la Premier League dedicado a “No Room For Racism”— Kevin Danso viene siendo víctima de agresiones racistas en redes sociales, con un tono “vil” y “deshumanizante”. La institución sostuvo que ese tipo de conducta constituye, sin dudas, un delito penal y que no habrá margen para permitirlo.
Además, el club dejó claro que no está tratando el tema como algo menor. Indicó que ya se puso en contacto con la Policía Metropolitana con el objetivo de rastrear a quienes realizaron las publicaciones. Tottenham también afirmó que se comunicó con organismos internacionales y con las propias plataformas de redes sociales, para lograr que los autores sean identificados y castigados por lo que hicieron.
El mensaje continuó con un compromiso de acción inmediata: Tottenham aseguró que reportará todo el material identificado a la Policía Metropolitana y a las autoridades correspondientes del país donde residan los responsables, sumando también a las plataformas pertinentes. En ese marco, el club dijo que buscará la “acción más fuerte posible” contra cada persona que se logre identificar.
Tottenham cerró esa parte con un respaldo total al jugador: sostuvo que Kevin cuenta con su apoyo completo e incondicional, tanto como futbolista como persona, y remarcó que nadie dentro de la institución quedará solo frente a este tipo de situaciones.
La respuesta de Danso y el mensaje contra la discriminación
Danso utilizó sus canales personales para abordar lo ocurrido con calma y firmeza. Reconoció que el resultado en cancha fue decepcionante, pero insistió en que los comentarios de odio no van a romper su concentración mientras el club intenta evitar un posible descenso. En su publicación, el defensor señaló que ya vio las reacciones y que la agresión racista no tiene lugar en el fútbol ni en ningún ámbito.
El jugador explicó que ese tipo de ataques no lo define ni lo va a distraer de lo importante. También sostuvo que tiene claridad sobre quién es, qué defiende y por qué juega. A partir de ahí, enfocó el mensaje en lo futbolístico: dijo que se trata de mantenerse concentrado, entrenar con más intensidad y volver con mayor fuerza en los próximos compromisos, con la idea de seguir empujando, creyendo y dando todo cada vez que pisa el campo.
Formas y posiciones no justifican el racismo
Tottenham aprovechó para reforzar que ni el rendimiento individual ni la ubicación del equipo en la tabla pueden funcionar como excusa para discriminar. El club también recordó que ya logró condenas penales en casos vinculados a abusos hacia su personal o hacia jugadores, y advirtió que quienes cometan estas conductas podrían enfrentar sanciones muy severas, que van desde prohibiciones de por vida hasta tiempo de prisión.
En esa línea, el comunicado sentenció que nada sobre la forma del equipo o su situación en la liga puede explicar o justificar el racismo. Subrayó que no existe relación entre lo que ocurre en la cancha y el supuesto “derecho” de atacar a un futbolista con discriminación. También aclaró que la crítica por el desempeño forma parte del juego, pero que el racismo no.
Por último, Tottenham agregó que quienes abusen podrían recibir “sentencias efectivas” (custodiales), órdenes de prohibición en el fútbol, antecedentes penales, multas, medidas comunitarias o programas educativos impuestos por la policía.
