La temporada de pesadilla de Tottenham volvió a oscurecerse con un nuevo pronóstico inquietante: tras las declaraciones de Gary Sherwood, el club quedó expuesto a la posibilidad de que sus problemas institucionales terminen empujándolo a la League One. Hoy, los Spurs están a dos puntos de la zona de salvación, pero con un tramo final exigente, y el fantasma de la caída al segundo escalón del fútbol inglés empieza a parecer menos una hipótesis y más una amenaza real. Para muchos, el descenso no sería el desenlace definitivo, sino el inicio de un derrumbe mayor.
En diálogo con Boyle Sports, Sherwood sostuvo que el escenario depende de quiénes estén al mando, tanto en el plano deportivo como en el manejo del plantel. “Es una preocupación y todo depende de quiénes controlen el área de captación y la conducción del club”, expresó. En esa línea, remarcó que no hay garantías para el regreso inmediato: “Para mí no existe una respuesta segura, porque para la gente que hoy está dirigiendo el Tottenham, no hay promesas de que puedan volver a Primera de manera directa”.
El ex mediocampista, que vistió la camiseta del club tanto como jugador como también desde el banco, es contundente al señalar que el deterioro nace desde la cúspide. Sherwood argumentó que la estructura actual carece del conocimiento futbolístico necesario para transitar un contexto peligroso como el de la EFL, en caso de que el peor desenlace se concrete durante el mes de mayo.
“Si entra alguien del fútbol y se hace cargo del club, entonces sí: debería contar con los recursos y merecer la responsabilidad para rebotar directo”, amplió Sherwood. Sin embargo, alertó sobre el efecto dominó cuando esa recuperación no llega rápidamente: “Si no volvés a subir de inmediato, se vuelve muy difícil. Hay clubes grandes que estuvieron ahí abajo durante muchísimos años”.
Para graficar el riesgo, Sherwood pidió mirar los tropiezos recientes de otros equipos históricos de la élite, como prueba de que el salto de calidad hacia abajo puede ser vertiginoso cuando fallan la planificación y la captación. En esa comparación, el nombre que apareció como advertencia fue Leicester City, mostrando cómo un club que supo ser campeón puede caer en una espiral rápida si la estrategia y la reconstrucción no funcionan a tiempo.
El ex futbolista apoyó su lectura con antecedentes que se repiten: Sunderland, Wolves y Swindon Town, entre otros, atravesaron la humillación de sufrir doble descenso. En ese sentido, remarcó el caso de Leicester como una señal clara de lo que puede suceder cuando la conducción no está a la altura: “Leicester te muestra lo que puede pasar si el club está mal administrado. Aunque en este momento el Tottenham esté mal manejado, mirando el plantel que tiene, no deberían estar peleando por no descender en el Championship. Es realmente una pena”.
De cara al cierre de la temporada, Tottenham todavía conserva margen porque tiene por delante compromisos ante Leeds, Everton, Chelsea y Aston Villa. Pero, aunque la situación dependa de su rendimiento, el peso psicológico de estar en esa zona empieza a notarse. Si los resultados no acompañan en las últimas cuatro fechas, el club corre el riesgo de convertirse en el gran damnificado de una era marcada por el protagonismo de la Premier League.
Sherwood cerró con un mensaje que deja una luz de esperanza, condicionado a que el club actúe con rapidez. “Tottenham va a volver. Todavía no está bajado. Si termina descendiendo, va a regresar. Y en mi opinión, tiene que ser en el primer intento”, afirmó. A la vez, puso el foco en el cambio de decisiones: “Creo que el club tiene capacidad para lograrlo, pero necesitás modificar a los responsables de la toma de decisiones para hacerlo posible”.
