Mark McClaren aseguró que la fricción entre Erik ten Hag y Cristiano Ronaldo se hizo visible casi de inmediato tras la llegada del entrenador a Carrington. En el intento del DT neerlandés por instalar un plan de juego con disciplina y presión alta constante, el entorno del club percibió que el portugués —cinco veces ganador del Balón de Oro— no estaba alineado con lo que el técnico quería que hiciera el equipo.
El arranque del conflicto y la advertencia
En diálogo con The Athletic, McClaren contó cuál fue la advertencia que le transmitió a ten Hag en los primeros tramos del choque. Según explicó, el DT quiso imponer su forma de trabajar y eso derivó en discusiones que se extendieron con Ronaldo. “Erik intentó imponer su estilo y por eso tuvo esa pelea con Ronaldo de punta a punta. Le dije a Erik, muy temprano: ‘Sos vos o es él’”, relató el ex asistente.
El núcleo del problema: el trabajo sin pelota
Para McClaren, el centro del desacuerdo estuvo en las exigencias de rendimiento cuando el equipo no tiene la pelota. Ese componente, vinculado a la labor física y colectiva para recuperar rápido, era una condición innegociable dentro del esquema táctico de ten Hag. A pesar de la jerarquía y del historial goleador de Ronaldo, se informó que el delantero —en la etapa final de su carrera, ya en los últimos años de su tercera edad— o bien no lograba, o directamente no quería, adaptarse a las demandas físicas del pressing moderno que caracteriza a la Premier League.
En esa misma línea, McClaren amplió cómo eran las directivas que terminaban generando el quiebre. “Ronaldo, en general, estaba bien. Pero no quería hacer el trabajo que Erik quería que hiciera. O no sentía que podía hacerlo. Las indicaciones sin pelota eran: ‘Entrá al medio apenas vuelvas, y cuando recuperás, sos el primer jugador en presionar; después, hacé doble carrera, e incluso a veces una triple’. Yo le decía a Ronnie: ‘Si querés jugar, esto es lo que tenés que hacer’. Él me respondía: ‘Ah, nadie quiere presionar’. Y yo le decía: ‘Bueno, todos son pibes, pueden presionar’. Cerraba con que era simple: ‘Tenés que correr, Ronnie. Si no corrés, no jugás’”, detalló.
La escalada: Tottenham 2022 y el quiebre definitivo
- La tensión terminó explotando durante un partido que United le ganó a Tottenham en 2022.
- En ese encuentro, Ronaldo se negó de manera pública a ingresar desde el banco, una actitud que se volvió famosa.
- Luego del episodio, dejó el estadio antes de tiempo, dejando en evidencia el conflicto.
- Ese gesto fue, para McClaren, el inicio del final, ya que el delantero se sentó poco después para una entrevista clave con Piers Morgan.
- En esa charla, Ronaldo sostuvo que se sentía “traicionado” por el club y manifestó que no tenía respeto por ten Hag.
La salida y el impacto en el mercado
Después de la entrevista, Manchester United tomó la decisión de dar por final el vínculo de Ronaldo por mutuo acuerdo, destrabando así su salida del club. Con ese acuerdo, el camino quedó libre para que el delantero pasara a Al-Nassr, en Arabia Saudita.
McClaren remarcó que, mientras otros entrenadores podrían haber negociado para acomodar a Ronaldo, ten Hag se mantuvo firme con sus convicciones. En su relato, esa postura incluyó el costo de perder al goleador más importante de la historia del club.
Por qué la relación se volvió tan volátil
Al analizar el motivo de la explosión del vínculo, McClaren sostuvo que ten Hag no contaba con la misma autoridad consolidada que tuvieron leyendas del banco, como Sir Alex Ferguson. Indicó que Ferguson podía prescindir de futbolistas de alto perfil con poca resistencia desde el público o desde la prensa, mientras que ten Hag todavía estaba construyendo su base y, al mismo tiempo, lidió con el peso del ego de un ícono global.
El cierre de McClaren
McClaren finalizó con una comparación que buscó explicar la diferencia de estilos de liderazgo. “Tal vez otros entrenadores intentaron adaptarse y acomodarse para sacar lo mejor de Ronaldo. Con Fergie era así: o estabas con él o te ibas. Si no estabas con él y él lo sabía, te ibas. Esa es la autoridad, el poder que fue construyendo durante años y años. El Gaffer, Sir Alex, tuvo tiempo para hacerlo. Erik no tuvo el mismo tiempo”, concluyó.
