No fue solo en la selección donde las cosas no salieron como la leyenda de las “Lionesses” hubiera imaginado en su momento. En Manchester City, Keira Walsh Stanway (Stanway) sentía que no encontraba su lugar: el entrenador Gareth Taylor la usaba, sí, pero no siempre en el rol que ella prefería en el mediocampo. En ese contexto, la británica fue ganando protagonismo a través de su confiabilidad y su versatilidad, llegando a desempeñarse en distintos tramos como lateral derecho e izquierdo cuando el plan lo requería.
“Estaba en una especie de estancamiento. No me sentía tan feliz como sabía que podía estar”, expresó en diálogo con Sky Sports.
Cuatro años más tarde, el panorama es otro. Stanway hoy aparece entre las primeras opciones del equipo titular de Inglaterra, y además es la única futbolista que arrancó todos los partidos de los grandes torneos que disputó con el seleccionado bajo el mando de Sarina Wiegman. A la vez, en el circuito femenino europeo se la suele ubicar entre las mejores mediocampistas de la actualidad.
El salto de City a Bayern y la etapa que la cambió
Hay varios factores que explican su presente, pero resulta imposible no señalar el cambio de camiseta que llegó en el verano de 2022: su desembarco en Bayern Múnich. Con el cierre de su etapa en Alemania cada vez más cerca, y con un posible desembarco en Arsenal en el horizonte, no sorprende que recientemente haya definido el paso como “la mejor decisión de mi vida y de mi carrera”.
El inicio de su carrera profesional, además, había sido muy prometedor. Tras formarse en las divisiones juveniles y pasar a la primera plantilla de Blackburn Rovers, Stanway se sumó a City con apenas 16 años. Allí encontró rápido roce en la Women’s Super League: se volvió un elemento importante del equipo pese a seguir siendo adolescente. En la temporada 2017-18, cuando todavía arrancaba con 18 años, contribuyó para que Manchester City llegara a semifinales de la Champions League. En esa serie, Lyon terminó imponiéndose 1-0 en la suma de dos partidos, y al final del certamen Stanway fue incluida en el “Team of the Season”.
Sin embargo, durante el ciclo 2021-22 —cuando su contrato en City estaba por terminar— empezaron a notarse signos de frustración. Como internacional de Inglaterra, no estaba teniendo la regularidad que buscaba en el mediocampo. Aunque entendía que debía cumplir con lo que necesitaba el equipo, sobre todo cuando aparecieron lesiones, dejó una frase contundente sobre su situación. “Ser honesta con la versatilidad: de cara al futuro, no es algo que yo quiera ser”, dijo en Sky Sports.
La previa del Euro: el reacomodo que le dio lugar
De cara a un Europeo en casa, tampoco le resultaba sencillo consolidar su lugar en el plan de las Lionesses. En el amistoso previo al torneo —el penúltimo de Inglaterra en la preparación— Stanway quedó en el banco. En ese juego, Wiegman reconoció que no tenía del todo claro cómo encajarla en su once.
Pero ese escenario cambió por dos caminos. Primero, Wiegman movió piezas dentro del equipo: Leah Williamson, que venía jugando con frecuencia en el mediocampo, pasó a ocupar la zaga central. Ese ajuste liberó un espacio para Stanway. Desde ahí, la mediocampista salió desde el arranque en los seis partidos que Inglaterra disputó en el Euro 2022, y no perdió el impulso: desde entonces fue difícil sacarla del rol protagónico.
En ese período, inició 48 de los 59 encuentros de Inglaterra en los que estuvo disponible, incluyendo cada uno de los partidos de los grandes torneos. El salto, entonces, no fue solo por el cambio de club: también se consolidó en el seleccionado.
El segundo factor clave fue su salida de City para tomar un desafío completamente nuevo en Alemania, con Bayern Múnich. Se trató de una operación cerrada antes de que comenzara el Europeo. Stanway sostuvo que esa situación le dio tranquilidad y le permitió rendir mejor en el torneo.
“Creo que la razón por la que hice un gran Euro fue porque ya estaba firmada con Bayern. Yo estaba libre”, señaló a BBC Sport.
De “estancamiento” a crecimiento acelerado en Múnich
La movida a Múnich, además, trajo beneficios de largo alcance. Stanway fue muy directa sobre el momento que vivía en su carrera. “Estuve en City siete, casi ocho años: desde los 16 hasta los 23. Jugué casi 200 partidos, gané siete títulos y me fui siendo la máxima goleadora histórica del club. Pero sentía que, durante los últimos 18 meses, había entrado en una meseta”, explicó en BBC Sport.
Ese diagnóstico lo repitió en varias entrevistas. En Sky Sports la describió con la idea de un “estancamiento”, y también lo expresó en una charla con el blog Miasanrot. Allí, comentó que el traslado a Múnich era una chance para empezar de cero. “En Manchester sentía que llegaba a un punto donde ya no iba a mejorar ni desarrollarme más. Era tiempo de cambio y Bayern me dio eso”, sostuvo la mediocampista.
En otra conversación con Sky Sports, amplió la motivación que la empujó a moverse: “Estaba en una situación en la que quería sacarme de la zona de confort, desafiarme y preguntarme: ‘¿Qué tan buena puedo llegar a ser?’. El cambio a Múnich me dio exactamente el escenario para eso”.
Con Bayern, Stanway volvió a encender su carrera como un catalizador. Se reactivó el ritmo luego de aquella sensación de estancamiento, y lo hizo con minutos constantes en el mediocampo dentro de un equipo que ganó títulos y que, además, juega Champions League todos los años. A la vez, el entorno y el estilo de juego le permitieron crecer.
Con el cambio, también mejoró en aspectos concretos. La calidad con la pelota parece más pulida, el timing para ir al tackle se volvió más preciso y la disciplina —una cuestión que en etapas tempranas podía generar dudas por la cantidad de tarjetas que acumulaba— ya no aparece como un tema recurrente.
“He progresado muchísimo en Bayern. Creo que avanzé mucho más rápido de lo que esperaba”, dijo al año de su llegada.
Con el correr del tiempo, también amplió su abanico en el mediocampo: esta temporada, por ejemplo, está jugando en un rol más profundo y defensivo. Aun así, se adaptó bien al reto y logró mantener un número llamativo de aportes en ataque, sumando contribuciones de gol.
En lo no estrictamente técnico, también marcó diferencias. En una entrevista con FCBinside, comentó que en Alemania “creció como persona y también como líder”. Esa lectura se nota, incluso, cuando la ves jugar con Inglaterra: suele hacerse cargo en partidos exigentes y aparece cuando la presión aprieta.
Éxitos colectivos, premio individual y el desafío de la Champions
Mientras se acerca el final de su etapa en Múnich, el balance es claro: fue un éxito para todas las partes. Stanway fue pieza clave para que el club ganara cuatro ligas consecutivas. La más reciente se selló el miércoles, y además el equipo sumó tres trofeos domésticos más. En la campaña europea actual, también tuvo un rol casi permanente en el camino de Bayern a las semifinales: su rendimiento en Champions League es el mejor que registran en cinco años.
Ese recorrido dejó reconocimiento individual. En 2023, por ejemplo, obtuvo su primera nominación al Balón de Oro. Y en el plano nacional, Inglaterra también se benefició: desde que llegó a Alemania, Stanway se convirtió en una de las primeras opciones en la hoja de ruta de Wiegman, escalando incluso dentro del top 10 de las máximas goleadoras históricas de las Lionesses gracias a aportes decisivos.
Con ese historial, no sorprende que haya sido una de las agentes libres más codiciadas de cara al final de su contrato con Bayern este verano. Todo indica que el destino sería Arsenal, el club que se perfila para quedarse con su firma.
Pero su carrera en Bayern todavía no terminó del todo. Aunque ya se cerraron el Supercup y el campeonato de liga, todavía quedan por delante el DFB-Pokal y la posibilidad de que Bayern complete una Bundesliga invicta. El equipo dejó puntos solo una vez en la temporada: fue un empate sin goles con Jena en septiembre.
Luego está la Champions League. En el fútbol femenino, el torneo le ha sido esquivo a Bayern: aún no llegó a una final. Este fin de semana, sin embargo, comienza una oportunidad enorme en semifinales, con Barcelona como rival.
La serie no se presenta sencilla. En octubre, Barcelona le pasó por arriba a Bayern con un 7-1, una muestra de lo devastador que puede ser el equipo catalán. Pero Esmee Brugts, lateral de Barcelona, dejó claro que espera un examen totalmente distinto en esta instancia. Según explicó, vio a los campeones alemanes sostener una racha invicta de 26 partidos desde el último cruce, con 25 victorias dentro de ese tramo.
“Bayern Múnich es uno de los equipos más fuertes de Europa. Dominan en la liga alemana, que no es fácil, y desde nuestro [último] partido no han perdido. Eso es muy impresionante y hay que reconocerles todo. Claro que el primer encuentro fue hace tiempo, con otro contexto. Sabemos que no va a ser el mismo partido. Esto es fútbol: cada juego es diferente y tenemos que llegar lo más preparadas posible”, afirmó Brugts.
En Bayern también saben que el rumbo puede cambiar de un partido a otro. Al fin y al cabo, se enfrentaron en la misma fase de grupos de la Champions League en la temporada 2022-23. Allí, el conjunto alemán ganó 3-1 en casa tras haber perdido 3-0 en el Camp Nou unos meses antes. En estos tres años, muchas futbolistas cambiaron, aunque varios nombres —incluida Stanway— se mantuvieron dentro de la estructura.
Stanway tuvo un rol notable en uno de sus primeros partidos de Champions con Bayern, cuando brilló para sorprender a las catalanas. Ahora, en uno de los últimos compromisos europeos como jugadora del club, buscará repetir esa historia: su objetivo será ayudar a que Bayern vuelva a estar a la altura y cerrar, con estilo, lo que ella describió como “los mejores cuatro años” de su carrera.
