Tottenham recibió un golpe en el partido del martes ante Chelsea, cuando, en el marco de la derrota 2-1 por Premier League, Manor Spence sufrió una lesión que lo dejó con diagnóstico de mandíbula fracturada tras un choque físico dentro del juego. La situación se dio en un momento tenso del encuentro: el lateral quedó afectado por un codo que terminó desviado desde Delap, y el cuerpo médico en la línea de cal tuvo que reaccionar de inmediato.
Luego, Spence publicó en redes sociales un video del incidente, acompañado por una serie de emojis de risa en el pie de foto. A pesar de la gravedad del golpe y la fractura, el futbolista, que había sido parte de Middlesbrough antes de su etapa en Tottenham, tiene la intención de mantenerse disponible para el equipo de Roberto De Zerbi de cara al último tramo del campeonato. En el corto plazo, se prevé que reciba una máscara protectora especializada, un recurso habitual en el fútbol moderno para acelerar el regreso tras traumatismos en el rostro.
De cara al cierre de la temporada, que Tottenham afronta con la última fecha en el calendario frente a Everton, contar con Spence suma un impulso relevante para el cuerpo técnico. El club del norte de Londres sostiene una dependencia todavía más marcada de cara a ese compromiso, en un contexto donde una crisis de lesiones dejó afuera a varios nombres importantes. Entre los afectados figuran Dejan Kulusevski, Mohammed Kudus, Ben Davies, Xavi Simons y Cristian Romero.
La pelea por la permanencia y el escenario para el cierre
Tottenham llega con la necesidad de asegurar puntos para no caer en la zona de descenso y se encuentra en una disputa directa y exigente con West Ham United por la permanencia en la Premier League. Mientras los Hammers están obligados a conseguir los tres puntos contra Leeds United para tener chances reales de salvarse —y aun así saben que el triunfo podría no alcanzarles—, los Spurs parten en una posición más favorable para conservar la categoría.
- Tottenham tendrá como último compromiso de la campaña la visita/encuentro clave contra Everton, en el marco del cierre del torneo.
- Para terminar de sellar la permanencia, el equipo necesitará llegar con el plantel en condiciones.
- Un triunfo en condición de local ante Everton le daría a Tottenham la salvación de manera matemática.
- Incluso un empate podría bastar, debido a la diferencia de gol significativamente superior con respecto a sus competidores directos.
En cuanto al panorama reciente, Tottenham venía de caer ante Chelsea en su juego más inmediato, pero el alivio llegó por el resultado en paralelo: West Ham perdió 3-1 como visitante ante Newcastle United. Ese giro fue determinante para ampliar las chances de los Spurs de evitar el descenso, algo que no lograban por primera vez desde 1977.
Además, el contexto del norte de Londres está marcado por un año particular: mientras Arsenal, su clásico rival, se coronó campeón de la Premier League por primera vez desde 2004, Tottenham atraviesa esta instancia decisiva con la supervivencia en juego, tras el revés contra Chelsea y con la esperanza de cerrar la temporada a salvo.
