Tras la caída de su equipo en la ida en París, Arne Slot reconoció que la situación podría haber sido peor: admite que, pese al golpe, encontraron el alivio de estar apenas dos goles abajo en el global. Aunque en ese primer partido se notó una diferencia enorme de nivel entre ambos equipos, el entrenador confía en que sus futbolistas cuentan con el talento y la determinación mental para dar vuelta la eliminatoria cuando el PSG visite Anfield, en lo que promete ser una noche decisiva.
Slot explicó el mensaje que le dejó al plantel antes de imaginar el plan para remontar. “Primero, les voy a recordar el marcador: fue 2 a 0. Esa sensación cambia completamente según la noche, pero el resultado fue 2 a 0 y a lo largo de esta temporada, en partidos grandes, hemos demostrado que podemos hacer un gran rendimiento. También es cierto que mostramos una cara distinta, lo sé, pero para quienes estuvieron conmigo en estos últimos año y medio, en los 49 partidos de local que jugamos logramos marcar dos goles o más en 36”, remarcó.
Más allá de que en el tramo reciente el equipo no viene con una regularidad ideal en la competencia local —apenas tres triunfos en los últimos nueve encuentros—, Slot subrayó que existen antecedentes europeos con los que alimentarse. En ese sentido, buscó despejar cualquier duda sobre la confianza del grupo de cara al rival, aun considerando la entidad de los oponentes.
“Sí, no jugamos contra el PSG en los 49 partidos de local, pero en Champions League y también en la Premier League enfrentamos rivales muy fuertes. Hay una creencia de que podemos hacer cosas especiales mañana, pero para lograrlo tenemos que ser realmente, realmente especiales, porque estamos jugando contra los campeones de Europa”, sostuvo. Y agregó que esa dificultad adicional no significa imposibilidad: “Hace la tarea más complicada, pero no imposible”.
Consultado sobre de dónde nace esa convicción, el DT fue contundente al insistir en que hay múltiples pruebas a lo largo del proceso. “Hay uno, dos, 10 o 200 ejemplos de que podemos llegar al nivel que se necesita”, afirmó.
Del otro lado, Luis Enrique afronta la eliminatoria sin relajarse, a pesar del dominio que mostró su PSG en la ida. El técnico español sabe que la atmósfera de Anfield puede alterar cualquier esquema táctico y obligar a reaccionar más rápido de lo previsto.
En ese marco, Enrique avisó sobre los riesgos que puede traer la lectura del resultado anterior. “Puede haber trampas, puede haber un problema con la gente que diga que ganamos fácil la semana pasada. Tal vez sea verdad, no lo sé, pero en el fútbol las cosas cambian muy rápido dentro de un partido. Por eso hay que cuidar los detalles. Si encajamos, el juego se abre muchísimo. No queremos que Liverpool se beneficie de su gente, del ruido que generan, pero eso también es motivación para nosotros”, advirtió.
En cuanto al presente del local, Liverpool llega con un rendimiento irregular en el torneo doméstico, pero con un impulso importante para esta serie: viene de vencer 2 a 0 a Fulham. Sin embargo, el panorama no es del todo positivo, ya que antes de ese triunfo había sufrido derrotas en sus tres partidos previos.
La victoria que antecede al cruce tuvo un componente clave para la moral. En ese partido en Anfield, Rio Ngumoha —una de las promesas que viene ganando protagonismo— y Mohamed Salah marcaron, en una noche que fortaleció la confianza del equipo.
PSG, en cambio, llega con una racha más sólida: ganó cinco encuentros consecutivos. Además, tuvo un fin de semana de descanso para preparar el choque, ya que su compromiso de Ligue 1 ante Lens fue postergado, lo que le permitirá a Luis Enrique llegar con el tiempo necesario para ajustar el plan de cara al intento de remontada en Inglaterra.
