Sheffield Wednesday evitó la quita de 15 puntos que, de forma habitual, suele aplicarse a los clubes que atraviesan un proceso de administración. La EFL confirmó la decisión el sábado, argumentando que el caso del equipo quedó enmarcado en una situación “increíblemente desafiante y compleja” para todas las partes vinculadas con el reciente terremoto en la propiedad.

La determinación llega después del final del ciclo de Dejphon Chansiri como dueño y de la concreción de una toma de control encabezada por el empresario estadounidense vinculado a la aviación David Storch, a través de Arise Capital Partners. En el proceso, las autoridades habrían observado con atención crítica cómo se desarrolló la venta bajo la gestión anterior, y trascendió que varias propuestas con posibilidades reales habrían sido ignoradas o rechazadas. Con este escenario, el grupo entrante comenzará el trabajo de reconstrucción sin el peso de una sanción deportiva significativa.

Storch lidera el nuevo esquema de propietarios junto a su hijo Michael y a Tom Costin. El trío suma antecedentes en el área a partir de su participación en Blue Crow Sports Group y de su vínculo con clubes como CD Leganés y Le Havre AC. La operación se cerró antes de que el Independent Football Regulator (IFR) asuma la responsabilidad de aprobar a los nuevos dueños del fútbol inglés, una etapa que comienza a tener un rol clave en el control de las tomas de control.

En declaraciones recogidas por BBC, David Kogan, presidente del IFR, sostuvo: “Este acuerdo es una buena noticia para Sheffield Wednesday FC, para la comunidad y para los hinchas, que tuvieron que atravesar un largo período de incertidumbre. La experiencia de Sheffield Wednesday sirve como un recordatorio oportuno de por qué el IFR fue creado”. Y agregó: “Desde la próxima semana, los nuevos propietarios, directores y ejecutivos de alto nivel en las cinco divisiones principales del fútbol inglés serán evaluados por el IFR, lo que ayuda a garantizar que solo las personas aptas y adecuadas puedan ser dueñas y operar clubes de fútbol”.

El cambio de manos también marca el cierre de una campaña 2025-26 especialmente turbulenta, en la que Wednesday terminó sufriendo el descenso más temprano confirmado en la historia del fútbol inglés. Los problemas económicos ya habían provocado una deducción de 12 puntos en octubre, y luego llegó otra penalidad de seis unidades después de que el club no cumpliera con pagos a personal, futbolistas y HMRC. Hacia fines de febrero, la derrota ante el rival Sheffield United terminó de sellar matemáticamente la caída con 13 partidos todavía por jugar. Más tarde, Chansiri recibió además una sanción de tres años sin poder ocupar roles directivos dentro de la estructura de la EFL.

En el último partido de la temporada, Sheffield Wednesday se impuso 2-1 a West Bromwich Albion con goles de Nathaniel Chalobah y Liam Palmer. Aunque el resultado no alteró el panorama inmediato del equipo, sí le permitió evitar un récord negativo: no convertirse en el primer club en la historia del fútbol inglés en terminar con saldo de puntos negativo.

Ahora, el consorcio encabezado por Storch tendrá por delante el desafío de recuperar estabilidad y competitividad tras uno de los períodos más convulsionados de la historia del club. Wednesday seguirá operando con algunas restricciones económicas durante los próximos dos años como parte de sus condiciones de cumplimiento de la EFL. De todos modos, el equipo tendrá margen para incorporar futbolistas mientras encara su preparación para lo que será su vida en la EFL League One.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.