Un acuerdo valuado en 444 millones de euros para que un consorcio liderado por Ramos adquiera el 85% de Sevilla se cayó. La negociación se rompió por completo luego de que el grupo que había presentado la oferta —con participación de inversores mexicanos— modificara su propuesta económica en una reunión celebrada a último momento. En ese marco, los actuales accionistas del club sevillano consideraron que la nueva estructura no resultaba compatible con lo que habían evaluado, dejando a la institución andaluza, con serios problemas de liquidez, sin la inyección de capital necesaria justo antes de que venza el plazo de exclusividad fijado para el 31 de mayo.

Las declaraciones de Ramos: “Quiero hablar solo de Sevilla”

Frente a los medios, Ramos rechazó con firmeza cualquier insinuación de irregularidades vinculadas con el cambio en la propuesta. En ese sentido, remarcó: “Quiero dejarlo claro: estoy acá para hablar únicamente de Sevilla y responderé hasta donde podamos, considerando la confidencialidad que siempre respetamos. A pesar de las advertencias, quiero encarar la situación y contar lo ocurrido de primera mano. Entiendo que presentamos un proyecto sólido, el mejor para que Sevilla vuelva al lugar que le corresponde”.

Luego, el dirigente explicó el contexto de la operación y señaló que la delicada situación institucional del club condicionaba todo. “Todo el mundo sabe que el panorama de Sevilla es, realmente, muy pero muy delicado. Nuestro grupo de inversión buscaba aportar y ayudar a que el club sea viable. Durante las conversaciones se movieron posiciones, no solo del lado nuestro. Al principio ofrecimos 3.175 euros por acción y pretendíamos comprar el 85% del club. Esa cifra se ajustó porque se recomendó una ampliación de capital de 120 millones de euros, y no de 80. Con la propuesta final, nuestra intención es asegurar la viabilidad financiera del equipo, por eso incrementamos la ampliación de capital. La única diferencia es que el pago por las acciones se haría en dos cuotas. Desde el miércoles no hemos recibido respuesta”, sostuvo.

La discusión por los números y el mensaje a los accionistas

Ramos también se mostró dispuesto a retomar el contacto con los responsables del club. “Sigo en Sevilla y estoy dispuesto a escucharlos. Es la primera vez que me siento acá como empresario y no como futbolista. Respeto a todos, aunque creo que esas palabras están fuera de lugar. Hicimos la oferta considerando los lineamientos de LaLiga. Sevilla necesita una ampliación de capital de 120 millones, no de 80. No estamos pidiendo que las acciones valgan menos; lo que pedimos es que los accionistas hagan lo mismo por la viabilidad del club”.

En otro tramo de su intervención, el líder del consorcio negó cualquier maniobra y puso el foco en el origen de los fondos. “Si Sevilla es lo más importante, entonces deberían ayudarnos. No estamos robando ni engañando a nadie. DMI estuvo conmigo desde el principio y, en realidad, se está distorsionando lo que pasó. El dinero fue íntegramente de Banco Santander y de otro banco internacional, sin límites. Que quede claro. Si esto no avanza, será porque habrá una ampliación de capital de 120 millones y aparecerá una oferta mayor a la nuestra”, cerró, marcando el rumbo que, a su entender, debería seguir la negociación.

Respuesta de los accionistas y confianza para “salvar” el acuerdo

La ruptura se dio en medio del conflicto público y de una respuesta de los accionistas, que sostuvieron que no incumplieron lo acordado en la carta de intención. Aun así, Ramos insistió en que la operación puede reencauzarse si se aclara lo ocurrido. “Estamos muy tranquilos porque en ningún momento violamos condiciones de la negociación. Hubo desinformación sobre lo que pasó: no rompimos ninguna cláusula de la LOI. Quisiera que me vuelvan a llamar; sigo con esperanza”, expresó.

Además, insistió en que su propuesta puede resultar positiva tanto para los accionistas como para la supervivencia económica del club. “Pienso que nuestra oferta es una gran oportunidad para ambos: para los accionistas y para la viabilidad del club. Podría salir acá y decir cosas disparatadas, pero la intención sigue siendo cerrar el trato. El tiempo se está acabando”, avisó. Y agregó un dato clave de calendario: “La ampliación de capital debe completarse antes del 30 de junio porque la situación del club es muy precaria. Nuestra propuesta fue presentada de una manera que no es correcta”.

En diálogo con la hinchada, Ramos pidió que el público conozca de primera mano la oferta que quedó sobre la mesa. “Quiero que los fanáticos de Sevilla sepan cuál es la propuesta que pusimos sobre la mesa. Si todo esto terminó haciendo que Del Nido Benavente se sume nuevamente al resto de los accionistas, me alegraría si la operación sirve para ese objetivo”, dijo.

El plan alternativo de Sevilla y el futuro de Ramos

Mientras el conflicto se agrandaba, Sevilla ya comenzó a buscar compradores alternativos para estabilizar su situación en Financial Fair Play, especialmente en un momento extremadamente sensible de cara al verano. El club afronta una carrera contra el reloj: la ampliación de capital vital de 120 millones debe quedar cerrada antes del 30 de junio para compensar pérdidas severas acumuladas durante los últimos cuatro años.

En paralelo, Ramos quedó como agente libre tras su salida de Monterrey, por lo que su futuro a largo plazo sigue sin definirse, al menos hasta que se resuelva el capítulo abierto en Sevilla.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.