En el minuto 86, el árbitro Vincic mostró la segunda tarjeta amarilla para Eduardo Camavinga, quien ingresaba en el Real Madrid. El futbolista francés había demorado demasiado la pelota tras una falta menor y, como consecuencia, recibió la primera amonestación. Lo particular es que Vincic ya le había sacado una amarilla al mismo Camavinga durante el partido, por lo que la segunda advertencia terminó siendo prácticamente inevitable. A partir de ese momento, Bayern aprovechó la superioridad numérica y logró dar vuelta un escenario adverso: pasó de perder 2-3 a imponerse 4-3, sellando el boleto a semifinales y quedando en el camino Paris Saint-Germain.
Ronald Koeman, exjugador y entrenador que hoy conduce a la selección de Países Bajos, brindó una conferencia de prensa en Barcelona, en la previa de su sexto torneo benéfico anual de golf.
Consultado por si la responsabilidad por la jugada polémica recaía más en el futbolista o en el árbitro, el entrenador holandés respondió con una postura clara: “Si yo fuera el entrenador, estaría más enojado con el jugador. También me enojaría un poco con el árbitro, porque tiene que estar mirando la situación del partido”.
Luego, Koeman desarrolló qué consideró que hizo mal Camavinga. “Lo correcto era cometer la falta y desprenderse de la pelota antes de volver a su posición. Al quedarse con la pelota, dejó la decisión librada al árbitro, y eso no se puede hacer”, explicó. Aun así, el DT concedió que “tal vez el árbitro reaccionó de más”.
Tras la eliminación de Champions League, tanto los jugadores como las autoridades del Real Madrid señalaron directamente al juez Vincic. En España, el cuestionamiento se amplificó: la actuación fue catalogada como “injusticia” y hasta “vergonzosa”, en referencia a la manera en que se administró la situación que terminó en la expulsión por doble amarilla.
Koeman, aun así, reconoció el peso del rendimiento de los de Múnich como el factor principal que dejó afuera a los merengues, aunque no dejó de lamentar el sorteo que ahora cruza a Bayern con PSG en la instancia de semifinales. “Se suponía que iba a ser la final soñada”, sostuvo, y agregó que “PSG es muy fuerte, igual que Bayern”. En el otro semifinal, en tanto, se enfrentarán Arsenal y Atlético de Madrid.
