Tras el 2-0 del sábado ante Renaissance Berkane en la ida de la semifinal de la Champions League africana, el entrenador de Royal Army, Alexandre Santos, evitó cualquier lectura triunfalista. El técnico portugués sostuvo que la clasificación no estará garantizada hasta el partido de vuelta, y que el resultado obtenido en la primera instancia no alcanza para dar la serie por cerrada.
Royal Army se impuso 2-0 en el duelo de ida disputado el sábado por la noche, en lo que fue un paso importante para encaminar la eliminatoria. Sin embargo, Santos eligió poner el foco en lo que falta, consciente de que en esta clase de competencias las diferencias de goles pueden evaporarse rápido.
El DT analizó el encuentro desde Rabat Stadium y aseguró que el desarrollo del partido dejó en evidencia la fortaleza del fútbol marroquí a nivel continental. Además, destacó a la gente por el empuje que brindó durante la noche, remarcando que la intensidad de la hinchada terminó sumando un plus para el equipo local.
También se refirió al rendimiento de sus futbolistas y explicó que lograron construir una ventaja relevante frente a un rival que, por historia y por proyección, cuenta con experiencia y capacidad para complicar. En esa línea, valoró la forma en que el plantel aprovechó los momentos favorables y sostuvo el control necesario para llevarse un marcador cómodo.
Desde Al-Asaker, Santos insistió en que su equipo superó el primer obstáculo, pero advirtió que el verdadero desafío aguarda en Berkane. Reconoció que el partido como visitante será arduo, dado que el local puede voltear la eliminatoria, y remarcó que un colchón de dos goles en la ida no ofrece certezas en un torneo de este nivel.
En la previa a la vuelta, el entrenador señaló que el plan pasa por conservar la concentración y mantener la disciplina de cara a la preparación del próximo compromiso. A la vez, volvió a expresar su respeto por el rival y subrayó la importancia del público, considerándolo un factor clave para impulsar a su equipo hacia el objetivo.
Del otro lado, Moïne Chaabani, entrenador de Renaissance Berkane, calificó el resultado de “duro” y afirmó que no representa lo que hizo su equipo sobre el campo. El DT tunisiano remarcó que sus jugadores fueron conscientes de que Royal Army podía castigar en cuanto aparecieran medias oportunidades, y que el rival supo aprovechar ciertos pasajes del partido.
Chaabani agregó que trabajaron para entrar con peligro al área y generar ocasiones, buscando quebrar el plan defensivo rival. A pesar de eso, consideró que el problema central estuvo en la falta de “efectividad ofensiva en momentos decisivos”, un detalle que terminó inclinando la balanza a favor de los visitantes.
“Durante largos tramos jugamos bien contra una defensa ordenada”, indicó el entrenador, defendiendo la idea del equipo y la consistencia táctica mostrada. Sin embargo, también reconoció que la ausencia de varios jugadores importantes tuvo consecuencias, ya que las variantes no pudieron sostener el equilibrio habitual que suele caracterizar al funcionamiento del plantel.
Por último, Chaabani dejó claro que la eliminatoria está lejos de definirse y prometió un enfoque distinto para el partido de vuelta. Anticipó que buscarán mejorar la definición para volver a pelear la serie, con la convicción de que la clasificación todavía está al alcance y que, por lo tanto, el cruce sigue totalmente abierto.
