En un partido que volvió a poner en evidencia la jerarquía de su figura, Sam Kerr marcó un doblete clave para llegar a los 63 goles en su carrera con Chelsea dentro de la Women’s Super League (WSL). El registro la empata con Fran Kirby como la máxima goleadora histórica del club en la competencia, un hito que reafirma su condición de leyenda en el oeste de Londres.
Kerr escribe otra página histórica con Chelsea
La australiana abrió el marcador antes de los seis minutos, cuando capitalizó una asistencia de pase preciso de Erin Cuthbert. Con definición al primer toque, venció a Courtney Brosnan y puso a Chelsea en ventaja. Aunque Everton intentó arruinarle el festejo con una reacción inmediata, Kerr volvió a aparecer con instinto de área en el complemento y terminó siendo la protagonista del día, sosteniendo el récord compartido de anotaciones.
El empuje de los Toffees duró poco en el plan de la historia, pero sí alcanzó para generar un momento de alto impacto. Yuka Momiki fabricó un golazo para igualar: aprovechó que la arquera de Chelsea, Hannah Hampton, se había adelantado y le descargó un remate espectacular desde unos 35 metros. La pelota tomó dirección de gol y se metió en el arco apenas cuatro minutos después del 1-0 de las visitantes.
Everton reaccionó, pero Chelsea controló el partido
A pesar del golpe anímico que supuso el empate, Chelsea se mantuvo sólido y tomó el control del juego, dominando la posesión. En el tramo previo al descanso, las dirigidas por Sonia Bompastor insistieron con intensidad para buscar el segundo tanto: Keira Walsh y Alyssa Thompson generaron situaciones que obligaron a Brosnan a responder, aunque el dominio no se tradujo en el marcador hasta el reinicio.
El golpe de nocaut tras el descanso y el cierre del partido
El encuentro quedó casi definido en un tramo corto y demoledor: los ocho minutos que siguieron al inicio del segundo tiempo. En el 47’, Kerr recuperó la ventaja al conectar con precisión un envío perfecto de Lauren James y convertir con un remate rápido, dejando a la defensa de Everton desacomodada.
La presión no aflojó y el 3-1 llegó con una nueva acción de peligro: Ellie Carpenter remató, la pelota se desvió y terminó entrando por encima de la arquera para volver a ampliar la diferencia. El cierre fue de máxima autoridad: la capitana Erin Cuthbert selló la victoria con un derechazo bien colocado, ejecutado a media altura, que terminó en el rincón inferior. Todo quedó listo para una actuación dominante que deja a Chelsea en una posición clara rumbo a la parte alta: el equipo quedó con cuatro puntos de ventaja sobre Manchester United, que ocupa el segundo lugar.
Objetivo continental y antecedente inmediato en Goodison Park
Aunque matemáticamente la conquista del título de la WSL todavía es posible, Sonia Bompastor tiene como prioridad principal asegurar el regreso de Chelsea a la élite continental.
Esta victoria en Goodison Park también funciona como mensaje de intención, sobre todo por el contexto: las Blues habían caído sorpresivamente 1-0 ante el mismo rival en el comienzo de la campaña. Con el triunfo, Chelsea se despega con claridad de sus competidoras directas en la carrera por un lugar en la Champions League.
