Mohamed Salah encara los días previos a una posible salida de Liverpool y, con ese escenario en el horizonte, Jan Smicer analizó distintos destinos para el delantero. El ex futbolista checo sostuvo que Estados Unidos podría ser el marco ideal para su “próximo capítulo”, poniendo en contraste la cultura futbolera en crecimiento en la MLS con el atractivo del circuito saudí.

Datos clave

  • Smicer afirmó que el crecimiento del fútbol en Estados Unidos vuelve al destino más seductor que la Saudi Pro League.
  • El ex internacional explicó que la falta de un socio habitual en el costado derecho afectó el ritmo goleador de Salah en la Premier.
  • Recordó que la ausencia de Trent Alexander-Arnold como lateral por derecha fue un punto determinante en la merma de funcionamiento.
  • Se refirió a la salida confirmada de Anfield como un factor que despeja el panorama y reduce especulaciones sobre los goles.
  • Remarcó que el contexto europeo reciente mostró dudas o ajustes en el rol del atacante: estuvo todo el partido en el banco ante PSG.

El “por qué” del bajón: menos fluidez por cambios en la banda derecha

En la actual temporada, Salah apenas suma cinco goles en Premier League, lejos del impacto que exhibió el año anterior, cuando anotó 29 tantos en el torneo y estuvo cerca de sostener prácticamente solo el camino de Liverpool hacia el título. Para Smicer, la explicación del descenso de rendimiento no pasa únicamente por lo individual, sino por el desajuste en la dinámica del equipo.

El checo señaló que una pieza que el delantero tenía como referencia permanente en el flanco derecho dejó de estar: “Un motivo grande de que no haya resultado como esperábamos este año es que perdió a Trent Alexander-Arnold como lateral por derecha”, sostuvo. Según su visión, la compenetración entre ambos era tal que se entendían sobre el campo con una naturalidad casi automática.

En este curso, Salah tuvo competencia y variantes en ese sector: Conor Bradley, Jeremie Frimpong y, en algunos pasajes, Dominik Szoboszlai. Smicer remarcó que ese tipo de rotaciones no le resultan cómodas al atacante, porque le quitan el patrón de asociación que venía usando con regularidad. Aun así, dejó una lectura a futuro: “Tiene fútbol en las piernas para varios años más; no será en Liverpool, pero igual va a decir la última palabra”, sentenció.

La confirmación de su salida y el impacto en la presión

El clima alrededor de Salah cambió de manera notable cuando se confirmó su marcha de Anfield. Smicer consideró que, aunque este tipo de noticias suele desestabilizar a un plantel, en el caso del egipcio el efecto habría sido inverso: la transparencia habría apagado el ruido constante sobre cuántos goles debía marcar.

Con respecto al momento en que se comunicó la decisión, el ex campeón de la Champions League en 2005 opinó que fue un paso correcto por varios motivos. En primer lugar, explicó que ayuda a quitarle peso de encima al delantero, ya que durante el período anterior había cuestionamientos por su producción: dudas sobre por qué no llegaba a los 30 tantos como en cada año. Además, sostuvo que con el panorama despejado el jugador puede enfocarse en los objetivos inmediatos del equipo.

Smicer también valoró el acuerdo alcanzado: “Hay que aplaudirlo por aceptar la salida. Tiene que haber sido difícil decidir hacer esto”, expresó, dejando claro que el cambio no necesariamente era sencillo desde lo personal.

El rol en Europa: descanso para Salah ante PSG y el “modo supervivencia”

La discusión sobre el papel de Salah en el esquema de Liverpool volvió a aparecer en el tramo europeo reciente. En el encuentro correspondiente a su eliminatoria, el entrenador decidió dejar al extremo en el banco durante los 90 minutos en la derrota por 2-0 ante PSG. Luego, el técnico justificó la decisión señalando que el equipo estaba en “modo supervivencia” y que, en ese contexto, era mejor que el delantero ahorrara energía.

El cruce en Anfield y el dilema de destino: EE. UU. o Medio Oriente

Con la serie todavía abierta y una segunda etapa pendiente en Anfield, el cuerpo técnico tiene el desafío de volver a integrar con eficacia a su figura saliente. Mientras Liverpool intenta sostenerse en la pelea local por un lugar entre los cinco primeros, el foco continental queda igualmente presente.

En ese marco, la gran pregunta es si Salah podrá escribir un último capítulo decisivo antes de definir su futuro. Smicer, en esa línea, insistió con su preferencia: si él estuviera en el lugar del delantero, se inclinaría por Estados Unidos. Argumentó que en ese país el fútbol “está creciendo”, que los estadios empiezan a llenar y que el ambiente es muy bueno. Además, planteó una comparación directa: en su lectura, Salah podría transformarse en una megaestrella al estilo de la que representa Lionel Messi.

De todos modos, el ex futbolista no descartó sorpresas. Reconoció que también podría haber un giro y que el delantero termine quedándose en Europa, aunque en el papel el camino hacia EE. UU. aparece como el escenario más atractivo. “Quizás pueda sorprendernos y quedarse en Europa. Nunca se sabe”, concluyó.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.