Roy Keane se reunió en Londres con integrantes del directorio del Celtic para conversar sobre una eventual toma de control en Parkhead. El ex futbolista, de 45 años, que tuvo un préstamo productivo en el club en 2010, quiere quedarse con el desafío y ya expuso cuál sería su hoja de ruta para el futuro de los actuales campeones escoceses.

El escenario interno en Celtic

En este momento, el Celtic atraviesa una situación delicada en lo que respecta al entrenador. La dirigencia debe decidir si continúa con el veterano Neil O’Neill o si se orienta hacia un cambio de rumbo.

O’Neill retomó el mando para estabilizar al equipo después de lo que se describió como un período “disastroso” de Wilfried Nancy. Desde su llegada, logró conducir al club al título de liga en la última fecha de la temporada, pero su continuidad a largo plazo todavía depende de las charlas que se vienen.

El plan de Keane y el cuerpo técnico que propone

Para fortalecer su candidatura, Keane presentó una propuesta de trabajo con un equipo de asistentes con raíces profundas en el fútbol escocés. Entre los nombres que aparecen en la idea figuran Scott Brown, ex capitán del Celtic; Jonny Hayes, actual entrenador del Celtic B; y Stephen Glass, ex DT del Aberdeen.

Glass, que actuó como asistente de Keane durante el reciente paso por Ferencvaros, aparece como un eslabón clave dentro de este posible armado. La conexión entre los protagonistas es el motor principal del planteo: si bien Keane y Brown compartieron plantel en Celtic Park durante un tramo de la carrera, la relación entre Glass y el ex capitán de los “Hoops” es la que más pesa en la propuesta.

De hecho, se recuerda un antecedente puntual: Glass convenció a Brown de dejar Glasgow para asumir un rol de jugador y entrenador en el Aberdeen. Además, el vínculo se mantiene cercano. En las últimas semanas, Brown y Hayes visitaron a Keane y a Glass en Budapest, en el marco de su trabajo de formación vinculado a la UEFA Pro Licence.

La prioridad de la dirigencia: resolver el futuro de O’Neill

Mientras Keane impulsa su proyecto, el Celtic primero deberá encarrilar la situación con O’Neill. El entrenador, de 74 años, sigue siendo una figura muy querida por la hinchada: en total, ganó nueve trofeos en dos etapas con la camiseta verde y blanca. Por eso, la cúpula planea reunirse con él para definir si el DT, que recientemente cerró la temporada con el título, estaría dispuesto a continuar una temporada más.

En caso de que O’Neill extienda su continuidad, se espera que mantenga a Mark Fotheringham y Shaun Maloney dentro del cuerpo técnico. Sin embargo, Maloney podría terminar migrando a otra función: surgieron reportes de que está “en la mix” para un rol de director deportivo o director de fútbol. La idea sería que Maloney prefiera “ir para arriba”, antes que permanecer en el banco y en la línea de cal.

Presión dirigencial y el impacto del pasado de Keane

La dirigencia del Celtic tiene una presión importante para acertar con el próximo nombramiento, sobre todo por lo que dejó el quiebre generado en la etapa de Nancy. Aunque Keane construyó un currículum técnico llamativo—ganó títulos en Israel con Maccabi Tel Aviv y levantó la copa en Hungría con Ferencvaros—, su posible regreso a Europa con un club de máxima exigencia también encontró algunos focos de “descontento” en parte de la hinchada. El principal motivo de ese malestar es su etapa previa en Israel.

Mercado en pausa hasta que se defina al entrenador

Mientras se define el futuro en el banco, la actividad de fichajes en el club está, por ahora, frenada. El equipo de reclutamiento ya empezó a confeccionar una lista de posibles objetivos, pero no avanzará con negociaciones ni cierres de operaciones hasta que haya un nuevo entrenador confirmado.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.