En Manchester, el ambiente se calentó hasta el límite en el momento en que sonó el pitazo final. Tanto los futbolistas del City como su gente se permitieron festejar a lo grande, en una victoria que puede terminar siendo determinante de cara al tramo decisivo del torneo. En una de las escenas más emotivas de la tarde, Gianluigi Donnarumma se metió en la tribuna para compartir la celebración con los hinchas del local, después de una actuación que tuvo momentos de “redención”.
Como si el festejo no fuera suficiente, desde las tribunas también aparecieron mensajes cargados de ironía y provocación. Un sector desplegó un cartel con la frase “Panic on the streets of London”, mientras que en las inmediaciones se vio a un hincha burlándose de un supuesto “colapso” del Arsenal: imitó el gesto de beber desde un recipiente de agua “embotellada”. Incluso hubo una vuelta completa de honor por parte del plantel, un gesto que a Wayne Rooney le pareció una señal clara de lo que puede estar buscando el técnico Mikel Arteta para encender la motivación en el tramo final.
La crítica de Rooney y el aviso sobre el “exceso”
Rooney salió a marcar la cancha con dureza respecto a la conducta del City tras el partido. El ex capitán de Inglaterra sostuvo que la forma en que se vivió el cierre fue demasiado efusiva para un equipo que todavía no se aseguró el título. Pese al subidón futbolístico, el ex delantero entiende que las escenas del final estuvieron por encima de lo razonable.
El análisis del ex futbolista se basa en el contexto inmediato: el City llegó a quedar a solo tres puntos de la cima de la Premier League gracias a los goles de Rayan Cherki y Erling Haaland. Con ese impulso, el vestuario y la gente celebraron con entusiasmo, pero Rooney remarcó que la celebración prematura puede volverse en contra.
En diálogo con BBC Match of the Day, Rooney insistió en que la actitud del conjunto dirigido por Pep Guardiola podría terminar “tentando a la suerte”. “La celebración fue un poco exagerada”, dijo el domingo por la noche. Y agregó: “Quedan seis partidos para el City, obviamente es una gran victoria. Pero me parece un poco temprano y podría terminar pasándoles factura”.
Arsenal mantiene la esperanza pese a las burlas
Aun con el golpe y las provocaciones desde la hinchada celeste, el clima en el entorno del Arsenal no se quebró: se percibe una optimismo llamativo. Mientras el City celebraba, Declan Rice fue visto sobre el campo en una escena breve pero contundente con el capitán Martin Odegaard. El mediocampista le hizo llegar un mensaje directo: “No está hecho”.
Ese tono de “todavía no” también apareció en las palabras de Arteta en la conferencia posterior al partido. El DT sostuvo: “Yo creo en esto. Yo creo que el miércoles de la semana pasada (podemos ganar el título), porque los veo todos los días y sé el nivel que tienen. Pero hoy, si necesitan estar más convencidos, siento que ahora están más convencidos”.
Luego, el entrenador amplió el panorama: “En el vestuario se hablaba de esto. Ahora es otra liga. Tienen un partido pendiente. Nosotros sacamos ventaja de tres puntos y quedan cinco partidos por jugar. Entonces, todo sigue en juego”.
El margen de los números y la presión psicológica
En el plano estadístico, los modelos todavía le dejan ventaja al Arsenal. Opta estima que el equipo tiene un 73% de chances de quedarse con su primer título de liga en más de dos décadas. Rooney, que mantiene el corazón del lado de United, admitió que preferiría que la copa termine en el Emirates antes que en el sector azul de Manchester.
Sin embargo, más allá de la preferencia personal, señaló que la presión ahora recae sobre la hinchada para sostener la calma. “Los hinchas del Arsenal tienen que empujar al equipo y la importancia de eso es enorme”, expresó. “Los jugadores también van a estar nerviosos: tienen que sentir que están con ellos, darles todo el apoyo”.
Con el City por delante con el cruce ante Burnley y el Arsenal recibiendo a Newcastle, el duelo psicológico se vuelve tan relevante como lo que se juegue en el césped. El mensaje de “no está terminado” parece marcar el rumbo para un final de temporada donde cada detalle puede pesar.
