Roma analiza activamente la chance de incorporar a Greenwood durante este mercado de verano. El delantero inglés, que llegó a Marsella procedente de Manchester United en 2024, viene de un tramo de recuperación futbolística importante y aparece como una alternativa que seduce al cuerpo técnico. La idea del club italiano sería armar un frente ofensivo de alto impacto en el Stadio Olímpico, con el potencial acompañamiento de Donyell Malen.
Datos clave
- Roma evalúa a Greenwood como objetivo principal del mercado para reforzar la línea de ataque.
- Desde su arribo a Marsella en 2024, registra 48 goles y 17 asistencias en 81 partidos.
- La negociación se complica por el precio pretendido: Marsella podría pedir cerca de 50 millones de euros.
- United conserva un porcentaje relevante de plusventa, lo que reduce la posibilidad de un descuento.
- El pase de Greenwood también quedó condicionado por la falta de clasificación a la Champions de Marsella.
El plan ofensivo y el “pero” del precio
En Roma, la figura de Gian Piero Gasperini aparece vinculada a esta operación con una lógica clara: buscar un socio ofensivo que potencie el poder de fuego del equipo. En ese marco, Greenwood sería el nombre elegido para intentar hacer pareja con Donyell Malen y construir una delantera capaz de decidir partidos con regularidad.
Ahora bien, el principal escollo es económico. Marsella, como club dueño del futbolista, sostendría una tasación cercana a los 50 millones de euros para desprenderse de su atacante. Además, el contrato del jugador se extiende hasta 2029, un dato que le da margen a la negociación, pero también le quita presión real para “soltarlo” por menos.
El segundo punto que endurece la ecuación pasa por Manchester United: en cualquier transferencia futura, los ingleses conservarían un porcentaje de plusventa significativo. Por ese motivo, no se ve factible una rebaja fuerte del precio, aun cuando existan vínculos cercanos entre Roma y Marsella. En este escenario, la familia Friedkin tendría que equilibrar las cuentas para poder afrontar un fichaje de ese calibre, sin romper el marco financiero.
Por lo tanto, el plan B dentro de la plantilla se vuelve relevante. Manu Kone y Matias Soule aparecen como posibles salidas. La venta de ambos serviría para conseguir el dinero que permitiría llegar al número pedido por Marsella, manteniendo a Roma dentro de las exigencias contables que no pueden transgredirse.
La caída de Marsella a Europa League y el triángulo de la operación
Otro factor que pesa en la charla es lo que ocurrió en el cierre del campeonato doméstico en Francia. Marsella no logró asegurarse un lugar en la Champions League de la próxima temporada y terminó quinto en la Ligue 1, con 59 puntos. Quedar afuera del principal torneo europeo representa un golpe importante para las finanzas del club, porque reduce ingresos y altera el presupuesto de la temporada siguiente.
Ese contexto podría empujar a Marsella a buscar liquidez vendiendo piezas, y Greenwood aparece como una de las opciones más valiosas para equilibrar números. Sin embargo, la cláusula de venta que United conserva complica el margen de maniobra: al existir ese porcentaje, Marsella no tendría la libertad de bajar demasiado el precio, lo cual vuelve la operación más enredada y exige un encaje preciso entre clubes y reglamentaciones.
Así, el traspaso no se reduce a una simple oferta y aceptación. Se trata de un triángulo con intereses cruzados: Roma intentando ordenar su frente ofensivo, Marsella necesitando recuperar recursos por el fracaso europeo y United manteniendo parte del beneficio en caso de una futura venta.
El foco de Roma: Hellas Verona y la Champions como llave
Mientras se define el futuro de la negociación, Roma tiene un objetivo inmediato en el calendario. Su atención está puesta en el partido de visitante ante Hellas Verona, correspondiente a la última fecha de la temporada en Italia. El equipo llega cuarto en la Serie A, con 70 puntos, y un triunfo le garantiza la clasificación a la Champions League.
Lograr ese objetivo sería clave para destrabar el siguiente paso del plan. Alcanzar la Champions aportaría el ingreso fundamental que Roma necesitaría para formalizar conversaciones por Greenwood y aprovechar, a la vez, las dificultades europeas que enfrenta Marsella tras quedarse fuera del máximo torneo continental.
