Hay una máxima futbolera que casi siempre se cumple: el que pierde, termina abriendo una puerta para que otro gane. Y en ese guion aparece con fuerza Luca Reggiani, delantero italiano de 18 años, que en las últimas semanas viene aprovechando el escenario en Borussia Dortmund. Su irrupción no es casual: tiene como telón de fondo el desenganche inesperado de Aaron Anselmino, que terminó impactando en el armado del plantel y en las oportunidades para el joven.
El caso Anselmino y el efecto dominó en Dortmund
Para que Reggiani pudiera crecer en el rol que empezó a ganarse, primero tuvo que destrabarse la situación de Anselmino. El argentino, que fue convocado por Chelsea poco antes del cierre del mercado de préstamos, fue enviado de inmediato a Racing Strasbourg como parte del movimiento contractual.
El punto clave: Anselmino no llegaba con continuidad. En Dortmund, durante su etapa, tuvo poca disponibilidad y, además, las molestias físicas también limitaron su evolución en Francia.
Lesiones y falta de ritmo
En el conjunto alemán, incluso antes de asentarse, el defensor se encontró con un problema de base: prácticamente no había disputado partidos oficiales durante casi un año al momento de llegar. A partir de allí, la cuenta de ausencias se volvió pesada: en apenas cinco meses se perdió una docena de encuentros.
Tras un debut prometedor, el cuerpo volvió a pasarle factura y lo dejó afuera por varias semanas, cortando el impulso inicial.
El impacto en el campo y el elogio de Niko Kovac
Aun con ese contexto, Reggiani dejó señales. En 585 minutos repartidos en diez presentaciones logró convencer, mostrando criterio y solidez. Niko Kovac, entrenador de Borussia Dortmund, marcó especialmente la confiabilidad del joven: destacó que rinde desde el primer minuto hasta el final, que tiene condiciones tanto para el juego como para la defensa, y que no suele cometer errores.
- Kovac remarcó que Anselmino “cuando juega” responde bien y que el club puede contar con él de punta a punta.
- También resaltó su perfil como defensor y la ausencia de “deslices” en el rendimiento.
- El DT valoró su actitud y lo consideró un jugador importante para el plantel.
La cláusula de recompra y las dudas sobre el manejo de jugadores
El movimiento que terminó empujando toda esta cadena de decisiones se enmarca en una operatoria particular: Borussia Dortmund aceptó una cláusula de recompra vinculada a Carney Chukwuemeka en el traspaso a Chelsea. Esa maniobra, que en el desenlace terminó devolviendo al propio Anselmino a Londres, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la planificación deportiva en Signal Iduna Park.
En ese contexto, Reggiani fue el que terminó capitalizando la coyuntura, aunque no necesariamente de la forma más cómoda. De hecho, circularon imágenes publicadas por Borussia Dortmund donde se ve a Anselmino despidiéndose con lágrimas de sus compañeros, un gesto que reavivó cuestionamientos sobre cómo se gestiona el movimiento de futbolistas en el fútbol de élite.
Anselmino en Strasbourg: frustración, forma irregular y nuevos contratiempos
Mientras Reggiani empezaba a ganar minutos y confianza, Anselmino pasó dos meses en la ciudad fronteriza del norte de Francia, en buena parte contra su voluntad. En Racing Strasbourg, el entrenador Gary O’Neil—en el cargo desde enero—explicó que el jugador está frustrado.
Aunque alcanzó a disputar 21 minutos en el 3-0 de Dortmund ante Union Berlin como visitante, justo antes de su salida, el arribo a su nuevo club no fue el ideal en términos físicos y de rendimiento.
El préstamo hasta fin de temporada y la primera lectura médica
Dos días después de confirmarse el préstamo, que se extiende hasta el cierre de la temporada, O’Neil señaló que Anselmino todavía no estaba al 100% de su condición física. Luego, tres días más tarde, el entrenador agregó que el defensor había sufrido una lesión menor en el muslo.
En Racing, sus primeros minutos llegaron en dos partidos importantes: frente a Marsella y Lyon. En ambos casos ingresó desde el banco, en los tramos finales del encuentro.
Problemas musculares recurrentes
El inconveniente fue que, a medida que aparecía la posibilidad de sumar minutos con regularidad, se repetían molestias musculares. En consecuencia, volvió a quedar marginado.
Al terminar febrero, O’Neil dio una actualización que dejó en claro la preocupación del cuerpo técnico: Anselmino sentía incomodidad en los músculos del muslo. La idea era esperar para determinar el origen exacto de la molestia, pero al mismo tiempo se entendía que iba a ser necesario para el equipo, sobre todo después de la salida de Mamadou Sarr, que dejó un hueco en el plantel.
- El préstamo de Anselmino se extiende hasta el final de la temporada.
- La primera traba tras su confirmación fue una falta de plena puesta a punto.
- Luego se sumó una lesión menor en el muslo.
- En partidos iniciales ingresó como variante tardía ante Marsella y Lyon.
- Al tener continuidad, reaparecieron problemas musculares y volvió a quedar afuera.
- La salida de Mamadou Sarr aumentó la necesidad de contar con él.
Reaparición a fines de marzo y el rol que todavía no termina de consolidarse
En las últimas semanas, el panorama mostró un punto alentador: Anselmino retomó los entrenamientos hacia el final de marzo. Como señal de que estaba más cerca de estar disponible, sumó 13 minutos en el partido del fin de semana ante Niza.
La lectura positiva es que ya estaría apto para competir. El “pero” es claro: su acumulado total de minutos todavía es muy bajo, apenas 15 minutos en lo que va del proceso.
El cierre de temporada en Strasbourg: Europa en juego y un nuevo rival en puerta
Con nueve partidos por delante, Anselmino tiene la obligación—y también la posibilidad—de marcar diferencias en Strasbourg. El equipo juega el jueves el cuarto de final de la Conference League y, en ese marco, recibirá a Mainz 05.
La temporada tiene más combustible: en Ligue 1, actualmente ocupa la octava posición, con cinco puntos de distancia respecto de un lugar europeo. Además, a fines de abril tendrá un cruce clave ante Niza, precisamente el rival que recientemente le ganó 3-1 en el contexto de la semifinal de copa.
El club no llega a una final desde 2001. Y, como Paris Saint-Germain ya quedó eliminado, una victoria en el camino que se viene le permitiría jugar por un título contra el ganador que surja de Lens o Toulouse.
En ese escenario, Anselmino todavía conserva una chance real de transformar una campaña intensa y con altibajos en una conclusión celebrada, mientras Reggiani sigue capitalizando el espacio que se abrió en Dortmund.
- Strasbourg recibe a Mainz 05 el jueves por el cuarto de final de la Conference League.
- En Ligue 1 está 8° y a 5 puntos de un puesto europeo.
- En abril (fin de mes) enfrentará a Niza, que viene de ganarle 3-1 en la semifinal de copa.
- La última aparición en una final del club fue en 2001.
- Si avanzan, el rival por el título saldrá de Lens o Toulouse, con PSG eliminado.
