Antonio Rüdiger contra Álvaro Carreras. Fede Valverde ante Aurélien Tchouaméni. Kylian Mbappé frente a un asistente técnico. Y ahora, al parecer, todos contra todos: la grieta puertas adentro en el plantel del Real Madrid alcanzó un nivel preocupante.

Los titulares en la prensa deportiva española ya no alcanzan a seguir el ritmo de las novedades más llamativas. En contraste, la etapa del Bayern Munich que muchos llegaron a apodar “FC Hollywood” en los años noventa hoy parece un festejo infantil. El último y más gráfico indicio de la fractura se dio cuando Valverde chocó con Tchouaméni: el mediocampista uruguayo terminó en el hospital después de sufrir una lesión en la cabeza.

De acuerdo con lo que se comenta, no hubo golpes de por medio. El capitán nominal habría impactado su cabeza contra la mesa. Aun así, episodios de este tipo dejan en claro que en el Santiago Bernabéu algo se descompuso de manera seria.

De acuerdo con Marca, desde el entorno del vestuario madridista se atribuye el agravamiento de la ruptura a la renuncia del ex entrenador Xabi Alonso. La tensión habría subido de tono en octubre, cuando varios futbolistas importantes —Vinícius Junior y Fede Valverde entre ellos— cuestionaron en público el modo de trabajo de Alonso, con sesiones tácticas extensas y mucho análisis de video.

Ahora bien, en paralelo existe otro sector que respalda el trabajo de Alonso: sostienen que su idea era reordenar el sistema y modificar el estilo de juego. Para esa facción, los reclamos constantes —especialmente los de Vinícius— serían apenas una excusa; además, remarcan que el brasileño perdió lugar en el esquema respecto del rol que tenía cuando Carlo Ancelotti estaba al mando.

Si bien Vinícius siguió siendo una pieza relevante, bajo la conducción de Alonso solo fue titular en 13 de los 33 partidos oficiales que disputó el equipo y apareció desde el banco en cuatro oportunidades. En consecuencia, el brasileño completó los 90 minutos únicamente en nueve encuentros y, cada vez más, fue usado con funciones de creación, acumulando diez asistencias. En cambio, con Arbeloa, Vinícius convirtió ocho goles más en apenas diez partidos menos y fue reemplazado solo tres veces en 23 salidas.

Uno de esos cambios, interpretado por Vinícius como una falta de consideración, disparó el ya célebre entredicho del Clásico a fines de octubre. Según Marca, ese fue el momento en que la campaña comenzó a desarmarse también en lo interno. Jugadores como Jude Bellingham y Eduardo Camavinga habrían coincidido en esa lectura: sienten que las formas de Alonso iban desgastando el funcionamiento del grupo.

La falta de respeto que algunos mostraron durante reuniones tácticas terminó por encender aún más el conflicto. Se habla de que ciertos futbolistas incluso fingieron estar dormidos o charlaron en ese contexto. Eso molestó tanto a quienes defendían a Alonso dentro del plantel como al propio entrenador, que por el momento no tiene club. En ese marco, se atribuye a Alonso una reacción fuerte: “No sabía que había entrado a un jardín de infantes”, habría soltado, impactado, en un momento.

Lo que siguió para el Real fue rápido y contundente: tras perder la final de la Supercopa ante el FC Barcelona a comienzos de enero, Alonso fue despedido pese a promediar 2.24 puntos por partido en LaLiga y a quedar a solo tres unidades del equipo catalán. Álvaro Arbeloa, que venía de estar al frente del Real Madrid Castilla, tomó el mando.

Sin embargo, el cambio no tuvo un efecto inmediato. En el primer partido de Arbeloa, el conjunto blanco fue humillado por Albacete, que milita en la segunda categoría, y quedó eliminado en dieciseisavos. En la Champions League, la eliminación llegó en cuartos de final a manos del Bayern Munich. En LaLiga, este domingo corre el riesgo de otro papelón en el Clásico. Con cuatro partidos todavía por jugar, el Real está once puntos por detrás de su rival catalán, lo que deja a Barcelona con la posibilidad de consagrarse si en el duelo directo empata.

Hoy es casi un secreto a voces que Arbeloa no continuará como DT al finalizar la temporada. Según la emisora española Cope, además se habría quedado sin el respeto del vestuario. El periodista Manolo Lama sostiene que los futbolistas españoles que casi no tienen minutos le habrían puesto un apodo demoledor: “Cono”. Un “cono” o “cono de tránsito”. “Mirá ese cono, es malísimo; mirá ese cono, no entiende nada”, se dice que comentan desde el banco a la espalda del entrenador.

Con la salida de Alonso y la marcha inminente de Arbeloa, la gran incógnita es quién tendrá el carácter y la capacidad para recomponer un plantel fracturado por la animosidad interna y por la falta de respeto que se estaría percibiendo, y luego llevarlo a su mejor versión.

En las últimas semanas, el nombre de José Mourinho volvió a sonar con fuerza como posible reemplazante. The Athletic informó que el regreso del legendario técnico portugués sería la solución preferida por el presidente Florentino Pérez. También se mencionó con frecuencia a Sebastian Hoeness, de VfB Stuttgart, como alternativa para tomar el puesto de Arbeloa.

Ahora, Sky marca que el retorno de Mourinho es, efectivamente, una posibilidad muy concreta. De acuerdo con la información del medio, directivos del Real se reunieron con el entorno del entrenador portugués a lo largo de la semana anterior, y ya hubo contacto directo con el estratega de 63 años. Eso sí: trascendió que Mourinho estaría exigiendo “control total” y “una injerencia importante en los fichajes”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.