Raphael Assibey-Mensah, futbolista del histórico Rot-Weiß Erfurt de Turingia, contó que su cuenta personal de Instagram fue blanco de un ataque cibernético con intenciones maliciosas. El episodio salió a la luz cuando, de la nada, apareció un post que generó un gran impacto entre sus seguidores.
Todo arrancó con una publicación en la que el propio Assibey-Mensah, según lo que se veía en ese contenido, presumía haber conseguido una ganancia enorme vinculada a criptomonedas. El mensaje, además, parecía sustentarse en una imagen que mostraba una supuesta transacción desde su cuenta en Sparkasse, lo que terminó de darle apariencia de veracidad a la supuesta “historia de éxito”.
Sin embargo, la realidad era otra: mientras la gente intentaba entender cómo el delantero había pasado de un día para el otro a contar con ese supuesto golpe de suerte, el jugador ya había perdido el control de su identidad digital. Assibey-Mensah tomó dimensión completa de lo ocurrido recién cuando su círculo privado reaccionó ante el contenido manipulado.
“Hasta mi mamá me llamó, pensando que yo había empezado a operar con monedas”, explicó el atacante. “Pero en realidad caí víctima de una estafa”. En ese sentido, el trabajo de los responsables del ataque fue metódico: lograron bloquearlo por completo y, en distintos momentos, el futbolista solo pudo observar con impotencia cómo alteraban su propio perfil.
“No pude recuperar el acceso hasta después, y aun así quedó restringido”, agregó. Aun en esas condiciones, su vigilancia y su red de contactos terminaron por detectar rápidamente el material falso. “Mucha gente me llamó y me escribió, pero yo no hago ese tipo de negocios para nada”, remarcó con firmeza.
La situación se agravó cuando los atacantes fueron más allá del simple robo de cuenta. En lugar de limitarse a la usurpación, intentaron sacar provecho del problema del jugador con un esquema de extorsión directa. Pero el plan chocó con la decisión de Assibey-Mensah de no ceder.
Finalmente, pudo recuperar el control de sus activos digitales gracias a la activación del sistema de autenticación en múltiples pasos. En el proceso, también apareció una pista clave: el número de teléfono asociado al presunto autor. El delantero llamó a ese contacto que había sido provisto durante el trámite de recuperación de la cuenta, y allí se encontró con la exigencia de dinero por parte del hacker. Aun así, el futbolista se mantuvo firme y rechazó pagar.
“Ahora sé quién está detrás. Me contacté con esa persona a través del número que me dieron: quería que le pagara”, sostuvo el jugador sobre su comunicación directa con el otro lado. “Cuando vi ese número durante la recuperación, lo llamé. Me pidió dinero, pero yo me negué de una. Más tarde le volví a preguntar si seguía queriendo que le pagaran y me reí de él”, cerró Assibey-Mensah.
