Con una temporada sin títulos y a la vista de un golpe deportivo fuerte en La Liga, en Madrid comenzaron a discutir con más seriedad una salida del entrenador. El equipo quedó nueve puntos por debajo de Barcelona y, en la conducción del club, se instaló la idea de que es necesario un cambio de management. En ese contexto, Álvaro Arbeloa —quien tomó el cargo en enero de 2026 tras el alejamiento de Xabi Alonso— no terminó de sostener la regularidad esperada, aunque mantuvo un vínculo armónico con el plantel.

El presidente, firme en su postura, insiste con la necesidad de sumar una figura más experimentada como principal conducción del proyecto. A su entender, la tasa de victorias actual no alcanza para los objetivos y los estándares que se exigen en el club. Incluso con el respaldo interno de la convivencia y con la idea de que Arbeloa pudo bajar tensiones puertas adentro, la mirada del máximo dirigente terminó marcando una grieta en la administración.

La interna en el directorio

Si bien Arbeloa disminuyó la política interna y todavía tiene contrato hasta 2027, la convicción de que hace falta un reemplazo de jerarquía mundial generó un quiebre dentro del consejo. Varios miembros del board sostienen que el entrenador, de 43 años, merece un período completo de pretemporada para plasmar su visión de largo plazo y encarar una reconstrucción del plantel.

En medio de la tensión, el periodista Jorge C Picon escribió en X: “Hay algunos miembros del directorio o gente cercana a ellos que preferirían que Arbeloa se quede en el cargo. El problema para el entrenador es que, hoy por hoy, Florentino Pérez es quien entiende con mayor claridad que hace falta un cambio en el puesto”.

Resultados que pesan en la balanza

En lo estrictamente deportivo, los números del ciclo de Arbeloa hacen que su continuidad sea cada vez más discutible. En los 22 partidos que dirigió, el español acumuló 14 victorias y siete derrotas. Con ese balance, el argumento del presidente gana fuerza: el rendimiento no llega al nivel que Madrid pretende sostener para pelear los máximos torneos.

Además, la temporada se fue rompiendo en momentos clave. El equipo quedó golpeado por la caída en la final de la Supercopa de España ante Barcelona. Más tarde, sufrió una eliminación inesperada en Copa del Rey, cuando cayó sorpresivamente ante Albacete. Y en el tramo decisivo de Europa, el Madrid también quedó afuera en cuartos de final de la Champions League tras ser eliminado por Bayern Munich.

Con ese escenario, Pérez empezó a sondear alternativas de perfil élite para el futuro inmediato. Entre los nombres que se evalúan aparecen José Mourinho, Jürgen Klopp, Didier Deschamps, Mauricio Pochettino y Lionel Scaloni.

Cuándo se define y qué debe priorizar el equipo

Se espera que la decisión final sobre el futuro de Arbeloa se concrete en junio. La idea es que el club pueda terminar de medir la disponibilidad real de los objetivos principales y, a la vez, contemplar la postura que sostenga el conjunto del directorio. Mientras tanto, Madrid deberá afrontar el resto de los compromisos de La Liga con muy pocas chances de alcanzar a Barcelona en la cima.

En este tramo, el foco pasará por mantener la estabilidad interna, aun con la posibilidad de una reestructuración en el verano. Por eso, la próxima ventana de transferencias aparece como un punto determinante: cualquier nuevo nombramiento requerirá un respaldo grande para acortar la distancia con los rivales catalanes y sostener un salto de nivel en el plantel.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.