Rafinha contó detalles sobre las exigencias físicas que, según su experiencia, Luis Enrique les imponía a sus futbolistas. El mediocampista, que lo siguió desde Celta Vigo hasta Barcelona, describió el arranque del trabajo del entrenador como “militar” y remarcó que le tocó incorporarse al primer equipo recién en el segundo año del DT en el club, algo que atribuyó a su “suerte” porque había escuchado historias durísimas sobre aquella primera campaña.

El trabajo físico y la idea de fondo

En una charla con Alberto Edjogo-Owono, Rafinha profundizó en la dinámica del día a día. Señaló que la primera temporada de Luis Enrique fue especialmente pesada, con una carga física descomunal: “His first year was mountains, physical work… it was madness”, recordó, y explicó que su hermano ya le había anticipado cómo era ese entrenamiento.

De acuerdo con lo que describió el ex jugador de PSG, la metodología era tan intensa que la compararon con un régimen de instrucción: “military physical training”. Con el correr del tiempo, dijo que el modo de encarar ese componente físico fue variando: más adelante, con Rafael Pol, el trabajo se “modificó un poco”, aunque sostuvo que el sello de Luis Enrique —la intensidad que busca— se mantiene como marca registrada.

Rafinha también vinculó ese enfoque con el objetivo táctico que perseguía el entrenador: que los equipos sean capaces de dominar y sobrepasar a los rivales en los tramos finales de los partidos. Y agregó que esa mentalidad no nació solo en el plantel grande, sino que ya estaba presente en los años formativos, cuando Luis Enrique la aplicaba desde la cantera antes de hacerse cargo del primer equipo en 2014.

La consigna en el Barcelona B

El mediocampista recordó una frase que le quedaba grabada cuando arrancaba en el Barcelona B. “Si vos tenés el nivel físico óptimo que yo quiero lograr, cuando baje el ritmo en el minuto 70, vamos a subir”, dijo que repetía el entrenador, y aseguró que así era, tal cual, como lo trabajaban.

Comunicación, claridad y exigencia

Más allá del desgaste físico, Rafinha elogió la forma en que Luis Enrique se expresa y transmite conceptos complejos. Según su visión, el DT siempre fue muy bueno para explicar el juego y, además, lo hacía de manera directa y sin vueltas: “muy direct, muy clear”, remarcó, destacando la claridad en el mensaje.

En paralelo, el ex futbolista sostuvo que el entrenador tiene fama de ser contundente a la hora de evaluar rendimientos. No se caracteriza por esconderse en frases hechas, y Rafinha confirmó que nunca le temblaba el pulso para marcarle a los jugadores si sentía que no estaban cumpliendo con el nivel esperado en un club como Barcelona, donde la exigencia es alta.

Además, contó cómo eran los mensajes que con frecuencia le llegaban al plantel. “Hay muchas veces en las que te dicen: estás jugando horrible, podés jugar mucho mejor; no vamos a ningún lado así, despertate… cosas de un gran entrenador”, explicó. También indicó que, por el modo de ser del DT, puede haber roce, aunque lo consideró normal y parte del proceso para empujar siempre a la misma intensidad competitiva.

La “disciplina militar” en el presente de Luis Enrique

Rafinha sostuvo que esa reputación de disciplina “militar” sigue intacta como parte de la leyenda del entrenador, y que hoy continúa pidiendo perfección a su plantel actual en la capital francesa. En esa línea, Ousmane Dembélé, figura del PSG, abordó el tema desde un tono distendido: bromeó y se negó a revelar el “recetario” de Luis Enrique para lograr el equilibrio del equipo, pero a la vez aseguró que el español tiene una visión clara y de primer nivel.

Defensa y ataque como responsabilidad compartida

El delantero, de 29 años, remarcó que el núcleo de esta manera de entender el fútbol pasa por la responsabilidad colectiva. En ese sentido, dejó una frase que sintetiza el plan: “We attack and defend together”. Y reconoció que Luis Enrique logró instalar ese ritmo de trabajo en futbolistas que, por perfil, históricamente no disfrutan tanto las tareas defensivas.

Evolución personal y método de trabajo

Finalmente, Dembélé explicó cómo fue su crecimiento dentro de un entorno tan demandante. Le atribuyó a Luis Enrique haberlo empujado a mirar hacia adentro, reflexionar y, al mismo tiempo, encabezar desde el ejemplo tanto dentro como fuera de la cancha. El extremo cerró sosteniendo que ese marco estricto y equilibrado es la única vía para construir un equipo competitivo: “Hasta ahora nos funcionó y vamos a seguir así”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.