PSG llegó a Merseyside con una ventaja de dos goles, pero en Liverpool entendían que Anfield iba a exigir al máximo la solidez defensiva. La segunda mitad se volvió frenética y el equipo de Luis Enrique tuvo que sufrir para sostener la estructura, aunque dos goles en el tramo final terminaron de cerrar cualquier ilusión histórica de remontada. El conjunto parisino se impuso 4-0 en el global y eliminó a Liverpool por segunda temporada consecutiva en la Champions League.
El golpe en Anfield y el cierre del global
Con el 2-0 a favor en la ida, el trámite en el estadio de los Reds se presentaba como un examen complicado para el plan de juego. En los primeros pasajes, PSG consiguió controlar mejor la escena y generó chances, mientras el partido se desordenaba en el tramo final.
En ese contexto, la presión de Anfield empujó a PSG hacia atrás durante buena parte del segundo tiempo, pero el equipo supo aguantar el asedio. Cuando el duelo parecía aún abierto, llegaron dos definiciones tardías que sellaron la serie y dejaron a Liverpool sin margen para un regreso imposible. Finalmente, PSG se llevó la eliminatoria con un resultado agregado contundente de 4-0, cortando el camino de los ingleses.
Dembele, la diferencia con dos goles
Ousmane Dembélé fue la figura de la noche al marcar dos tantos y convertirse en el factor decisivo para que PSG mantuviera el control de la eliminatoria. Tras el pitido final, el atacante reconoció que la victoria no fue casualidad: se necesitó carácter y resistencia, y sostuvo que este tipo de partidos no tiene “recetas” simples en la máxima competencia europea.
Lo que dijo el extremo
El francés remarcó que, aun con ventaja previa, el rival iba a poner todo en la cancha. Además, explicó que en el primer tiempo el equipo tuvo más dominio, mientras que la segunda etapa fue más compleja, aunque lo consideró parte de la Champions. También destacó que el hecho de cerrar la llave con dos triunfos es un saldo muy positivo.
- Aclaró que, pese al 2-0 de la ida, ya esperaban que el encuentro en Inglaterra fuera difícil.
- Subrayó que no existen partidos sencillos en la Champions y que para llegar lejos hay que “sufrir” en el camino.
- Señaló que en la primera parte PSG tuvo oportunidades y estuvo prácticamente bajo control.
- Admitió que en la segunda mitad el juego se volvió más complicado, algo que atribuyó a la exigencia del torneo.
- Resaltó que al terminar la serie con dos victorias, el resultado es “muy bueno”.
Objetivo personal y tramo final de temporada
Más allá de la noche perfecta, Dembélé también puso la mira en lo que viene. Se mostró decidido a sostener el ritmo mientras la campaña entra en su fase más decisiva y remarcó que tiene la intención de darlo todo por PSG. Además, anticipó que se aproximan compromisos importantes para el equipo.
Marquinhos y la base defensiva para sostener el partido
Más allá del protagonismo ofensivo, la clasificación tuvo una columna vertebral defensiva. En un momento clave del primer tiempo, el capitán Marquinhos apareció con una intervención extraordinaria sobre la línea de gol para mantener el marcador igualado cuando el impulso del local parecía inclinar la balanza.
Tras el encuentro, el brasileño se mostró eufórico y entendió que su participación pudo haber sido incluso más determinante que un gol propio. Explicó con detalle cómo se dio la jugada: primero hubo una atajada inicial, después apareció una pelota suelta, y él tuvo que reaccionar con reflejos para llegar a tiempo y salvar.
- Marquinhos rescató un balón en la línea cuando el partido atravesaba un momento de mayor presión para PSG.
- El capitán destacó la secuencia de la jugada: una primera salvada, un segundo balón y su llegada para intentar despejar.
- Remarcó que son este tipo de instantes los que, como defensor, más disfruta porque pueden cambiar el curso del partido.
El camino en la Champions y el calendario en Francia
Con este resultado, PSG avanza a las semifinales de la Champions League, donde se medirá con el ganador del cruce de alto voltaje entre Bayern Múnich y Real Madrid. Mientras tanto, el foco se mueve a lo inmediato en el plano local: el equipo deberá afrontar un tramo intenso de Ligue 1 con tres partidos en apenas seis días.
- Enfrentará a Lyon.
- Luego jugará ante Nantes.
- Cerrará el bloque frente a Angers.
De todas maneras, el objetivo principal sigue siendo el mismo: defender el título. Con Dembélé en gran forma y una defensa que no se desordena cuando el partido se pone cuesta arriba, PSG mantiene una chance real de conquistar nuevamente la Champions, transformando la clasificación en un mensaje claro de ambición para la etapa final.
