Mauricio Pochettino sostuvo que su salida de Chelsea, en mayo de 2024, no respondió a un quiebre futbolístico puntual sino a una decisión personal: entendió que existía un desacuerdo de fondo con el rumbo que el club pretendía tomar. En diálogo con Gary Neville en The Overlap, el actual entrenador de la selección de Estados Unidos (USMNT) explicó que, con el paso de las semanas, la realidad del proyecto no coincidió con lo que se le había transmitido en las conversaciones iniciales.

La raíz del conflicto: lo que se prometió y lo que terminó ocurriendo

En ese sentido, Pochettino reconoció que puede haber estado equivocado en su lectura del proceso. “Lo que yo creí que iba a pasar no ocurrió después. Capaz yo estaba equivocado”, admitió. Y agregó que, cuando arribó, necesitaba entender el momento del equipo: “Cuando llegamos, el plantel estaba 12° en la Premier League”. Además, remarcó que el club no estaba compitiendo en Europa: “No había participación europea; ni Conference League, ni Europa League, ni Champions”.

El argentino también contextualizó el escenario interno: Chelsea atravesaba una etapa de cambios vinculados a la transición entre dueños. “Había cosas que había que poner en marcha, prioridades que atender”, sostuvo, dejando claro que la adaptación a una etapa de reordenamiento era parte del desafío.

El cierre de la temporada y el “plan” que no encajó

Más allá de las diferencias, Pochettino marcó que, a su entender, el equipo venía mejorando tras un fuerte tramo final en el ciclo 2023-24. Sin embargo, cuando quedó en evidencia que tanto los directivos deportivos como la conducción del club miraban la evolución del proyecto desde otra óptica, decidió que era momento de separarse antes que ceder en sus principios como entrenador.

“Estoy decepcionado con cosas internas porque, bajo nuestra evaluación y nuestra visión, era un proceso normal para construir algo sólido pensando en el futuro”, expresó. Y rememoró los resultados que, en su lectura, mostraban progreso: “Terminamos sextos, ganamos los últimos cinco o seis partidos, llegamos a la final de la Carabao Cup y jugamos las semifinales de la FA Cup contra Manchester City”.

En esa misma línea, agregó que el equipo estuvo cerca en ambos cruces: “En ambos partidos merecimos avanzar: para ganar la final y para clasificarnos. Pero por experiencia de distintas situaciones no lo logramos”. Pese a la frustración, insistió en que el equipo estaba en un buen camino.

Luego fue contundente con el motivo de la decisión: “Cuando lo que ocurría no coincidía con lo que era nuestra visión, dijimos que era mejor separarnos; mejor para el club, para que haga lo que quiera. No me quejo porque la decisión de irme fue mía”.

La discusión con el “método”: datos, ciencia y el componente humano

Uno de los puntos que aparece como eje de tensión fue la fuerte dependencia de Chelsea en el uso de datos y ciencia para reclutar y gestionar. Pochettino, que se define por el trabajo con las personas y el manejo del grupo, advirtió que el costado “analógico” del fútbol corre riesgo en un modelo cada vez más digital.

“A veces subestimamos las cosas analógicas”, explicó. “En tecnología, lo digital dejó al analógico afuera; pero en fútbol no es así”. Según su mirada, hay aspectos del juego que no pueden capturarse solo con métricas: “Todavía hay cosas que no podés medir con datos o con ciencia”.

En diálogo con esa idea, el entrenador señaló que existe un componente de misterio que no se puede “identificar” del todo: “Es un juego que conserva algo de misterio. Yo les dije a algunas personas: cuando puedas identificar la pregunta de qué va a hacer bien un jugador en este lugar, en ese entorno nuevo, en esas circunstancias, ahí sos el más rico del mundo. Pero eso no existe”.

Y amplió: “No es solamente data. No es solo ‘dispara muchas veces’, ‘corre o no corre’, ‘hace o no hace lanzamientos de banda’. Hay cosas que no podés medir con ciencia ni con números”. Para Pochettino, la clave está en el contexto emocional del deporte: “El fútbol es un contexto de emoción. No podés tirarlo a la basura”.

El modelo de clubes top y por qué el entrenador no puede quedarse al margen

Al analizar la estructura del club, Pochettino planteó que los esquemas más exitosos suelen involucrar al entrenador en cada decisión relevante. Citó como ejemplo referencias de alto nivel, como Manchester City con Pep Guardiola, para sostener que el DT no puede quedar relegado.

“El entrenador no puede estar en la esquina y decir: ‘Sí, vos solo entrenás al equipo’”, agregó. “Hay demasiadas cosas pasando”. En su visión, para que los futbolistas rindan necesitan una conexión real con el cuerpo técnico: “Para que los jugadores se desempeñen, tienen que estar conectados con los entrenadores. Si no, es difícil”.

El argentino insistió en la dimensión emocional del vínculo: “Tenés que conectar de manera emocional, jugadores con entrenadores”. Y, a partir de su experiencia, consideró que luego se hizo más clara la idea de un trabajo centrado en el “man-management” dentro del club.

“Ellos tienen un plan, quizás completamente distinto a lo que era Chelsea en el pasado con [Roman] Abramovich”, indicó. En ese marco, explicó que en un proyecto nuevo lo más importante es poder traducir y demostrar el plan: “En un proyecto nuevo, lo más importante es cómo traducís y mostrás cuál es el plan, qué queremos lograr con eso y cómo va a ser el proceso para llegar a donde queremos llegar”.

Sin embargo, reconoció que en fútbol a veces cuesta explicar porque el foco suele estar puesto en resultados: “En fútbol a veces es difícil explicarlo porque la gente solo escucha resultados”. A su vez, señaló que cuando hay demasiadas personas tomando decisiones, el mensaje se diluye. “Cuando hay demasiada gente decidiendo, todo se complica”, sostuvo.

Para cerrar, recordó una conversación con su ex presidente Nicola Cortese en Southampton y lo que llegó incluso a tener por escrito en su oficina: “Le dije a Nicola Cortese, y lo puse en mi tablero en la oficina: ‘El fútbol no es un negocio común’. No podés compararlo con otra actividad y, a veces, la gente no lo entiende. Necesitan explicar el plan”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.