El duelo entre Bayern y Wolfsburg dejó una primera mitad cargada de polémica y un segundo tiempo con definición: faltó precisión desde el punto penal para el local, pero apareció Olise con un gol determinante para destrabar el partido. El 1-0 de Bayern no solo le dio aire al campeón, sino que también dejó a Wolfsburg con el futuro de la Bundesliga en una situación límite, a la espera de una última fecha decisiva ante St. Pauli.

Polémica en el 36’: penal para Bayern, atajo fallado y dudas sobre el terreno

El gran foco del primer tramo llegó en el minuto 36. Konstantinos Koulierakis cometió falta sobre Olise dentro del área y se señaló penal a favor de Bayern. Harry Kane tomó la responsabilidad del remate desde los 11 metros, con un antecedente notable: había convertido los 24 penales anteriores que ejecutó en la máxima categoría alemana.

Sin embargo, el capitán de Inglaterra no pudo con la ejecución: su remate terminó desviado, yendo ancho hacia el poste derecho. Fue, además, el primer penal que Kane falla en la Bundesliga, un dato que inevitablemente agrandó el impacto del yerro.

La jugada también se miró con lupa por una posible intervención previa al disparo. Repeticiones televisivas mostraron a Jeanuël Belocian pisando aparentemente de manera intencional la marca del penal antes de que se ejecutara la pena máxima. A partir de eso, surgieron preguntas sobre si el césped había sido alterado y si el contacto de Kane con el balón habría influido por una pérdida de pisada al momento de rematar.

Con el fallo, la igualdad se sostuvo de cara al descanso, pese a que Bayern dominó en términos territoriales durante el primer tiempo.

Olise rompe el partido en el 56’: presión, salida defensiva y el Wolfsburg que cambia de guion

A medida que el partido amenazaba con trabarse, Olise decidió hacerse cargo. En el minuto 56, el extremo encaró desde la banda derecha y, tras meterse hacia el centro, descargó un remate potente y preciso hacia el rincón lejano. El gol fue de alta factura: dejó sin opciones al arquero de Wolfsburg, Kamil Grabara, y le dio a Bayern la ventaja que, por el trámite del segundo tiempo, terminó siendo lógico.

El tanto alteró por completo la dinámica. Wolfsburg tuvo que salir de su zona de repliegue defensivo, algo que no había hecho con la misma claridad cuando el partido estaba igualado. Aunque en la primera mitad el equipo visitante había generado peligro en los contragolpes —incluso Tom Bischof llegó a golpear el travesaño desde larga distancia—, luego de la ventaja para Bayern le costó más penetrar la última línea comandada por Kompany.

Además, la sensación de control de Bayern se sostuvo enseguida tras el reinicio: Jamal Musiala estuvo cerca de ampliar poco después, pero Grabara respondió con una gran atajada que mantuvo a Wolfsburg con vida en el partido.

Consecuencias para Wolfsburg y preparación de Bayern: el peso del final de temporada

Para Wolfsburg, esta derrota deja su continuidad en la Bundesliga “pendiendo de un hilo”. El resultado implica que ya no puede asegurar matemáticamente la permanencia a través de la tabla tradicional. En cambio, el equipo deberá pelear, como máximo, por sostener la posición actual que le daría derecho a disputar los playoffs de descenso, con el objetivo de evitar caer en los dos puestos automáticos de descenso en la parte baja.

El destino del club probablemente se defina en la última fecha, en un partido de máxima tensión: Wolfsburg visita a St. Pauli en el Millerntor-Stadion con un esquema de “quien gana se salva”, una definición directa que puede marcar la temporada.

En el plano del partido, Wolfsburg contó con momentos, especialmente hacia el final. Mattias Svanberg impactó un remate tardío que terminó pegando en el poste. Aun con una actuación con carácter y una producción ofensiva superior a la de semanas previas, la falta de efectividad en el tramo decisivo terminó pasando factura.

También pesó la composición del plantel: Mohamed Amoura y Kevin Paredes quedaron afuera por “razones disciplinarias”, y esa ausencia se sintió porque Wolfsburg no logró sumar un plus extra en el último tercio.

En cuanto a Bayern, el triunfo funciona como preparación ideal para la final de la DFB-Pokal ante Stuttgart, programada para el 23 de mayo. Ya con el título de Bundesliga asegurado en la fecha 30, el equipo ahora se enfoca en cerrar la temporada con un doblete local, buscando rescatar una campaña que, en el plano europeo, quedó por debajo de lo esperado. Para el entrenador belga, además, habrá una satisfacción extra: la vuelta a la solidez defensiva en el segundo tiempo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.