En una charla con el conductor Sebastian Hellmann en el podcast Spielmacher, Süle anunció su retiro del fútbol. El defensor, jugador de Borussia Dortmund, tiene contrato hasta el cierre de la temporada y, en el diálogo, repasó los mejores pasajes de su carrera profesional de 13 años y habló sin filtro sobre los problemas recurrentes con su peso. Incluso, cerca del final, interrumpió la entrevista para ir a buscar una bolsa grande de McDonald’s que había quedado en una habitación contigua.
Datos clave
- Anunció su retiro en el podcast Spielmacher, en conversación con Sebastian Hellmann.
- Su vínculo con Borussia Dortmund finaliza al término de la temporada en curso.
- Reconoció que tuvo inconvenientes repetidos relacionados con su peso a lo largo de su etapa como profesional.
- Durante la charla, se tomó un momento para buscar una bolsa de McDonald’s en otro ambiente.
- Contó episodios de su vida en el vestuario y su forma de liderar, remarcando que no es del perfil que grita en cancha.
Su visión sobre el liderazgo y el “perfil” que eligió
Al inicio de la conversación, antes del “regalo” que llevó consigo, Süle dejó claro cuáles son sus principios y aseguró que nunca tuvo que resignar su personalidad para encajar en un club. En ese marco, recordó que en cada institución donde estuvo se encargó de dejar bien definido “quién es”. En particular, mencionó que, cuando llegó a Dortmund, les dijo que no era el tipo de capitán que está todo el tiempo gritando.
También contó que pasó aproximadamente una hora a solas con Marco Rose, con quien se sintió muy motivado. A partir de esa etapa, explicó que terminó siendo segundo o tercer capitán y que, aun así, llevó el brazalete en 15 ocasiones, pese a que ya había aclarado que no era de los que se desgañitan en pleno juego. En su lectura, planteó que quizás se lo designaba por otros motivos: “Capaz lo hacen porque dicen: ‘si gana el dinero, tiene que conducir’”.
Además, se preguntó por qué encajó tan bien en Bayern durante tanto tiempo, y dio la respuesta con una idea muy concreta: existían otros jugadores que se ocupaban de ese rol específico dentro del equipo. Según su relato, todos en el plantel entendían ese funcionamiento. Remató con una frase que resume su postura: “Durante el partido no digo una palabra”.
El acuerdo con su estilo, el consejo de su representante y el costado humano
Süle insistió en que nunca presionó a nadie para conseguir condiciones o beneficios. Dijo que nunca impuso una exigencia del tipo “ahora pagame esto y firmá”, sino que siempre jugó de una manera distinta, con su propia identidad futbolística. Y cuando alguien plantea lo contrario, lo definió directamente como mentira.
Su representante, Volker Struth, le había advertido que su forma de ser, cuando se expresa con sinceridad, puede jugar en contra. En ese sentido, Süle afirmó que a veces hay que cuidar no ser demasiado honesto. Contó que a lo largo de su carrera conoció a miles de futbolistas, y que no se imagina a alguien parándose a decir que él es un “imbécil” o un problema. De todos modos, remarcó que para él la persona siempre fue más importante que sumar 30 partidos más. “Eso importa”, subrayó.
Más adelante, admitió que seguramente no hizo todo perfecto, pero sostuvo que se siente más orgulloso de haber sido coherente consigo mismo que de haber ganado cinco títulos de liga o cinco Champions League. Aseguró que el deporte nunca se le subió a la cabeza y que eso lo celebran su familia y sus amigos más cercanos. En un momento, incluso se le quebró la voz: “Me emociona casi”, dijo, con los ojos llenos de lágrimas.
Justo después, la bolsa de McDonald’s apareció en escena y el conductor explotó en risas por la situación.
El momento de la comida y el recuerdo del “juego” que se le cruzó
Con una sonrisa grande, Süle arrancó diciendo que no sabía la hora, pero que tenía hambre. Al salir del cuarto, señaló que si esa era su última entrevista como profesional, iba a pedir doce cheeseburgers. Explicó que eran cuatro personas, por lo que le tocaban tres a cada uno: “simple matemática”, aclaró. Y contó que, por costumbre, él suele comerse seis por sí mismo. Lo presentó como una broma, para que nadie creyera que estaba hablando en serio.
Igual, poco después ya dio cuenta de un bocado de un cheeseburger y, con la comida en la boca, explicó que se le había ocurrido esa broma durante el viaje en auto. Hellmann también se sumó y tomó algo, en medio del clima distendido del programa.
Presión por el peso: el método extremo que usó en Bayern
Minutos antes, Süle había abierto otro capítulo personal: la presión que sintió a lo largo de su carrera por el peso. En su etapa en FC Bayern Munich, recordó una situación puntual: una vez hizo ayuno el día previo a una medición y, para bajar rápido, se puso un traje impermeable y sudó dentro de una sauna con esa intención. En su relato, fue una estrategia dura para desprenderse de kilos con urgencia, en un tema que reconoció como recurrente en su carrera.
