Newcastle tomó la decisión de conservar a su delantero, Woltemade, al menos por una segunda temporada. En el club entienden que el atacante puede rendir mucho mejor una vez que termine de asimilar las exigencias de la Premier League, un proceso que, sostienen, le llevará tiempo luego de su llegada.

Woltemade arribó el pasado agosto desde Stuttgart por una cifra récord de 64 millones de libras. En el tramo invernal, su participación se vio limitada tanto en minutos como en goles, en parte por un contexto que le tocó vivir desde lo físico. En ese período, una lesión de Yoane Wissa obligó a que el alemán disputara todos los partidos, lo que terminó pasando factura: se lo observó con signos de agotamiento temprano y, cuando el desgaste se hizo evidente, fue retirado de manera lógica del once.

Además, hubo un intento de reubicarlo: una breve prueba para convertirlo en mediocampista no terminó de funcionar. En general, durante ese período inicial, se lo notó con dificultades para adaptarse al ritmo y la intensidad del fútbol inglés, especialmente en el componente de velocidad y exigencia física que caracteriza a la liga.

La caída en la producción y los problemas tácticos

Aunque tuvo un inicio que ilusionó, con un arranque goleador en Newcastle —marcó seis tantos en sus primeros 11 partidos—, el caudal ofensivo se fue apagando con rapidez. De cara al último fin de semana de la temporada, su registro en la liga mostraba un dato contundente: apenas 13 tiros a puerta en todo el campeonato.

Cuando el equipo lo utilizó como un nueve clásico, se le complicó sostener el rol principal del delantero en el sistema de Newcastle. No terminaba de aportar la velocidad ni la agilidad necesarias para encabezar la presión alta del conjunto. Incluso, pese a su tamaño, se lo vio con un rendimiento inesperadamente flojo en el juego aéreo: a menudo no atacaba los centros con la intensidad requerida ni conseguía llegar con la ventaja suficiente para imponerse ante sus rivales.

Como local, el desafío también aparecía desde lo táctico. En varias ocasiones, al caer con frecuencia para buscar la pelota, generaba un problema: los equipos contrarios podían adelantarse con facilidad, compactar zonas y congestionarle el espacio en el medio del campo, anulando el impacto que se pretendía en la zona central.

El cambio de rol que le devolvió el protagonismo

En las últimas semanas, Eddie Howe y su cuerpo técnico encontraron una fórmula que le sienta mejor: ubicar a Woltemade en un rol más profundo dentro del ataque. En ese esquema, la irrupción de Will Osula aparece como un factor clave. El nuevo patrón de juego del equipo, con Osula replicando el trabajo fundamental que antes realizaba Alexander Isak, le dio a Woltemade un escenario más favorable.

  1. Woltemade comenzó a moverse en espacios “de bolsillo” detrás del delantero principal, encontrando zonas menos custodiadas.
  2. En el empate de visitante ante Nottingham Forest, se destacó en ese tipo de funcionamiento, aprovechando los momentos para participar en la jugada.
  3. Luego, en el 3-1 sobre West Ham del domingo pasado, volvió a ser importante dentro de esa dinámica.
  4. Además, anotó su primer gol en la liga desde diciembre: fue frente a West Ham, marcando y demostrando lectura futbolística, recursos técnicos y un marcado compromiso para recuperar la pelota.

Plan a futuro y mercado de pases

Con la ventana de transferencias a la vuelta de la esquina, la dirigencia de Newcastle está alineada con la postura del entrenador: consideran al atacante como una inversión a largo plazo. Incluso si Woltemade logra un Mundial muy destacado con Alemania este verano y despierta el interés de clubes externos, en el club no creen que ningún pretendiente pueda igualar la cifra de 64 millones de libras que desembolsaron para traerlo.

También pesan otros factores: el jugador continúa siendo muy querido dentro del vestuario y entre los hinchas. En lo numérico, el balance de la temporada ya deja un registro relevante: acumuló 11 goles en 35 titularidades en todas las competiciones.

Por eso, Newcastle apuesta a que una pretemporada completa sea el punto de inflexión. La idea es que, con el trabajo físico y táctico de verano, el delantero termine de desplegar su mejor versión y termine justificando el gasto que implicó su llegada.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.