La continuidad de Luka Modric en la Serie A quedó en suspenso después de una lesión sufrida en el choque entre AC Milan y Juventus, que terminó 0-0. El volante croata recibió un golpe en una colisión con Manuel Locatelli y terminó con una fractura en el pómulo, por lo que no podrá volver a jugar el resto de la temporada local. La recuperación implica una cirugía, y eso lo marginará de los últimos cuatro compromisos domésticos del conjunto rossonero.

El golpe, aun así, no apagó las ganas del mediocampista, pese a que ya tiene 40 años. En el entorno del jugador se indica que Modric todavía quiere seguir y que su idea pasa por activar una cláusula de extensión por un año dentro de su contrato con Milan. De concretarse, sería una manera de cerrar una etapa con su propio criterio, manteniendo el protagonismo que viene sosteniendo en el esquema del equipo.

Modric ha sido una pieza relevante en el medio del Milan durante esta temporada, registrando una cantidad de minutos que no alcanzaba en ninguno de sus últimos cinco ciclos en el Real Madrid. La motivación del croata, según se desprende de los movimientos que se estarían evaluando, es terminar su carrera de la forma que él desea, controlando el momento de la despedida y sin apurones.

Una de las razones que más pesa en su decisión sería la posibilidad de competir al máximo nivel en Europa. Seguir en San Siro le permitiría buscar un último gran tramo en la Champions League, una meta que aparece como clave para su horizonte deportivo. Con el Milan empujando con fuerza para meterse entre los cuatro mejores, la chance de volver a liderar el regreso del club a la élite continental se transforma en un argumento atractivo para él.

En lo futbolístico, también se remarca la buena sintonía táctica entre Modric y el entrenador Massimiliano Allegri. El DT habría encontrado en el croata una referencia para regular el ritmo del equipo, algo que lo posiciona como un conductor dentro de la estructura. Incluso desde la dirigencia rossonera se entiende que cualquier decisión sobre una extensión dependería de la conformidad del propio jugador, en línea con el respeto que se fue construyendo desde su llegada al club.

Más allá de lo que aporte dentro de la cancha, Modric viene ganando peso como figura en el vestuario. Los futbolistas más jóvenes lo consideran un mentor y, a la vez, un ejemplo de profesionalismo, lo que suma valor a su rol en el plantel. También apareció interés desde Dinamo Zagreb, su ex club, aunque la postura más difundida lo ubica enfocado en cerrar su carrera compitiendo en el nivel más alto posible.

Antes de tomar una determinación definitiva sobre su futuro, se espera que Modric priorice recuperar la mejor forma física pensando en el Mundial 2026 con la selección de Croacia. Ese certamen podría convertirse en su última gran cita internacional, de acuerdo con el plan que se estaría delineando en su entorno.

Con el paso de los días, la decisión parece cada vez más cercana entre dos caminos: extender su vínculo con Milan por una temporada más o retirarse del fútbol profesional. Y si opta por bajarse de la actividad, incluso se plantea la posibilidad de que anuncie su adiós en el estadio San Siro, en un cierre que tendría todo el simbolismo de su historia reciente en el club.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.