La MLS parece estar entrando en una etapa de quiebre: la sensación es que la temporada recién empieza a tomar ritmo, con la mayoría de los equipos ya metidos en partidos de doble dígito. Sin embargo, después de tres jornadas más, todo se detiene por la ventana del Mundial. Casi da la impresión de que es una lástima, porque el campeonato ya está mostrando su forma.

Datos clave

  • La liga se prepara para una pausa por el Mundial tras tres fechas adicionales.
  • Además de Lionel Messi, hay varios nombres que aparecen como candidatos al MVP.
  • Nashville SC luce con arranque fuerte y tiene piezas que empujan con números relevantes.
  • NYCFC, LAFC y FC Dallas también registran actuaciones destacadas de sus figuras.
  • Aun con dudas en la producción goleadora reciente, Messi sigue con chances enormes de su tercer MVP consecutivo.

Candidatos fuera del radar de “siempre Messi”

En la MLS hay futbolistas de alto nivel y algunos que podrían dar el salto hacia el grupo de los más determinantes. Anders Dreyer aparece como una opción clara, aunque San Diego no está encontrando el mismo funcionamiento colectivo y eso reduce el impacto de sus participaciones de gol, que se concentran en torno a diez contribuciones. Hugo Cuypers, en tanto, está en la conversación por la Bota de Oro y Chicago arranca con energía, pero igual hay delanteros que generan más peso ofensivo en el juego. También cuesta dejar afuera a los dos de Vancouver: Sebastian Berhalter y Brian White. Y por el lado de Evander, la idea es que, si logra sostenerse en plenitud física, debería meterse en el debate con más fuerza.

LAFC y el rol distinto de Heung-Min Son

Primero, el tema que salta a la vista: Son Heung-Min no está viviendo su mejor temporada goleadora. En MLS todavía no pudo anotar, un dato que genera sorpresa. Por perfil, debería rondar los veinte goles en el campeonato, pero si se lo mira solo por la red, se pierde la lectura completa de su aporte y, además, del funcionamiento general de LAFC. El surcoreano sí acumula siete asistencias en 685 minutos, y su rol actual es más profundo: dispara menos y llega con menos frecuencia a zonas de finalización. Aun así, la proyección es que los goles terminarán llegando.

En este contexto, el nuevo entrenador Marc Dos Santos lo está usando con más inteligencia como generador de juego. Es una versión distinta del mismo jugador y LAFC se mantiene tercero en la Conferencia Oeste. ¿Es el rival más visible de Messi para el MVP? No, pero está dentro del abanico de nombres que pueden dar pelea.

NYCFC: el valor de Maxi Moralez y Nico Fernández

NYCFC quizá no esté atravesando el mejor momento del año y, cuando se pierden dos piezas importantes, es lógico que baje el nivel. Aunque el equipo no se ve idéntico al que sorprendió con una carrera hasta las semifinales de la Conferencia Este, no parece haberse caído demasiado. Hay varios motivos. Pascal Jansen aparece como un entrenador con capacidad real para ordenar y armar el equipo. Además, Maxi Moralez, con 39 años, sigue figurando entre los mediocampistas ofensivos más efectivos de la liga: lleva seis asistencias.

Pero el punto central podría ser Nico Fernández. El delantero argentino aporta desde distintos sectores de la cancha para los “Pigeons”. Sus goles son decisivos: ocho en MLS, y eso pesa en la competencia. Su rol se parece más al de un atacante móvil, porque se mueve, se ofrece y aparece donde duele. Esa dinámica, además, ya tiene una sociedad muy buena con Moralez. Cuando Fernández está en la planilla, NYCFC siente que siempre hay chance.

Surridge, Musa y el peso goleador en la conversación

Hay un tipo de jugador que domina el partido por su capacidad de meter la pelota en el arco y hacer poco más: Surridge encaja perfecto en ese molde. El ex Nottingham Forest encontró un encaje ideal en Nashville, un equipo que tiene talento creativo alrededor, pero que necesitaba de forma urgente un goleador con llegada. El año pasado firmó su mejor registro en MLS: 25 goles en 37 partidos. Esta campaña está por encima: lleva nueve tantos en siete encuentros, aunque solo arrancó cuatro. Su rendimiento, entonces, no depende de la cantidad de titularidades, sino de la eficiencia.

Su forma de jugar no cambió demasiado. Prácticamente todos sus goles llegan desde el área (con solo una excepción). Promedia cerca de dos goles por cada 90 minutos. En su mejor partido del torneo, Surridge tuvo ocho toques dentro del área del rival y convirtió tres. Un dato así es casi irreal, y por más que su rol parezca “simple”, alcanza para que el delantero esté en la pelea por el MVP.

Musa, por su parte, siempre fue un anotador sólido en MLS. Antes del inicio de este certamen ya había acumulado 36 goles en casi dos temporadas completas, que son números muy aceptables para un equipo que no suele estar peleando por las primeras posiciones del Oeste. Además, es un futbolista entretenido, un nueve clásico que el fútbol en general vuelve a valorar.

En este punto, Musa encaja con claridad en el momento de su equipo. No es solo un finalizador: la creación de oportunidades también se sostiene con números firmes (13 en 10 partidos). Pero lo que manda es el gol: diez tantos en nueve titularidades. Hoy está igualado con Cuypers en la puja por la Bota de Oro, lo cual lo vuelve todavía más difícil de ignorar.

Werner, Mukhtar y el impacto más allá del gol

Werner no está más arriba por una razón concreta: tardó algunos partidos en sumar minutos y además no es aún un fijo en un San Jose que, colectivamente, está funcionando muy bien. En sus primeros dos juegos salió desde el banco y hasta ahora apenas supera los 450 minutos en todas las competencias. El volumen todavía no alcanza para sacar conclusiones definitivas, pero el rendimiento, cuando aparece, es notable. En siete partidos de MLS, Werner registró nueve contribuciones de gol. Su faceta de creación—antes relativamente ignorada en su etapa europea—se ve con claridad. Si se le da tiempo, puede competir por el primer puesto.

Mukhtar, en cambio, tomó un lugar de referencia casi “para los que miran con lupa” dentro de MLS. El campeonato suele estar muy guiado por estadísticas: hay tantos partidos y equipos que los números se vuelven una brújula. Mukhtar tiene siete participaciones de gol en siete titularidades, y es cierto que no parecen cifras “sensacionales”. Sin embargo, su papel va mucho más allá de la planilla. Es el motor del mejor equipo de la Conferencia Este y el juego pasa, casi siempre, por sus decisiones.

Nashville debió ajustar un poco su funcionamiento. Con Cristian Espinoza en el plantel, se sumó un recurso extra en ataque. A partir de ahí, Mukhtar vio menos oportunidades claras de cara al arco. En algunos tramos se lo nota como el “pase previo” al pase decisivo, pero aun si MLS contabiliza las “asistencias tipo hockey”, no siempre es el elegido para entregar la pelota final. Igual, entre medio, hace prácticamente todo: ordena, conecta, acelera y sostiene la ofensiva.

Messi: números irregulares, inevitabilidad competitiva

El cierre del debate es casi inevitable: mientras Messi siga jugando en MLS, será el mejor futbolista de la liga, y la diferencia no parece ser poca. La ironía es que los números, en este momento, no están totalmente alineados con lo que se espera de él. En diez partidos suma nueve participaciones de gol y, además, solo convirtió un tanto en sus últimos tres encuentros.

De todos modos, hay una sensación de que está “gastando el reloj” de forma controlada. Inter Miami tuvo que rehacer y reorganizar el equipo sin Jordi Alba, quien ayudaba a potenciar la mejor versión del rosarino al abrirle caminos. El sistema, por momentos, todavía se ve algo raro y la conexión con el nuevo fichaje, German Berterame, todavía no terminó de aceitarse. ¿Su control del MVP es tan firme como debería? No. Pero la probabilidad de que igualmente lo gane es altísima.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.