MLS volvió a regalar una semana con condimentos de todo tipo: fútbol de alto nivel, sistemas distintos y, como suele pasar en la liga, algún que otro momento para la anécdota. Con el receso por el Mundial asomando en el horizonte, la competencia parece estar afinando el “toque” que le faltaba: más picante, más diálogo en la cancha y también situaciones que generan conversación.
El “villano” que se ganó el foco: Sam Sarver y el final con cerveza
El protagonista de la noche fue Sam Sarver, jugador de FC Dallas, que aprovechó el papel de villano como pocos. En el partido ante San Jose, el extremo decidió aparecer en el momento justo: convirtió un gol de contraataque, con una salida veloz que lo dejó romper la defensa y definió con precisión hacia el rincón inferior. Un tanto que le robó puntos a su rival y que terminó siendo decisivo.
Pero la historia no se quedó en el gol. Frente a la sección de hinchas local, Sarver se metió en el clima del partido con una celebración particular: “se tiró” hacia atrás como si se tratara de un buceo, alejándose de las vallas publicitarias. Y cuando algunos simpatizantes, molestos, arrojaron cervezas al campo, el futbolista tomó una con calma, miró a la gente por un segundo y se la tomó completa.
Para el hincha de San Jose, que vio cómo su equipo terminó perdiendo sobre el final en un guion doloroso, el festejo puede haber caído de la peor manera. Aun así, fue un momento de esos que se quedan en la memoria y que funcionan como capítulo destacado de la temporada.
Columbus Crew despidió a Wilfried Rydström tras una racha negativa
En paralelo, el fin de semana también dejó una noticia fuerte en Columbus Crew. El domingo por la noche, el club anunció que rescindió el cargo del entrenador sueco Wilfried Rydström.
Los números explican gran parte de la decisión: Rydström ganó apenas 3 de los 14 partidos de MLS en los que estuvo al mando. Además, se sumó el contexto interno. Issa Tall, en la dirigencia, reconoció después que no pudo conseguir el respaldo completo del vestuario, especialmente por la dificultad de tomar el trabajo después de la figura de Wilfried Nancy, un referente del club.
Pero hubo otro punto que pesó: el estilo. Con Nancy, Columbus había mostrado un fútbol más atractivo, con capacidad ofensiva y presencia entre los equipos que más convierten. Bajo Rydström, el equipo se vio más apagado. El empate 1-1 ante Philadelphia Union, que venía mostrando un nivel muy bajo en términos colectivos, terminó sintetizando la sensación general y, en definitiva, fue un disparador para el cambio de rumbo.
Cuypers brilla y pone en duda el “boom” Lewandowski
En la previa, el mercado y las redes ya marcan otro nombre. Robert Lewandowski aparece como un posible objetivo para Chicago Fire, con rumores que crecen tras confirmarse que dejaría Barcelona. Sin embargo, en la práctica, Chicago podría no necesitar ir por ese “golazo” del mercado.
Hugo Cuypers, hasta acá, viene siendo un delantero determinante en MLS. En su primer año había marcado 10 goles y el ciclo siguiente elevó la cifra a 21. Esta campaña, además, se siente clave: el Fire necesita, sobre todo, soluciones para que el balón no termine dentro de su arco, pero si existe un mercado con un goleador de leyenda, cualquier equipo debería mirar esa oportunidad.
Ahora bien, Cuypers está en un momento que lo acerca a un récord. En el triunfo 2-0 del sábado ante Montreal, el atacante se metió en el grupo de élite: ya convirtió en 10 partidos consecutivos de MLS con la camiseta de Gregg Berhalter. El último en llegar a dobles dígitos en una secuencia similar había sido Carlos Vela en 2020. Y ese “apellido” en la comparación habla por sí solo.
Lesión preocupante para Maxi Moralez en NYCFC
Otro capítulo de la jornada fue el estado físico de Maxi Moralez. En el primer tiempo del partido de NYCFC contra New York Red Bulls, el mediocampista hizo una acción aparentemente simple: un defensor de Red Bulls recibió un pase y Moralez salió a presionar para intentar recuperar la pelota. El problema llegó cuando, mientras el jugador se plantaba para disputar, su pierna se dobló. No hubo una embestida clara ni un contacto evidente, pero Moralez se desplomó.
El futbolista, de 39 años, pidió ayuda y terminó siendo retirado en camilla. Fue una lesión que, por cómo ocurrió, dejó dudas: algunos reportes mencionaron alguna afectación de rodilla, aunque NYCFC todavía no confirmó nada de forma oficial. Por la edad y la posibilidad de un problema de larga duración, el escenario genera preocupación, especialmente porque, para los “Pigeons”, la expectativa es que haya buenas noticias.
Guilherme sostiene a Houston con goles, asistencias y chispa
En Houston, Guilherme volvió a ser una pieza determinante. La llegada del brasileño de 31 años ya se veía como una apuesta seria: es un jugador con recursos para casi cualquier rol ofensivo. Principalmente actúa como extremo izquierdo, pero también puede jugar por la derecha o incluso ubicarse más centrado. Ben Olsen había señalado antes de la temporada que el equipo necesitaba más creatividad en ataque, y Guilherme se encarga de aportar justamente eso: esté donde esté, funciona como un motor.
El sábado volvió a dejar señales claras: marcó en el 1-0 de Dynamo ante los Vancouver Whitecaps, rivales de la Conferencia Oeste. Con ese tanto, Guilherme alcanzó 11 participaciones directas en goles en la campaña (entre tantos y asistencias) y además la victoria deja a Houston con un dato positivo: ganó 3 de sus últimos 4 partidos. Hay altibajos, pero el brasileño está empujando al equipo hacia la zona de playoffs, algo que no es menor en este tramo de la temporada.
Inter Miami recuperó rumbo: Hoyos cambió el dibujo y Messi volvió a brillar
Por último, hubo una alegría importante para el banco de Inter Miami. Desde que Javier Mascherano dejó su puesto en el sur de Florida, el club atravesó un mes particular: se designó a Javier Hoyos casi de sorpresa y, aunque los titulares aparecieron más por sus comentarios frente a la prensa, los resultados no terminaron siendo contundentes. De cara al domingo, el equipo todavía no había logrado una victoria en Nu Stadium.
Hasta que llegó la noche esperada. Hoyos metió mano en lo táctico y, para bien, el cambio tuvo impacto inmediato. El entrenador apostó por un esquema que Mascherano no había logrado plasmar del todo y colocó una línea ofensiva de tres: Lionel Messi, Luis Suárez y German Berterame.
Si bien existen fisuras defensivas, el equipo se vio mucho más ordenado con ese tridente y con Telasco Segovia cubriendo los espacios que suelen quedar entre líneas. En lo individual, Messi volvió a llevar el partido a su terreno: además de una asistencia de altísimo nivel, también convirtió un gol con naturalidad en la victoria cómoda por 2-0. Portland no generó demasiado peligro durante el encuentro, pero Miami tampoco le dejó margen, y esa lectura del partido fue parte del mérito del nuevo cuerpo técnico.
Con el triunfo en casa, Hoyos se ganó una buena noche y Miami, por fin, pudo firmar una victoria en Nu Stadium en este tramo decisivo.
