La caída de Milan ante Napoli, la semana pasada, hizo estallar las chances de título en la Serie A y dejó a los rossoneri con una sensación de alerta de cara a la Champions, mirando de reojo a los rivales que ya compiten por puestos de élite. En ese escenario, el club intenta recuperar el equilibrio futbolístico y la atención se centra en los ajustes que Massimiliano Allegri podría introducir para reactivar la producción ofensiva.
El golpe que frenó la ilusión y el desafío de “orden mental”
El entrenador explicó que el problema no pasa únicamente por el dibujo táctico, sino por la evaluación integral del plantel: estado mental, condición técnica y cómo responder a una racha que terminó siendo costosa. En ese sentido, admitió que los primeros días posteriores al partido frente a Napoli fueron duros para los jugadores desde el punto de vista psicológico, aunque remarcó la necesidad de atravesar esa etapa con claridad y calma, sin perder el rumbo.
Antes del cruce de la jornada 32 de Serie A, este sábado, ante Udinese, Allegri dejó un mensaje directo: con dos derrotas en los últimos tres partidos, pidió no sobrerreaccionar y sí analizar los errores para encontrar mejoras. En la misma línea, sostuvo que el equipo contará con algunos regresos y que conoce el peligro del rival en las transiciones, por lo que insistió en reducir el margen de equivocaciones.
Allegri cambia el sistema: del 3-5-2 al 4-3-3 por primera vez en la temporada
Con una disponibilidad casi total de su plantel y la presencia de Matteo Gabia en el banco, Allegri decidió variar el esquema por primera vez en el año: pasó del 3-5-2 al 4-3-3. La idea es volver a darle continuidad al ataque y, a la vez, sostener mejor el orden colectivo, especialmente ante un rival que puede lastimar a la espalda.
- El once inicial contó con Rafael Leão como falso nueve.
- Rafael Leão tuvo apoyo de Christian Pulisic y Alexis Saelemaekers.
- Samuel Richie y Zakari Ateh también formaron desde el arranque.
Allegri detalló por qué el rol de Ateh no es equivalente al de Tomori: remarcó que el defensor tiene características distintas y que, de manera natural, es más jugador de perfil derecho. Además, explicó que Salimakers cumple el mismo papel que viene desempeñando como extremo, y que esa función aporta equilibrio al conjunto.
Fino con la ejecución ofensiva: Leão, pausas por ritmo y señales de futuros cambios
El DT también habló del rendimiento y la preparación física de Leão. Señaló que su puesta a punto va mejorando y que realiza muy buenos desplazamientos como delantero de referencia, pero aclaró que para que esas llegadas se transformen en peligro real el equipo debe asistirlo con los pases adecuados, en los tiempos correctos, para concretar las chances.
En cuanto a otras piezas del plantel, Allegri mencionó que Jiménez, que estuvo afuera durante seis meses, todavía no llega con la totalidad del ritmo de competencia. A la vez, indicó que Folkrug viene de iniciar los últimos dos partidos, en una muestra de que el entrenador está buscando sostener automatismos con lo que mejor responde en la dinámica actual del equipo.
Por último, dejó una puerta entreabierta: el cambio hacia el 4-3-3 podría repetirse o consolidarse en los próximos compromisos, aunque dependerá de las necesidades del plantel y de la condición física de quienes aparezcan disponibles en cada semana.
