La selección de México dio oficialmente el puntapié inicial a su preparación para el Mundial el 6 de mayo, cuando un grupo de 20 futbolistas provenientes de la Liga MX se presentó en el Centro de Alto Rendimiento para un mini camp previo al torneo. Doce de esos integrantes, en principio, ya tendrían su lugar encaminado. El resto, en cambio, suma un componente clave: aportarían la primera capa de una generación que se espera moldee a El Tri más allá de 2026.

Eso sí: México casi nunca trabaja en silencio.

Con Javier Aguirre encarando su tercer Mundial como entrenador de México —una marca que pocos técnicos pueden exhibir en el fútbol internacional—, esta etapa inicial ya viene con tensión, dudas y una sensación conocida de improvisación. Horas antes de que comience formalmente la concentración, persistían interrogantes sobre si algunos jugadores podrían participar en el CONCACAF Champions Cup, lo que obligó al propio Aguirre a salir a aclarar la situación públicamente.

Para Aguirre, de todos modos, el 6 de mayo marca el arranque real del camino rumbo al Mundial. Se refirió a la ilusión y la carga que implica para el grupo inicial de convocados, pero también dejó una idea bien concreta: quien no se sume a la concentración estará comprometiendo su lugar en el Mundial. Además, agradeció a clubes de Liga MX como Chivas y Toluca por respetar el acuerdo de liberar jugadores pese a que todavía continúan los playoffs.

En el cierre del proceso, el plantel final de 26 se completará con 14 futbolistas que están jugando en Europa y en el exterior. Sin embargo, con esta versión de El Tri nada parece del todo cerrado. México llega con veteranos que buscan consagrar “una más”, jóvenes que intentan abrirse paso, temas de lesiones todavía sin resolver y, quizás, la disputa interna más abierta que atraviesa la selección en años.

Mientras México hizo pública esta semana la lista preliminar, la gran pregunta es quiénes terminarán quedando dentro de los 26. A continuación, una proyección de cómo podría verse el plantel de El Tri.

Las decisiones del equipo: quiénes aparecen con ventaja

Ganadores: Raúl Rangel, Guillermo Ochoa, Carlos Acevedo

En la pelea: Los tres mencionados se consideran prácticamente definidos para este punto del calendario.

El indicio más claro de que Raúl Rangel está encabezando la carrera por ser el arquero titular llegó en marzo, cuando Aguirre le dio confianza en amistosos ante Portugal y Bélgica. Desde su regreso a la selección, el cuerpo técnico priorizó encontrar un guardameta más joven, capaz de manejar la pelota con los pies y sostenerse ante las exigencias del fútbol internacional actual. Con 26 años, Rangel ya no es solamente una apuesta para el futuro: cada vez se lo ve más como el presente de México y, eventualmente, como una cara de otro ciclo mundialista después de 2026.

Luego aparece Guillermo Ochoa, que sigue ocupando un lugar propio en la historia del fútbol mexicano. Si es elegido, estaría disputando su sexto Mundial, lo que estira una de las carreras internacionales más destacadas del deporte. La función, sin embargo, hoy se percibe distinta. México ya no lo necesita para atajar “todo” durante el partido: lo que requiere es que aporte estabilidad a un vestuario que empieza a entrenar con el peso de un Mundial en casa. Para buena parte de este plantel, esa presión será vivida por primera vez. Pocos la entienden mejor que Ochoa.

Carlos Acevedo, por su parte, parece haber asegurado el último cupo del arco más por circunstancias que por una definición lineal. La lesión seria en el tendón de Aquiles de Luis Ángel Malagón movió el mapa de competencia y le abrió la puerta a Acevedo para volver a meterse en la conversación.

Ganadores: Israel Reyes, Jesús Gallardo, Mateo Chávez, César Montes, Johan Vásquez, Jorge Sánchez

En la pelea: Rodrigo Huescas, Richard Ledezma, Everardo López, Julián Araujo.

En el corazón de la defensa, la sociedad entre Johan Vásquez y César Montes empieza a sentirse como una dupla difícil de tocar. Ambos son de Sonora y, juntos, se convirtieron en el sostén emocional del esquema de Aguirre. Vásquez aporta calma para distribuir y lectura de tiempos; Montes, en cambio, suma presencia, fortaleza y liderazgo. Y, sobre todo, encajan de manera natural entre sí: algo que México intentó recuperar durante años desde el tramo más fuerte de Rafa Márquez y Héctor Moreno.

Por el carril izquierdo, Jesús Gallardo se prepara en silencio para concretar algo poco habitual en el fútbol mexicano contemporáneo: ser titular en tres Mundiales consecutivos sin haber construido una carrera en un club europeo. Gallardo hizo su recorrido profesional íntegramente en Liga MX, pero su regularidad le permitió sostenerse pese a los cambios de entrenador. En muchos sentidos, se parece a una versión “más vieja” del camino de El Tri: hecha en casa, sin atajos.

La duda aparece en los márgenes. Rodrigo Huescas y Julián Araujo permanecen bajo observación cercana por recuperaciones de lesiones, y ninguno está totalmente fuera de la pelea. Richard Ledezma y Everardo López parecen más alineados con el futuro que con el presente, aunque un buen arranque o un gran tramo en los playoffs de Liga MX podría obligar a Aguirre a tomar decisiones difíciles en el tramo final si la profundidad se vuelve un problema.

Ganadores: Érik Lira, Brian Gutiérrez, Gilberto Mora, Luis Romo, Roberto Alvarado, Edson Álvarez, Álvaro Fidalgo, Obed Vargas, Orbelín Pineda, Marcel Ruiz

En la pelea: Luis Chávez.

Ninguna línea del plantel refleja con tanta claridad el equilibrio que busca Aguirre como el mediocampo. La llegada e integración de Álvaro Fidalgo y Obed Vargas le aceleró la posibilidad de definir el núcleo del equipo de cara al Mundial. Para México, tener dos mediocampistas compitiendo en LALIGA no es sólo un tema de prestigio: también representa un proyecto que intenta retomar el control técnico y la flexibilidad táctica tras años de irregularidad.

Junto a Edson Álvarez, Érik Lira y Luis Romo, Aguirre ya cuenta con opciones para que el mediocampo pueda meterse en línea de tres defensores, cambiar la forma del equipo dentro del partido y proteger las transiciones defensivas. Esa capacidad de adaptación importa. En un Mundial —y más en el que se juega bajo la presión que México sentirá por jugar en casa— el control puede esfumarse rápido si el partido se endurece.

El crecimiento de Brian Gutiérrez se convirtió en uno de los relatos más relevantes del ciclo mexicano. Su 2026 se fue desarrollando como una película de despegue: destellos de creatividad, confianza y madurez que llegan justo cuando México necesitaba nuevas ideas ofensivas. Gutiérrez cada vez se ve más preparado para noches internacionales grandes, aportando esa cuota de imprevisibilidad y generación de juego que a México le costó sostener en los torneos recientes.

El caso de Marcel Ruiz podría terminar marcando la definición final de la disputa del mediocampo. El volante de Toluca continúa intentando jugar con una lesión parcial en el ligamento cruzado anterior (ACL) y con un desgarro de menisco en la rodilla derecha. Esa lesión ocurrió durante un partido del CONCACAF Champions Cup ante San Diego FC. Que haya mantenido el ritmo y se haya mantenido fino tanto en Champions Cup como en los playoffs de Liga MX parece casi increíble. Aun así, Aguirre podría optar por priorizar el riesgo físico: si al final entiende que la exigencia es demasiado alta, Luis Chávez —que también vuelve de una lesión seria de rodilla— podría recuperar un lugar en el plantel final.

Ganadores: Armando González, Alexis Vega, Guillermo Martínez, Raúl Jiménez, Julián Quiñones, Santiago Giménez, Germán Berterame

En la pelea: César Huerta.

El gran misterio ofensivo alrededor de México puede estar en Julián Quiñones. Lo que viene mostrando en Arabia Saudita no se puede ignorar: marcó 29 goles para Al-Qadsiah y su promedio lo ubica entre los delanteros más determinantes de la liga. Pero el fútbol internacional plantea preguntas distintas.

En el partido ante Bélgica en Chicago, Quiñones estuvo activo e involucrado, aunque en varias jugadas se ubicó lejos del área en momentos clave, sacrificándose más con tareas defensivas y aportes creativos que llegando de forma constante a posiciones de definición. El desafío para Aguirre es claro: encontrar la manera de trasladar la dominancia goleadora que Quiñones tiene en su club a la realidad táctica de México.

Raúl Jiménez sigue siendo el eje de la tercera etapa de Aguirre. Sin él, cuesta imaginar a México levantando tanto la Nations League como la Gold Cup bajo este proyecto. Su resurgimiento le dio al seleccionado experiencia, goles y liderazgo emocional en un momento donde México necesitaba estabilidad en la zona de ataque.

Germán Berterame, desde su llegada a Inter Miami CF, no explotó en números como para cambiar el panorama estadístico, pero su química dentro del grupo y su intensidad de trabajo continúan ubicándolo como uno de los futbolistas de confianza para Aguirre.

El último lugar de ataque podría definirse entre el riesgo y la explosividad. César Huerta regresó de una lesión con R.S.C. Anderlecht y su capacidad para encarar rivales y atacar en uno contra uno es algo que pocos delanteros mexicanos tienen con esa naturalidad. En un torneo donde los partidos suelen cerrarse y los márgenes se achican, la imprevisibilidad de Huerta podría pesar demasiado como para que Aguirre lo deje afuera.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.