La “joya” de la noche volvió a aparecer en el momento justo. Lionel Messi, en una versión propia de sus mejores años, fue el factor decisivo para que Inter Miami se imponga con lo justo en un partido vibrante de cinco goles, que se terminó imponiendo en Empower Field at Mile High y que logró apagar el clima hostil desde la tribuna. El astro argentino, con camiseta y número que ya son sinónimo de recitales, marcó dos tantos: uno temprano y otro sobre el final, un zapatazo que recordó por qué sigue siendo una referencia única para el fútbol.
El entrenador interino, Hoyos, tuvo una lectura clara del partido: la capacidad del capitán para destrabar encuentros por cuenta propia. Tras el pitazo final, el DT afirmó que el equipo cuenta con “la magia” que, según sus palabras, Dios le dio al número 10. Para Inter Miami, además del golpe anímico, la victoria tenía un peso extra: cortó una racha de dos partidos sin ganar y aportó estabilidad en una etapa reciente marcada por movimientos en el plantel técnico. En pocas palabras, el triunfo llegó en el momento justo.
La previa y buena parte del relato estuvieron atravesadas por la figura de Hoyos, el ex director deportivo que tomó el mando cuando Javier Mascherano se alejó del cargo por razones personales. Hoyos, que tuvo la oportunidad de dirigir a Messi durante su etapa de formación en La Masia, intentó apoyarse en esa conexión de larga data para encender una chispa en el encuentro. Esa familiaridad se notó en la forma en que Messi manejó los tiempos, con libertad para aparecer y decidir. El resultado fue que el Colorado Rapids se terminó quebrando frente a una noche histórica en la que asistieron 75.824 espectadores.
En conferencia, Hoyos explicó el cambio que buscó tras el empate parcial: “Después del 2-2, había que reaccionar y ajustar la estructura”. Y añadió, con emoción evidente, el momento que definió el partido: “Si se frota la lámpara, aparece ese gol que solo él puede hacer”. El interino remarcó lo que representa tenerlo en el equipo y, conmovido, cerró con una idea central: “Hoy fue una experiencia linda porque hay jugadores de enorme calidad y porque está aquí el mejor jugador de la historia. Me emocioné muchas veces. Porque el fútbol es emoción”.
El estadio fue una caldera. Empower Field at Mile High recibió una multitud histórica para ver al ocho veces ganador del Balón de Oro. La asistencia oficial de 75.824 personas quedó registrada como el segundo mejor número de espectadores para un partido de una sola jornada en la historia de la MLS. Así, el “efecto Messi” vuelve a estirar el techo de la liga, justo en un contexto donde la competencia mira de cerca el Mundial de 2026 que se jugará en casa.
Messi no dejó demasiado margen: abrió el marcador desde el punto penal a los 18 minutos. Más tarde, German Berterame amplió la ventaja, pero el Colorado Rapids no se rindió y reaccionó con dos goles en la segunda parte, obra de Rafael Navarro y Darren Yapi. Sin embargo, cuando parecía que el partido podía inclinarse del lado local, apareció el golpe definitivo: a los 79 minutos, el argentino volvió a marcar con un tanto de alta categoría, un cierre que terminó de romper la resistencia rival y le dio a Miami un segundo triunfo que necesitaba con urgencia en sus últimos siete partidos.
Con su doblete en Denver, Messi llegó a siete tantos en la temporada y se mantiene muy cerca de la cima de la tabla de máximos goleadores de la MLS. A sus 38 años, el dos veces ganador consecutivo del premio al Jugador Más Valioso de la liga no muestra señales de frenar, mientras se prepara para liderar a Argentina hacia el Mundial 2026 en Norteamérica. Además, Inter Miami encontró compañía en el gol con Berterame, también goleador ante Colorado, y el equipo vuelve a dar la sensación de potencia que ilusiona.
El triunfo acomodó a Inter Miami en la tabla: quedó segundo en la Conferencia Este, a solo un punto de Nashville SC. Ahora, el desafío inmediato será sostener el envión en el compromiso de mitad de semana ante Real Salt Lake, con la intención de demostrar que, pese a la reciente rotación en el banco, la ambición por un objetivo grande sigue intacta.
