Kylian Mbappé recibió una andanada de críticas tras un viaje a Italia mientras atravesaba la recuperación de una lesión en el bíceps femoral izquierdo, un problema que se había encendido a fines de abril en el partido ante Real Betis. A esa molestia del entorno se le sumó el malestar que generó su imagen de frustración después de quedar afuera en el encuentro frente a Real Oviedo, cuando el delantero vio el partido desde el banco. El combo prendió fuego en parte de la hinchada y también en sectores de la prensa en España, más todavía en un escenario donde el Real Madrid encara la temporada con la mira puesta en pelear por títulos, pero con una campaña que por ahora no tiene trofeos. En ese contexto, Camacho salió a marcar distancia y aseguró que la reacción hacia el crack francés se fue demasiado lejos, remarcando que quienes lo cuestionan muchas veces no dimensionan la presión física y mental que cargan los futbolistas de élite en el día a día.
El histórico lateral izquierdo, figura con peso propio en el madridismo al conquistar nueve títulos de La Liga en la capital, puso el foco en la capacidad de recuperación y en la entereza del atacante. En declaraciones a través de AS, Camacho sostuvo que Mbappé aceptó exponerse a un posible clima hostil en el Bernabéu en lugar de mantenerse apartado del ruido: “Se plantó; cualquiera que fuera no habría salido a la cancha, pero él sí lo hizo. Mientras que otra persona capaz se habría guardado para no exponerse a los silbidos”. Con esa lectura, el ex jugador defendió la postura del delantero y la interpretó como una muestra de carácter, incluso en un momento sensible.
Camacho también justificó que en un club del tamaño del Real Madrid lo “normal” termina agrandándose por el nivel de exigencia y la lupa constante sobre cada movimiento. Puntualizó que, cuando las expectativas históricas no se cumplen, cualquier detalle se convierte en tema y la narrativa se descontrola con rapidez. En esa línea, defendió las decisiones de Mbappé vinculadas al viaje durante su rehabilitación y planteó que los comentarios externos terminaron alimentando una historia que se salió de cauce.
“Cuando hablamos de jugadores de ese calibre, se va todo al extremo”, agregó. Y remató con una idea clave: “Si él salió, fue porque tuvo permiso para hacerlo. En casos de lesión, los futbolistas tienen horarios y pautas estrictas para cumplir, y estoy seguro de que Mbappé hizo lo suyo para cuidarse”. Para Camacho, entonces, no se trata solo de lo visible, sino del contexto médico y del plan de recuperación que marca el ritmo del jugador.
Mientras el debate sigue abierto, Mbappé y el resto del plantel enfocarán la recta final del torneo local. El próximo compromiso será en el estadio propio, cuando el sábado 23 de mayo reciban a Athletic Bilbao para cerrar la campaña doméstica. Y, en paralelo a lo deportivo, crecen los movimientos en el plano institucional: hay reportes extendidos que confirman que el Real Madrid habría acordado el regreso de José Mourinho como entrenador. El retorno se daría 13 años después del final de su primera etapa, aquella que terminó con tensiones. Una designación de este calibre podría alterar los próximos pasos del club, y también influir en el rol y el futuro inmediato de figuras como Mbappé dentro del proyecto.
