Con el País Vasco como idioma de bandera, Pellegrino Matarazzo se dirigió a la multitud que se reunió en la plaza del ayuntamiento para celebrar la conquista de la Copa del Rey de la Real Sociedad. Leía desde una hoja y, a ratos, se notaba el esfuerzo por algunas palabras; aun así, la gente no se molestó. Al contrario: la fiesta lo abrazó, incluso como si ese detalle formara parte del festejo.
La Copa del Rey y una celebración a lo grande en San Sebastián
El entrenador estadounidense acaba de entregar el primer gran trofeo del club en casi cuatro décadas: la Copa del Rey de 1987, que en esta ocasión pudo repetirse. Aunque la Real ya había levantado el certamen en 2021, la pandemia de coronavirus había apagado una celebración que, de haberse podido realizar con normalidad, habría sido aún más festiva.
“Qué comienzo tan maravilloso de este camino que emprendemos juntos”, dijo Matarazzo a la gente en euskera. Las estimaciones ubican a unas 100.000 personas transformando un lunes común en una gran fiesta callejera por las calles de San Sebastián. Terminada su breve lectura desde el balcón del ayuntamiento, el público respondió con un rugido de aprobación.
“Siento que esto es apenas el comienzo”, agregó el entrenador de 48 años, y la ovación volvió a caerle encima con fuerza.
El golpe histórico en Sevilla: Atlético Madrid cae en la definición por penales
Solo 48 horas antes, en Sevilla, el equipo había hecho historia en la final de la Copa del Rey. El arranque lo marcó Ander Barrenetxea: un gol en apenas 14 segundos ante el Atlético de Madrid, que llegaba como semifinalista de Champions League. El contexto dejaba el tono del partido.
Ademola Lookman igualó a los 18 minutos. Antes del descanso, Mikel Oyarzabal —campeón europeo con España— volvió a poner a la Real arriba desde el punto penal. El Atlético logró empatar de manera fugaz más tarde, cuando Julián Álvarez anotó cerca del final, pero la Real terminó imponiéndose en la tanda de penales.
- Goleada relámpago: Ander Barrenetxea convirtió a los 14 segundos.
- Respuesta rápida: Ademola Lookman puso el 1-1 a los 18 minutos.
- Ventaja antes del descanso: Oyarzabal devolvió el 2-1 desde el penal, justo antes del entretiempo.
- Empate tardío: Julián Álvarez igualó en el cierre.
- Decisión: Pablo Marín anotó el penal decisivo y explotó la locura.
En el momento de definición desde los doce pasos, Pablo Marín ejecutó con calma el remate que inclinó la balanza a favor de la Real. El festejo inmediato fue total: desde la cancha hacia las calles, la celebración no tuvo límites.
Un cambio de ciclo: cómo llegó Matarazzo y qué pasó con el proyecto
Con este título, Matarazzo se convirtió en el primer entrenador de nacionalidad estadounidense que logra un trofeo dentro de una de las cinco grandes ligas europeas. Además, el éxito en Sevilla funciona como el broche perfecto para un paso corto pero decisivo por el País Vasco.
La historia también tiene un “antes y después”: la Real estaba en un escenario mucho menos prometedor apenas cuatro meses atrás, poco antes de Navidad, cuando el técnico llegó al club.
El paso previo de Imanol Alguacil y su salida
El verano anterior, la Real eligió una solución interna para cerrar una etapa: Imanol Alguacil había conducido al equipo con resultados sólidos durante seis años y medio. En ese período, el club logró ubicaciones habituales dentro del Top 6 en LaLiga, conquistó la Copa del Rey en 2021 y logró la clasificación a la Champions League en 2023.
En la campaña siguiente, la Real terminó como líder del grupo de Champions por delante de Inter Milan, aunque quedó eliminado en el tramo final: cayó ante Paris Saint-Germain en los dieciseisavos.
Sin embargo, en el verano de 2025 Alguacil tomó un camino distinto. Salió hacia Al-Shabab, de Arabia Saudita, y eso lo llevó a alejarse de San Sebastián en febrero de 2026. El club movió la estructura hacia adentro: eligió a Sergio Francisco, que venía de dirigir al equipo B y que siguió un derrotero parecido al del propio Alguacil, con la idea de que la transición fuera lo más fluida posible.
El arranque de Francisco y la caída en el rendimiento
En teoría, Francisco debía renovar la energía del proyecto. Pero el ciclo venía golpeado: la temporada previa había sido decepcionante, con un undécimo puesto que representó la peor finalización completa bajo la conducción de Alguacil.
Y el comienzo de su etapa no mejoró. En las primeras cinco jornadas de LaLiga, la Real apenas sumó dos puntos, sin victorias. La pendiente siguió hacia abajo.
El panorama se volvió más frágil por la pérdida de piezas clave del período de Alguacil. En 2024, el mediocampista Mikel Merino se marchó a Arsenal y el defensor central Robin Le Normand también dejó la Real para irse al Atlético de Madrid. Un año después, el también intransferible Martin Zubimendi emigró rumbo a Arsenal.
- Mikel Merino dejó el club en 2024 rumbo a Arsenal.
- Robin Le Normand se fue en 2024 hacia Atlético de Madrid.
- Martin Zubimendi también salió un año después, rumbo a Arsenal.
Reemplazar futbolistas de ese nivel de manera equivalente es algo que, en la práctica, la Real no puede hacerlo. El club se apoya, desde su identidad, en la constante incorporación de talentos de altísimo nivel provenientes de su cantera. Esa es la vía que sostiene el éxito a mediano y largo plazo.
Pero con Francisco la situación terminó volviéndose delicada, tanto que hacia el final del año los directivos sintieron la necesidad de actuar. La gota que colmó el vaso fue una derrota en casa 1-2 ante Girona, en mediados de diciembre. Tras 16 fechas, la Real quedó decimoquinta, con solo un punto por encima de la zona de descenso. Allí, el presidente Jokin Aperribay y su comisión concluyeron que Francisco debía irse y que hacía falta un empuje externo para evitar el descenso.
La elección de Matarazzo: del desconocimiento al impacto inmediato
El nombramiento de Matarazzo, por entonces casi una incógnita en España, probablemente sorprendió incluso a Aperribay. “No lo conocía”, declaró el presidente de la Real después de la final de Copa. Y agregó un dato llamativo: “Le pregunté a la IA si sería un buen entrenador para la Real y me dijo que no”.
Igualmente, Aperribay dejó de lado la respuesta del algoritmo y confió en el director deportivo Erik Bretos. Fue él quien avaló al ex entrenador de VfB Stuttgart (entre diciembre de 2019 y octubre de 2022) y de TSG Hoffenheim (desde febrero de 2023 hasta noviembre de 2024).
El primer encuentro con Matarazzo dejó una buena impresión: “Sabía todo de todos. Tenía un análisis impresionante sobre la Real Sociedad”, valoró el presidente. Aperribay terminó aprobando la designación tras cinco conversaciones. La presentación del técnico se realizó el 21 de diciembre, 13 meses después de su salida de Hoffenheim.
Durante su etapa fuera del fútbol, el DT reflexionó sobre aprendizajes previos. En declaraciones, señaló que antes “sobrecargaba” a los jugadores con demasiada información, y que desde entonces aprendió a ser selectivo y a adaptar su forma de trabajar para que el plantel pueda llevar su energía al campo sin quedar atrapado en el exceso de pensamientos.
Explicó que la claridad es clave: ya sea en la verticalidad, los pases para romper líneas, el juego posicional, los gatillos del pressing o los principios generales. Pero también remarcó el riesgo de que una cabeza cargada de instrucciones impida actuar con instinto.
La idea quedó plasmada en su método: por un lado, instrucciones claras; por el otro, libertad real para decidir en el césped. Con esos dos pilares, Matarazzo consiguió “encontrar soluciones muy buenas para recuperar la mentalidad ganadora del equipo y volver a encaminarlo hacia el éxito”.
Y la Copa reforzó ese relato: el ciclo de Matarazzo en la Real comenzó a principios de enero con un 1-1 frente al Atlético. Ese resultado ya insinuaba que el equipo estaba encaminándose.
Racha inicial y dos triunfos que marcaron el rumbo
Luego llegaron cuatro victorias consecutivas. Dos de ellas quedaron particularmente grabadas. La primera tuvo un ingrediente de valentía y también de suerte. En los dieciseisavos de final, en casa ante Osasuna, la Real estaba perdiendo 0-2 con solo 15 minutos por jugar. Benat Turrientes descontó, y en tiempo agregado Igor Zubeldia forzó la prórroga. Finalmente, la clasificación se definió por penales.
La segunda victoria destacada fue el 2-1 sobre el campeón defensor: Barcelona. Los goles llevaron la firma de Oyarzabal y de Gonçalo Guedes. Esos resultados fueron la base para los primeros cuatro meses de Matarazzo con un rendimiento muy exitoso en San Sebastián.
- En 20 partidos bajo su mando, la Real perdió solo 4 veces.
- Las cuatro derrotas llegaron de visita ante rivales de primer nivel de LaLiga: Real Madrid, Atlético (en el partido de vuelta) y Villarreal.
- La primera caída inesperada llegó el miércoles, apenas dos días después de las celebraciones de la ciudad: derrota sorpresiva 0-1 en Getafe.
La cultura del club y la inmersión personal del entrenador
El éxito en cancha está muy ligado al compromiso total de Matarazzo con el desafío. Entiende la cultura particular del club: se valora la identidad vasca y se prioriza a jugadores que crecieron en la región y, de ser posible, que hayan surgido del sistema formativo de “La Real”.
Para integrarse del todo, el entrenador vive en el corazón de la ciudad, en el norte de España, y busca contacto directo con quienes sostienen el día a día del club. En sus palabras, disfruta muchísimo del lugar: la ciudad está “de primera”, con todo impecable; cada tarde se da el gusto de una experiencia culinaria muy buena; la comida es excelente y la gente es cercana y respetuosa. También describió su rutina: su auto lo deja “cerca de la playa”, por las mañanas respira hondo y mira hacia el mar para enfocar el día, y cuando necesita ordenar ideas, camina por la costa, mira el agua y piensa en fútbol.
El arranque del pueblo: el recordatorio antes de cada paso
Uno de los momentos más visibles de su paso llegó en las semifinales de Copa ante el Athletic Bilbao, el rival de siempre del País Vasco. Contó que desde muy temprano, a las 6:30 de la mañana, los hinchas le insistían desde la calle con la idea de que el equipo debía ganarle al Athletic. Incluso cuando salía a cenar, volvían a recordárselo. En ambos partidos, la Real se impuso 1-0, y eso lo convirtió en un motivo extra de popularidad para la gente.
Cantera en la final y el rol clave del arquero
En la formación inicial de la final frente al Atlético hubo siete futbolistas surgidos de la casa. Allí estuvieron el internacional español Oyarzabal y el arquero Unai Marrero. El portero, de 24 años, nació en San Sebastián y está vinculado a “La Real” desde los 15. En LaLiga actúa como segundo arquero, pero Matarazzo le dio la responsabilidad para la Copa. Marrero respondió con creces: contuvo dos penales en la tanda frente al Atlético.
Asistentes, fichajes internos y objetivo de idioma
El cuerpo técnico que acompaña al entrenador refleja esa mezcla entre aire fresco externo y lealtad interna. En particular, se destacó la incorporación de Ömer Toprak, un defensor con pasado en la Bundesliga que había jugado en Leverkusen y en Dortmund, pese a que no tenía experiencia como entrenador. Matarazzo contó que se conocieron por primera vez en un partido de Champions entre Leverkusen e Inter Milan, mantuvieron el contacto y hablaron muchas veces de fútbol.
Según el propio entrenador, la experiencia del ex profesional le permite conectar con el plantel y ya está generando un impacto importante.
Además, Matarazzo bromeó con una pequeña mentira “inofensiva”. Dijo que Toprak le aseguró que hablaba español, pero que fue una exageración: “Sabemos algo de español”, reconoció, aunque la rivalidad quedó planteada entre ambos por ver quién lo domina primero. Y remarcó que ahora se ríen por eso.
Para la celebración del título, los hinchas se quedaron con el euskera que recitó el DT. También sumó a John Maisano como asistente, un integrante que habla con fluidez español, italiano e inglés. En ese marco, Matarazzo se fijó como meta poder “hacer todo en español” antes del inicio de la próxima temporada. Su contrato se extiende hasta el 30 de junio de 2027, y, con la euforia de la Copa encima, promete seguir apuntando más alto.
Situación deportiva actual y chances europeas
El entrenador ya sacó a la Real de la zona complicada del descenso, la llevó a un título y la devolvió a la pelea continental. Después de 32 fechas, el club está octavo. La victoria en Copa ya asegura el regreso a la Europa League.
De todas formas, la opción de volver a la Champions todavía existe: si el quinto puesto en LaLiga alcanza para entrar a la máxima competencia europea, el escenario sigue abierto. En este momento, la Real está a siete puntos de Real Betis. El calendario restante, además, luce manejable: además del cruce directo con Betis, el equipo solo se enfrentará a conjuntos que están en la mitad baja de la tabla.
- Con 32 jornadas disputadas, la Real está en el octavo lugar.
- La Copa del Rey garantiza Europa League.
- La Champions todavía es posible si el quinto puesto alcanza: la diferencia con Real Betis es de siete puntos.
- Quedan partidos ante equipos de la parte baja, salvo el duelo directo contra Betis.
El “AI” y el giro en el análisis tras la semifinal
En torno a la historia de la inteligencia artificial, la primera lectura falló y quedó desmentida. Tras la semifinal de Copa ante el Athletic Bilbao, a comienzos de marzo, el presidente Aperribay volvió a revisar el análisis original. Esta vez, el algoritmo consideró a Matarazzo “excelente” para el cargo.
Datos del ciclo
- Presentación: 21 de diciembre de 2025.
- Contrato hasta: 30 de junio de 2027.
- Partidos: 20.
- Victorias: 12.
- Empates: 4.
- Derrotas: 4.
- Títulos: ganador de la Copa del Rey (2026).
