El Bayern Múnich volvió a exhibir una versión ofensiva descomunal ante St. Pauli y logró un triunfo histórico en la Bundesliga, que le permitió superar un hito que databa de 1972. El partido, además, llegó con el contexto inmediato de que en pocos días el equipo alemán recibirá a Real Madrid por la segunda semifinal del cruce por la Champions League, con el empate aún abierto.
Hay un detalle clave: los bávaros ya habían ganado 2-1 en el Santiago Bernabéu, así que encaran el tramo decisivo de la eliminatoria con la serie en sus manos, pero sin margen para relajarse. La noche del sábado, de hecho, terminó de encender la alarma en el fútbol europeo.
La goleada del Bayern ante St. Pauli y el récord que quedó atrás
En la fecha 29 de la Bundesliga, el conjunto dirigido por Vincent Kompany arrolló como local a St Pauli por 5-0. Con ese resultado, el Bayern estiró su producción goleadora hasta llegar a 105 tantos en la temporada, superando la marca histórica anterior de 101 que estaba vigente desde 1972.
El plan del Bayern fue aprovechar el tropiezo de Dortmund y, con ese objetivo, el equipo se encaminó al título: ahora está a una sola victoria de quedarse con el campeonato. En esa línea, el club llegó a un punto de aceleración que terminó siendo determinante.
En el desarrollo del partido apareció un dato que marca época: Musiala necesitó apenas nueve minutos para vencer al arquero de St. Pauli, un tiempo que además igualó el récord de 1972 asociado a la cantidad de goles en una sola temporada. La lectura es clara: el equipo no solo gana, también impone ritmo y volumen ofensivo.
Antes del descanso, el Bayern ya avisaba con contundencia: hubo dos remates que impactaron en el palo, uno de Jackson y otro de Musiala, como si el equipo insistiera en que el marcador podía ser aún más abultado.
En el complemento, el récord se terminó de romper rápido: apenas ocho minutos después de la reanudación, Goretzka convirtió para marcar el gol 102 de la temporada en la Bundesliga. Luego llegaron los siguientes golpes: Olise, Jackson y Guerrero se sumaron para llevar la cuenta a 105, consolidando un cierre de partido demoledor.
Goretzka tuvo una nueva oportunidad para estirar aún más el número, con una chance para el 106, pero su tanto fue anulado por offside cuando se acercaba el final del encuentro. Igual, el mensaje del Bayern quedó igual de claro.
El contexto ofensivo y la dupla que empuja: Kane y el récord de Lewandowski
El impacto no se limita al resultado del fin de semana: la producción del Bayern quedó instalada como una “máquina” de hacer goles, con una historia que se escribe en paralelo a la Bundesliga. En esa línea, se remarcó que “Bayern Múnich se volvió una verdadera fábrica de anotaciones, escribiendo un nuevo capítulo para la institución y también para el campeonato alemán”, y se señaló que el equipo podría encaminar una nueva etapa de dominación en Europa, apoyado en un tridente ofensivo con Olise, Luis Díaz y Harry Kane.
Justamente, Kane está en la cima de la tabla de goleadores con 31 tantos y cada vez más cerca de un registro histórico del club. El delantero inglés busca acercarse al récord de Lewandowski: el polaco había marcado 41 goles en la Bundesliga en la temporada 2020-21, una cifra que ahora aparece como horizonte inmediato para Kane, que está a solo 10 tantos de alcanzarlo.
Con cinco jornadas por jugar, el escenario incluso permitiría que el inglés supere a Lewandowski si mantiene el ritmo. De hecho, el Bayern llega a este momento con una campaña de altísimo nivel: acumula 76 puntos en 29 partidos y firmó su tercera mejor producción histórica en la Bundesliga, quedando por detrás únicamente de las temporadas 2012-13 y 2013-14, ambas con 78 unidades.
Racha invicta de visitante y el aviso para Real Madrid
Además de la voracidad ofensiva, el Bayern sostiene una regularidad clave lejos de casa. En la Bundesliga, lleva 24 partidos consecutivos sin perder como visitante: 17 victorias y 6 empates. Ese andar arranca desde la temporada pasada y se transformó en un dato que pesa en cualquier eliminatoria.
De hecho, únicamente en dos ocasiones logró una seguidilla invicta de mayor extensión en condición de visitante dentro de la liga: 26 encuentros entre 1985 y 1987, y 33 partidos entre 2012 y 2014. Esas referencias históricas dejan en claro que el Bayern no solo está fuerte: está en un punto de madurez que le permite competir con autoridad en cualquier cancha.
Todo este contexto funciona como un aviso directo para Real Madrid, que se prepara para el choque europeo decisivo. Con el equipo merengue atravesando un momento irregular, el panorama se complicó aún más: en la jornada anterior apenas pudo empatar 1-1 con Girona en La Liga, lo que lo dejó a nueve puntos de los líderes Barcelona.
Así, el partido del martes o miércoles (según el calendario de la serie) asoma como una prueba de carácter para el plantel blanco: el técnico Arbeloa y sus figuras necesitarán estar en su mejor versión para frenar el ataque devastador del Bayern. La pregunta es inevitable: ¿estará preparado el “Royal Whites” para resistir el vendaval bávaro?
