United no volvía a tocar esas alturas desde que en 2013 despidieron a Ferguson rumbo al retiro, con el 13° trofeo en el bolso. En ese momento, pocos imaginaban hasta dónde podía caer el equipo de los “diablos rojos” desde la cima más alta del fútbol inglés.
La última campaña los dejó en el 15° puesto, con una derrota en la final de la Europa League y, además, sin lograr el acceso a ninguna competencia continental. Desde entonces, el club movió fichas en el banco: Ruben Amorim fue echado el 5 de enero, sin mayores vueltas.
Tras esa decisión, Carrick apareció como respuesta urgente. El ex campeón de Premier League y Champions League tomó el mando poco después del despido y recibió las riendas de un equipo que necesita recuperar la confianza, sobre todo en el entorno exigente de Old Trafford, donde cada paso se mira con lupa.
El cambio de aire se notó rápido: en “Theatre of Dreams” el plantel despertó con resultados contundentes. La etapa de Carrick arrancó con victorias destacadas ante Manchester City y Arsenal, y en total, tras 14 partidos, el equipo cosechó 10 triunfos y apenas dos derrotas.
Con ese impulso, United hoy marcha tercero en la tabla y apunta a regresar a la Champions League en 2026-27. La intención es volver a Europa con ruido y ambición, pero la gran pregunta es si esa mejora también se sostiene en casa, donde el club históricamente está obligado a ser protagonista.
El trabajo para armar el plantel no se detiene: viene otro mercado de pases y aún habrá que ajustar piezas para consolidar el proyecto. Sin embargo, los indicios recientes alcanzan para pensar que con pequeñas modificaciones, la dirigencia podría cumplir el plan “Project 150”, con el objetivo de sumar otro título antes de encarar una gran celebración en 2028.
Consultado sobre la posibilidad de que United vuelva a ser un candidato serio tan pronto como la próxima temporada, Meulensteen —que trabajó en el cuerpo técnico de Ferguson durante tres ciclos ganadores— dejó una postura clara: “En mi opinión, sí podrían si compran a los jugadores correctos, mantienen a los que tienen que quedarse y suman refuerzos que realmente potencien el equipo”.
Y agregó que el análisis inmediato del rendimiento con Carrick es alentador: “Si mirás los últimos 14 o 15 partidos con Michael Carrick al mando, ves la forma del equipo y cómo se ha presentado en la Premier League. Pueden ganarle a cualquiera. Lo han demostrado. También mostraron que están en condiciones de superar a los equipos que luchan por el título en este momento”.
En esa misma línea, remarcó que el salto de calidad podría llegar de la mano de un plantel más sólido: “Con un plantel más fuerte el año que viene, ¿por qué no podrían hacerlo? Para mí, cuando escucho que dicen que ‘es muy temprano’, suena a excusa. No lo creo”.
Finalmente, sostuvo que el entrenador no arrancaría desde cero: “Michael Carrick ya está, en la práctica, preparando la pretemporada para la próxima campaña si sigue en el cargo. No empieza de cero: continúa construyendo sobre lo que ya se creó”.
Con la misión de estabilizar al equipo en Manchester, y con la idea de que en el verano podría haber una cabeza técnica más curtida y con más trayectoria, Carrick aparece como el favorito para ganarse un contrato permanente en Old Trafford. La continuidad y la coherencia, sin dudas, ayudan a que el grupo funcione mejor bajo una misma identidad, pero todavía queda por ver si el esfuerzo de Louis van Gaal, Jose Mourinho y compañía puede ser superado a medida que United empiece a convertir potencial en resultados más tangibles.
