Carrick no será el único que observe el plantel, y tampoco tendrá la última palabra. El jefe de reclutamiento Christopher Vivell y el director deportivo Jason Wilcox vienen trabajando hace tiempo en el mercado de verano, donde la prioridad será conseguir un nuevo mediocampista de contención para tomar el relevo de Casemiro, que dejará el club. Además, la incorporación de uno o dos laterales completos aparece como otro punto clave en la planificación.
Manchester United invirtió más de 200 millones de libras el año pasado, luego de haber gastado fuerte en los tres veranos anteriores. Aunque Carrick logre conducir al equipo a clasificar a la Champions League por primera vez en tres años, el club igualmente tendrá que hacer un esfuerzo económico importante para armar al entrenador con el plantel que necesita para su primera temporada completa en el banco de Old Trafford.
Casemiro no será el único que se vaya cuando venza su contrato en junio: Jadon Sancho y Tyrell Malacia también tienen previsto salir. Los tres no dejarán dinero por transferencias, pero sus bajas permitirán un alivio considerable en la masa salarial, un margen que la dirigencia pretende destinar a la llegada de futbolistas nuevos.
GOAL detectó seis jugadores que el club debería vender en el verano para reunir un “colchón” real de cara a las negociaciones del mercado.
Rúben Amorim sostuvo que podía mirar los ojos de Mason Mount y ver que “quiere esto con tanta intensidad”. Sin embargo, por más ganas que haya tenido el volante de sacarse de encima los problemas físicos y ganarse un lugar fijo en el once de los Red Devils, no logró consolidarse. Desde su llegada a Manchester United procedente de Chelsea por 60 millones de libras (80 millones de dólares) en 2023, Mount disputó 67 partidos en sus tres temporadas, con un promedio de 879 minutos por campaña.
En ese período, anotó solo siete goles y dio dos asistencias, un saldo muy bajo para lo que se esperaba de él. En su campaña previa con Chelsea, antes del traspaso, había participado en 29 tantos. Las lesiones fueron un factor determinante: en total, sus siete problemas lo dejaron fuera de competencia durante 11 meses, perdiéndose 58 encuentros. Ese historial de lesiones complica una salida rápida, pero en Old Trafford saben que ya no pueden depender de él como pieza estable.
Cuando United incorporó a Ugarte desde Paris Saint-Germain por un paquete total de 50 millones de libras, se daba por hecho que ocuparía el rol que dejaba Casemiro en el mediocampo de Erik ten Hag, ya que el brasileño parecía en declive y con el futuro en duda dentro del club. Sin embargo, ocurrió lo contrario: Casemiro terminó recuperando la titularidad como principal mediocampista de contención, relegando al uruguayo al banco.
Ugarte no arrancó ni un solo partido con Carrick y, además, perdió valoración también con Amorim, pese a que el portugués fue su entrenador en Sporting CP. De hecho, trascendió que Amorim le dijo al futbolista, frente al plantel completo, que estaba muy decepcionado por sus actuaciones en United.
United tendría que asumir otro golpe si decide vender a Ugarte, pero cualquier ingreso por la operación ayudaría a afrontar el desafío de reemplazar a Casemiro en el mediocampo.
Rasmus Hojlund es otro de los nombres que reconstruyó su carrera en el exterior tras sufrir en United bajo el peso de la exigencia. El delantero danés es el tercer máximo goleador compartido en la Serie A con 10 tantos, dentro de un total de 14 goles y cuatro asistencias con Napoli.
El director deportivo de los campeones italianos, Giovanni Manna, confirmó el mes pasado que buscan firmar a Hojlund de manera definitiva durante el verano. Para ello activarían la cláusula de compra permanente acordada con United por 44 millones de euros (38 millones de dólares), siempre y cuando el equipo clasifique a la Champions League. La situación parece más un “cuándo” que un “si”: Napoli está segundo en el torneo local, con siete fechas restantes.
Joshua Zirkzee tampoco fue una alternativa habitual con Carrick: no arrancó ningún partido y, para encontrar la última vez que integró el once inicial, hay que retroceder al 1-1 ante Wolves de fines de diciembre. Incluso en aquel encuentro, cuando había marcado, Amorim lo reemplazó al descanso. En la temporada actual, el holandés registra dos goles y una asistencia, aunque desde su llegada a United en 2024 desde Bologna por 34 millones de libras acumula 11 participaciones directas en goles.
En Italia todavía hay varios clubes interesados en Zirkzee. Roma, por ejemplo, había mostrado interés en incorporarlo el enero pasado mediante un préstamo. En United asumen que una eventual venta implicaría una pérdida económica, pero el costo podría valer la pena: no hubo señales suficientes como para pensar que tiene un futuro a largo plazo en el club, y con frecuencia se lo vio sin la capacidad de sostener el ritmo e intensidad propios de la Premier League.
Marcus Rashford aparece como el jugador con mayor potencial de generar dinero para engrosar las arcas, ya que vive un gran momento en Barcelona a préstamo. En todas las competiciones, convirtió 11 veces y sumó 10 asistencias, aunque no es titular fijo. Antes de Navidad se daba por hecho que los catalanes iban a ejecutar la cláusula de 30 millones de euros pactada con United el verano pasado para quedarse con el delantero de forma definitiva.
Pero, como suele ocurrir con un club tan exigente como Barcelona, Rashford no terminó de convencer del todo a sus actuales empleadores. Además, dadas las dificultades financieras conocidas de la institución, ahora están dispuestos a renegociar el monto con el objetivo de reducirlo.
United tendría margen para rechazar la propuesta y evaluar si algún otro equipo europeo está dispuesto a avanzar. Aun así, un obstáculo grande es el salario elevado del futbolista: sus ingresos son altísimos y Barcelona ya los igualó esta temporada, lo que complica que la mayoría de los clubes pueda afrontar la operación. En cualquier caso, hay algo claro: Rashford no puede volver a United, porque la relación con el club de su infancia quedó rota, incluso aunque Amorim ya no esté en el banco.
El último partido de Andre Onana con la camiseta de United terminó en la eliminación copera más humillante del club a nivel histórico, cuando cayó ante Grimsby Town, de la League Two. Sin embargo, el arquero se recuperó en su préstamo con Trabzonspor: contribuyó en la lucha por el título y, además, desde el propio club lo bautizaron como “The Wall” (“El Muro”) a través de sus canales en redes sociales.
Aunque circularon reportes de que Onana quiere regresar a United para recuperar el puesto de arquero número uno frente a Senne Lammens, en el club se muestran menos dispuestos a darle otra oportunidad. El motivo está ligado tanto al aspecto deportivo como al económico: se estima que gana alrededor de 120.000 libras por semana, y la idea es reducir la masa salarial.
United difícilmente recuperará los 47 millones de libras que pagó cuando lo fichó desde Inter, pero su experiencia podría permitirles al menos obtener una suma relevante, que luego puedan reinvertir en el armado del plantel.
