Manchester United ya tiene en la mira a un mediocampista de 23 años como objetivo principal para iniciar un recambio en esa zona del campo, pero por ahora el avance quedó frenado por una diferencia grande entre lo que pretende el jugador y lo que está dispuesto a pagar el club. En las últimas horas se informó que Nottingham Forest puso una cifra de 120 millones de libras sobre la mesa por el futbolista inglés, un valor que en Old Trafford consideran exagerado. Aunque la estructura del equipo cuenta con margen para moverse en el mercado, la dirigencia no quiere entrar en una puja económica con Manchester City, ya que eso, además de encarecer cualquier operación, terminaría afectando el presupuesto total de cara a los refuerzos que todavía quiere encarar el conjunto de Ten Hag.

Con el nuevo liderazgo deportivo, United busca sostener un marco de transferencias ordenado y, en ese contexto, el plan pasa por financiar buena parte de la renovación con la salida de jugadores actuales. También se señaló que la idea del club es cubrir el costo del primer apuntado en el medio con un rango de entre 80 y 90 millones de libras obtenidos por la transferencia de futbolistas del plantel. La lógica interna es clara: si se logra ese ingreso, el resto del dinero disponible quedaría más protegido para sumar un segundo mediocampista, incorporar un extremo izquierdo y, según cómo se presenten las prioridades, avanzar por un refuerzo en el eje central o en el lateral, dependiendo de las necesidades defensivas que se evalúen en la pretemporada.

Del lado de Forest, la valoración alta se defiende con argumentos de mercado. La entidad entiende que el precio no es descabellado si se toma como referencia la operación que Chelsea realizó por Moisés Caicedo, abonando 115 millones de libras, y lo toman como antecedente para el costo de mediocampistas jóvenes que ya muestran nivel de elite. Además, el club asume que Anderson es una pieza clave: está ligado contractualmente hasta 2029 y, en la planificación de Forest, aparece con protagonismo en el próximo Mundial de Inglaterra. Ese posicionamiento ya impactó en la estrategia de United, porque el interés por otros objetivos que habían entrado en conversaciones con City se enfrió, ya que en Old Trafford priorizan perfiles que encajen con el proyecto táctico y financiero que están redefiniendo.

Mientras el mercado se mantiene en pausa, Anderson se enfoca en el presente deportivo de Nottingham Forest. El equipo recibirá a Aston Villa en el partido de ida de las semifinales de la Europa League, instancia que puede terminar de consolidar el interés de Manchester City si su rendimiento vuelve a estar a la altura de los grandes escenarios. En paralelo, United ya empezó a mirar alternativas más accesibles dentro del rango que están dispuestos a manejar: aparecen nombres como Carlos Baleba, Aurélien Tchouaméni y Sandro Tonali, opciones con las que buscan equilibrar calidad y costos para no comprometer el plan de refuerzos completo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.