Las semifinales de la UEFA Women’s Champions League dejaron dos eliminatorias de esas que se recuerdan: Lyon vengó la caída ante Arsenal del año pasado con un 3-1 en el global y avanzó al final, mientras Barcelona hizo lo propio ante Bayern con un 5-4 global tras un 4-1 en el Camp Nou que tuvo de todo. En el medio, el fin de semana también movió la carrera por el Balón de Oro: Alexia Putellas marcó dos goles en la serie ante las alemanas, Jule Brand fue clave contra Arsenal, y el regreso de Aitana Bonmatí tras una fractura de pierna le devolvió aire a un Barça que mira a la vez por Champions y por el doblete en el país.

Semifinales: Lyon reaccionó y Barcelona lo cerró con un partido abierto

En primer turno, Lyon tomó la posta de una revancha pendiente. El año pasado había caído ante Arsenal en la misma instancia del torneo, pero esta vez pudo ajustar cuentas: después de un primer partido en el que había llegado a un 2-1 favorable, el escenario cambió. En el duelo de vuelta, OL llegó por detrás con ese mismo marcador en contra, aunque lo dio vuelta con autoridad y terminó asegurando una victoria 3-1 que lo dejó clasificado. El gol decisivo llegó en el 86’ a través de Jule Brand, y dejó afuera a las campeonas defensoras el sábado.

Del otro lado, el cruce entre Barcelona y Bayern Munich prometía ser difícil de sostener después del 1-1 en la ida, jugado en el Allianz Arena. Sin embargo, el Camp Nou se encargó de elevar la intensidad: con estadio vendido, las catalanas salieron con todo y llegaron a una ventaja de 4-1. Pero Bayern no se rindió y descontó con un gol de Pernille Harder; luego volvió a recortar y el global quedó en 5-4 cuando el reloj entraba en tiempo de descuento. Justo ahí, la revisión del VAR metió un freno en medio de un partido que había sido generoso en emociones y que, por momentos, parecía capaz de producir muchos más tantos.

Putellas se afirma en la pelea por el Balón de Oro: dos goles y un rol clave

Con la carrera por el Balón de Oro cada vez más encendida, Alexia Putellas volvió a ser protagonista en el escenario correcto. En la serie ante Bayern, aportó dos conquistas y Barcelona terminó ganando 5-3 en el global tras imponerse 4-2 en el partido de vuelta. Su impacto no se explicó solo por los goles: en el segundo duelo, la toma de decisiones del entrenador Pere Romeu resultó determinante para que ella apareciera más cerca de las zonas donde podía lastimar.

En la ida, Putellas había quedado demasiado profunda: solía recibir en sectores donde, frente a un Bayern bien ordenado, le costaba generar daño real. En la vuelta, el cambio fue claro: Romeu sustituyó a Vicky López por Clara Serrajordi para equilibrar el mediocampo, y allí Putellas pudo moverse con más riesgo, fabricar jugadas decisivas y terminar participando directamente en el desenlace. De hecho, en el partido de vuelta completó cuatro pases clave, más que cualquier otra jugadora, y además anotó dos goles fundamentales.

  • El primero llegó en una jugada caótica dentro del área alemana: la volante acomodó el balón con su pie derecho menos fuerte y lo empujó hacia el rincón inferior para poner el 2-1.

  • Luego, tras el 3-1 de Salma Paralluelo, Putellas cerró la historia con el 4-1 mediante una finalización improvisada y acrobática, que le dio a Barça una ventaja que se sintió como aire.

Putellas venía de un tramo determinante: tras dos temporadas con lesiones que le cortaron el ritmo, había vuelto al nivel con sus dos Balones de Oro consecutivos de 2021 y 2022. El año pasado, incluso, se pensó que podía merecer un tercer Golden Ball. En 2025 no fue: terminó cuarta en la votación. Pero con la constancia de siempre extendiéndose también en esta campaña, el escenario de 2026 vuelve a asomar como posibilidad.

Brand hace el golpe: de la frustración en Wolfsburg al salto en Lyon

Jule Brand tuvo un recorrido que ayuda a entender por qué su gol en la serie ante Arsenal pesa tanto. Cuando irrumpió en el Hoffenheim como futbolista de 17 años, el entusiasmo por su techo era grande. Dos temporadas más tarde, el salto a Wolfsburg parecía una confirmación: el club, dominador del fútbol femenino alemán durante años, tenía fama de potenciar talento joven y Brand podía escalar sin alejarse demasiado de su casa.

Pero el camino no siguió el guion esperado. No logró despegar al ritmo que se esperaba y, en la temporada 2023-24, el director del club Ralf Kellermann incluso la criticó públicamente en una entrevista con Kicker. El modo en que Brand respondió —sumándose a las palabras del directivo— terminó de subrayar, según la lectura que deja el propio relato, la falta de confianza con la que jugaba.

Cuando se fue de Wolfsburg el verano pasado, no sorprendió. Aunque en Baja Sajonia no encontró el rendimiento que necesitaba, no le faltaron pretendientes. Y allí apareció Lyon, uno de los grandes de la élite femenina europea, campeón en ocho ocasiones en la Champions League, para llevarla a un escenario de máxima exigencia. La oportunidad era clara: volver a demostrar en el nivel más alto lo que podía dar.

El sábado, contra Arsenal, Brand mostró su mejor versión: el gol ganador llegó como parte de una actuación con un recorrido colectivo muy firme y una definición destacada, además de un pase perfecto de Melchie Dumornay. Pero no fue un hecho aislado. También anotó en la ida y, sumando lo que va de la temporada en el torneo, acumula seis participaciones directas en goles en seis presentaciones en Champions. En total, reúne 19 incidencias de gol en todas las competencias.

Su historia tiene otro elemento que suma contexto: a sus 23 años, todavía está en una etapa de consolidación, pero lo que viene mostrando explica por qué siempre existió tanto “hype” alrededor de su talento y por qué ahora se ve más cerca de lo que prometía.

Mariona Caldentey: el cambio de rol le baja números, pero la Champions vuelve a ser la prueba

El contraste también aparece en el caso de Mariona Caldentey. Hace un año, cuando dejó Barcelona para sumarse a Arsenal, su figura parecía por fin recibir el reconocimiento que llevaba tiempo buscando. En el club catalán, había pasado diez años destacando, pero muchas veces quedaba opacada por otras estrellas que se llevaban titulares. En Londres, en cambio, se convirtió en una de las figuras del proyecto, con un rol protagonista en el camino que terminó con un triunfo europeo inesperado para las Gunners, incluyendo el golpe a su ex club en la final de Champions.

El Balón de Oro, sin embargo, terminó quedando en manos de su compañera de selección Aitana Bonmatí, que ayudó a Barça a llegar a aquella final y también llevó a España al torneo Euro 2025. Aun así, Caldentey fue segunda en la votación: un escalón por debajo de lo que algunos esperaban, pero suficiente para que el mundo la mirara con otra lente. Además, sus premios de Jugadora del Año en Inglaterra también se describen como totalmente merecidos.

En su segunda temporada en el norte de Londres, la historia tuvo matices. Caldentey juega bien, sí, pero ahora lo hace más profundo, en un mediocampo que no le permite regresar con la misma frecuencia a los registros de goles y asistencias. Y justamente esos números suelen pesar mucho en galardones como el Balón de Oro.

Para su evaluación, el gran factor está en los partidos grandes. Si pudiera volver a marcar su magia en las etapas finales de la Champions, su nivel en este rol distinto volvería a ganar luz. Pero un año después de haber anotado dos goles en la semifinal previa ante Lyon, no salió como se esperaba: Arsenal sufrió la revancha de OL. Caldentey integró una zona media que no pudo competir con la excelencia de Dumornay y terminó siendo sustituida de forma sorpresiva con 20 minutos por jugarse, pese a que Arsenal necesitaba un gol en Francia.

En el futuro, la pregunta que queda es si Arsenal debería devolverla a un lugar más adelantado para sacarle el máximo a su capacidad en el tercio final. Su dupla en la base del mediocampo con Kim Little viene funcionando en general, aunque aparece otro problema: no hay una titular indiscutida para el rol de mediapunta (el “No.10”). A eso se suman dudas sobre el porvenir de Beth Mead y Caitlin Foord. Todo esto, además, se conecta con un dato: Caldentey también había rendido antes en una función abierta —aunque con perfil invertido— por fuera, y ese perfil podría volver a ser útil.

Dumornay fue la diferencia y Brand lo capitalizó: penal, pase y sentencia

En la lectura del fin de semana, hay un nombre que aparece como punto de partida: Melchie Dumornay. Se sostiene que, por momentos, pudo ser la mejor jugadora del mundo esta temporada. Con 22 años, suele ser la que más se destaca cuando entra a la cancha, algo que Arsenal ya había notado en la fase de liga, cuando ella dejó una actuación excepcional frente a las Gunners en octubre.

Renee Slegers y su equipo aprovecharon la ausencia de Dumornay en el primer partido de la semifinal y, además, contaron con la falta de Selma Bacha y Tabitha Chawinga. Así, Lyon llegó al partido de vuelta con un 2-1 a favor. Pero aun con errores que Arsenal podría haber evitado en Francia, el relato marca un punto: fue difícil frenar el regreso de Dumornay, que volvió a tomar la conducción del juego.

El guion tuvo momentos decisivos:

  • Dumornay fue quien forzó el penal que rompió el cero para Lyon.

  • Después, con un pase perfecto por encima de la línea, habilitó a Brand para el gol que definió el final.

Por eso, el premio de Jugadora del Partido fue para la internacional haitiana. Tras el encuentro, expresó que sintió “inmensa alegría” después de una primera ida en la que se sintió “impotente” al ver el partido desde afuera. También remarcó que no hay nada más difícil que no poder ayudar al equipo.

Dumornay, además, fue descrita como una diferencia enorme para Lyon: sus aportes se consideran claves para que OL llegue a la final de Champions, algo que podría elevar su chance de ganar un premio individual importante más adelante en el año.

Bonmatí vuelve tras una fractura: regreso en el momento justo para el Barça

Mientras el resto del torneo explotaba en goles y eliminaciones, Aitana Bonmatí vivió un golpe fuerte en lo personal. En noviembre, mientras disputaba compromisos con la selección, sufrió una fractura de pierna. Eso la obligó a atravesar el período de inactividad más largo de su carrera hasta ese momento y a perder partidos importantes tanto con club como con país.

El contexto de esa lesión es especialmente frustrante porque Bonmatí llegaba en un punto altísimo: antes del contratiempo había ganado los últimos tres Balones de Oro, lo que hace que el parate se lea como un obstáculo aún mayor. Aun así, el relato indica que la recuperación no terminó por cerrar su temporada, aunque el calendario de regreso generaba dudas.

El domingo, Bonmatí volvió. Entró desde el banco y jugó más de 25 minutos en la victoria de semifinales de Barcelona ante Bayern, un partido que volvió a estar marcado por la emoción. Se la vio con ritmo y hasta cerca del gol: tras romper por una contra prometedora, llegó a quedar a centímetros de marcar.

Se plantea que su vuelta llega “en el momento perfecto” por la intensidad del calendario: este mes Barça definirá finales de la Copa de la Reina y la Champions League, con un cuádruple todavía en juego. Luego, el mes siguiente, España enfrentará a Inglaterra en un clasificatorio decisivo para el Mundial. Bonmatí, con lo que muestra en su regreso, estaría en condiciones de estar para todo, como un impulso grande para futbolista, club y selección.

Harder sigue sin el trofeo: 11 ligas seguidas, tres finales de Champions y un futuro con presión

En el análisis del torneo, también aparece el costado más duro para Pernille Harder. Se entiende que Bayern dio pasos adelante en Champions esta temporada, pero el objetivo que sigue sin llegar es el que más pesa: la volante no consigue el trofeo que continúa escapándosele. Harder fue considerada de las mejores del mundo durante la última década, con paso por clubes grandes como Wolfsburg —ex campeón europeo—, Chelsea en la final de 2021 y ahora Bayern.

En lo doméstico, su registro es contundente: ganó un título de liga en cada una de las últimas 11 temporadas. Sin embargo, aun con esa trayectoria, todavía no tiene una medalla de ganadora de Champions League. En ese período disputó tres finales, perdió dos veces con Lyon y una con Barcelona. Además, se destaca que esos dos equipos acumulan nueve de los últimos diez títulos europeos.

La temporada de Bayern, por otro lado, se describe como positiva en el sentido de recorrido: tuvieron su primera campaña hasta semifinales en cinco años. Para Harder también fue un año muy sólido, con rendimiento de alto nivel. Pero con su 34° cumpleaños acercándose más tarde en el año, la pregunta que queda es clara: ¿cuántas chances le quedan de levantar el trofeo?

En ese marco, se remarca que hay esperanza por el progreso del club y porque Harder sigue a nivel mundial. También se menciona una cuota de “injusticia deportiva”: fue la favorita para el Balón de Oro 2020 que finalmente no se entregó. Eso alimenta el argumento de que, si llega el momento, podría ser el gran destino pendiente.

El salto de Bayern: de la humillación ante Barça al cruce competitivo en semifinales

El contexto de la eliminatoria también tiene un punto de partida fuerte. En octubre, Bayern había sido goleado 7-1 por Barcelona en la fase de liga de Champions. Con ese antecedente, si se sabía que ambos volverían a cruzarse en semifinales, pocos hubieran apostado a que las alemanas serían capaces de ponerle tanta paridad a la serie. Sin embargo, se señala que la competitividad en la eliminatoria es mérito del plantel, del cuerpo técnico y del entrenador Jose Barcala.

El relato también marca que Bayern venía con un historial europeo irregular en los últimos años. Este fue apenas el segundo semestre europeo del club, después de que en 2021 desperdiciara una ventaja en la ida ante Chelsea. Desde entonces, acumuló tres eliminaciones en cuartos de final y también un revés sorpresivo en fase de grupos. Incluso con control doméstico frente a Wolfsburg, no se trasladó igual en Europa: Wolfsburg llegó a una final de Champions en 2023 en una temporada que, además, inició una racha de cuatro títulos seguidos de Bundesliga para Bayern.

Con ese panorama, se sostiene que este año “se siente” distinto. En la semifinal, Bayern fue de igual a igual con el campeón de Europa en un cruce de dos partidos con estilos muy diferentes. En la ida, el 1-1 se construyó con disciplina defensiva y resiliencia, especialmente después de una tarjeta roja para Franziska Kett, lo que obligó a sostener el partido con otra dinámica. En la vuelta, Bayern buscó más y pudo haber anotado más, pero chocó con el palo y con atajadas enormes de Cata Coll, además de una intervención controvertida del VAR.

La comparación con el pasado aparece sola. En la temporada 2022-23, Bayern había vencido a Barcelona 3-1 en un duelo de fase de grupos que parecía prometedor, pero luego no sirvió para evitar otra eliminación en cuartos de final. La pregunta que deja esta semifinal es si esta vez el resultado será distinto. El tramo final del texto ubica la presión que habrá para el próximo curso: Bayern deberá sostener la mejora, y Barcala, con lo mostrado en esta eliminatoria, aparece como una pieza capaz de ayudar a un club enorme a afirmarse por fin en el continente del fútbol femenino.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.