De origen londinense, Michael Olise se formó en el sistema de inferiores de Reading y, desde su llegada a la órbita de Harry Kane en el Allianz Arena en 2024, se transformó en una revelación dentro del fútbol alemán. En su primera temporada con Bayern, dejó números contundentes: marcó 20 goles en todas las competencias. Ya en este curso, acumula 17 tantos y, además, suma 25 asistencias, una cifra que lo ubica como uno de los nombres más decisivos de la plantilla.
Ese rendimiento no pasa desapercibido: mientras se ilusiona con representar a Les Bleus en el Mundial de 2026, empiezan a aparecer miradas de clubes con capacidad de desembolsar cifras importantes. En ese contexto, los próximos mercados podrían poner a prueba la postura de Bayern, especialmente si se abre la puerta a ofertas de gran peso.
En Inglaterra, Liverpool observa el panorama con atención. Con Mohamed “Egyptian King” Salah preparado para dejar el club como agente libre, los Rojos necesitan encontrar a alguien que pueda ocupar el lugar que dejó una figura histórica en el costado derecho del ataque. Olise, por trayectoria y por cómo se está afirmando en el circuito europeo, aparece como una alternativa lógica: su juego ya está probado tanto en el fútbol inglés como en escenarios de alta exigencia. Ahora bien, la gran pregunta es si realmente existe chance de verlo en Anfield.
Al analizar esa posibilidad, el exdelantero de Liverpool Collymore dejó una lectura particular sobre el tema. En su razonamiento aparece un factor clave: la experiencia en Premier League. Si Olise logra coronarse campeón de la Champions League, podría argumentar que ya ganó en Alemania y que, además, sumó la máxima competencia europea. Y, en esa línea, Liverpool se ubica entre los clubes capaces de competir por un futbolista de esa jerarquía.
Collymore también se expresó sobre el encaje futbolístico. A su entender, Olise sí tendría respuesta inmediata: entiende el ritmo de juego, es capaz de superar rivales con acciones directas y, en el uno contra uno, suele inclinar la cancha en favor del equipo. Sea que encaré hacia el fondo y busque el pase al área desde afuera o que se meta por dentro para combinar con pared y participación en la zona de finalización, genera daño de manera sostenida en ese sector. Por eso, para él, el “sí” es claro desde lo futbolístico.
El punto de quiebre estaría en lo económico y, sobre todo, en el contexto de Champions para Bayern. Si el club alemán conquista la orejona, la situación cambia, pero también si se complica en la liga y cae fuera de los puestos de clasificación. En ese escenario, Liverpool tendría chances reales de entrar en la conversación. En cambio, si no se cumplen esas condiciones, el exjugador considera que lo más probable es que Olise continúe en Bayern, porque el equipo luce con argumentos para llegar lejos, incluso con chances de disputar la final y pelear el título.
Esa misma idea aparece compartida por otro referente: Steven Gerrard. El ídolo de Liverpool, que también imagina al extremo en Merseyside, dejó en claro que ve difícil concretar una operación por un delantero que hoy es de los más demandados y en mejor forma a nivel mundial. Su argumento fue directo: ¿por qué tendría que irse del Bayern Munich, un club que está compitiendo por los grandes trofeos y que, además, presenta uno de los mejores equipos que se recuerda en los últimos años?
Gerrard agregó un ingrediente adicional: el momento personal y deportivo del jugador. Considera que Olise está a punto de sacarse chispas de cara al verano con la participación en el Mundial, y que lo ve cómodo, asentado, con una sensación de tranquilidad. Por eso, aunque le encantaría verlo en Liverpool, no cree que el movimiento sea sencillo ni probable en el corto plazo. Eso sí, dejó un deseo extra: le gustaría también contar con Luis Díaz de vuelta, porque el club lo extraña en el presente.
Mientras tanto, el panorama en Bayern incluye a Díaz: el extremo colombiano dejó Liverpool en 2025 y hoy es una pieza clave en el costado izquierdo del equipo, mientras Olise se encarga de castigar por la derecha con su capacidad de desequilibrio. La escuadra de Vincent Kompany se encuentra bien posicionada para quedarse con otro título de Bundesliga, y en la Champions League afronta un cruce de peso: tiene una ventaja de 2-1 en el global ante Real Madrid en un duelo que pertenece a los cuartos de final.
En paralelo, Liverpool sigue metido en la Champions, aunque llega con desventaja al tramo decisivo. Sus chances están condicionadas por su serie de octavos: los Rojos pierden en la eliminatoria frente a los actuales campeones, Paris Saint-Germain, y saben que, en el corto plazo, deberán intensificar la búsqueda de un reemplazo para la salida inminente de Salah, un futbolista que acumula 256 goles con la camiseta del club. Con ese horizonte, el futuro del ataque vuelve a estar en el centro de la escena, y el nombre de Olise se mantiene como una opción que ilusiona, aunque por ahora parezca difícil de materializar.
