En la victoria de Bayer Leverkusen por 2-1 en el “Rhein Derby” ante 1. FC Köln, Kasper Hjulmand recurrió recién sobre el final del segundo tiempo a su tridente de alto costo: Malik Tillman, Equi Fernández y Eliesse Ben Seghir. El club desembolsó en total 92 millones de euros por los tres el verano pasado, con cifras individuales que no bajaron de los 25 millones. Aun así, el impacto todavía no termina de aparecer y, pese a que la dirigencia insiste en la paciencia con las incorporaciones, el que estaría quedando más expuesto a la falta de margen sería Tillman.
De un vistazo
- Bayer Leverkusen ganó 2-1 el Rhein Derby ante 1. FC Köln.
- Hjulmand puso tarde al tridente: Malik Tillman, Equi Fernández y Eliesse Ben Seghir.
- La inversión total por el trío fue de 92 millones de euros; ninguno costó menos de 25 millones.
- Malik Tillman fue considerado el “refuerzo estrella” y fue el de mayor valor del tridente.
- El pase de Tillman desde PSV costó 35 millones de euros.
- Tillman acumuló 41 como total de minutos jugados en los últimos cuatro partidos de Bundesliga.
- Leverkusen cuenta con Tillman con contrato hasta 2030, pero se analiza una posible salida.
- Brentford, Fulham y Bournemouth aparecen interesados para recuperar los 35 millones.
Bayer no había pagado antes más de 35 millones de euros por un futbolista, cifra que le abonó a PSV Eindhoven por el estadounidense de 23 años. Leverkusen tuvo margen económico luego de vender a Florian Wirtz a Liverpool por 125 millones de euros, entre otras operaciones. Con varias bajas clave que debían cubrirse, la prioridad de la cúpula fue incorporar juventud con margen de desarrollo.
Sin embargo, esa urgencia y la caja abultada se notaron en cada negociación. Los rivales sabían que el equipo alemán, con dinero disponible, iba a seguir elevando las ofertas hasta cerrar el trato. Así, en ese contexto, se terminó definiendo el fichaje de Tillman por esos 35 millones.
El antecedente en PSV… y el presente en Leverkusen
El mediocampista ofensivo venía con un historial que ilusionaba: en sus dos temporadas en Países Bajos ganó el título de liga dos veces con PSV y, en la campaña anterior, había dejado números relevantes (16 goles en 34 partidos oficiales). Pero el rendimiento que muestra hoy en la Bundesliga no se acerca a esas expectativas. Hasta ahora, su registro en los últimos cuatro encuentros del torneo alemán se resume en 41 minutos disputados sobre el césped.
En Leverkusen esperaban bastante más de un jugador que, además, había sido presentado mediáticamente como “reemplazo de Wirtz” durante el verano. Esa etiqueta pesaba por su rol dentro del equipo y también por el monto abonado para llevarlo a Alemania.
Incluso antes del cruce europeo entre ambos equipos, con PSV enfrentando a Bayer a inicios de octubre por Champions League, Peter Bosz pidió calma por Tillman: “Sean pacientes con Malik, háganle sentir cariño y háblenle”. Aun así, tanto el entrenador como el entorno ya percibían que no habría una historia rápida de éxito para Tillman y para Bayer 04.
El propio camino del futbolista se complicó: tuvo un descanso prolongado tras el Gold Cup con la selección de Estados Unidos, luego arrastró una lesión en la pretemporada y llegó tarde a su mejor nivel, por lo que no pudo tener impacto inmediato. A eso se sumó la salida repentina de Erik ten Hag y la llegada de Kasper Hjulmand al banco. “No fue un comienzo sencillo para mí”, admitió Tillman en los canales del club.
Un recorrido previo marcado por préstamos
Tillman había llegado a Bayern Múnich con 13 años, pero nunca logró consolidarse: participó en siete partidos con el primer equipo. Su progresión se aceleró recién durante su primer préstamo en Rangers, donde dio un salto y se terminó de afirmar. Después llegó un segundo préstamo a PSV y, posteriormente, el pase definitivo por 12 millones de euros, con la decisión de Bayern de no repatriarlo por considerar que había profundidad en el ataque.
Tras su etapa positiva en Eindhoven, el desafío ahora es mucho más exigente: encara su primera campaña completa en Bundesliga y, de acuerdo a su propia lectura, no le está resultando sencillo. “Cuando las cosas no van bien, soy muy autocrítico. Suelo guardarme todo para mí”, confesó.
La situación, según se reporta, ya le genera malestar. Sport Bild informó que Tillman estaría “emocionalmente desconectado” y que habló de sus preocupaciones con el director deportivo de Bayer, Simon Rolfes. A pesar de que tiene contrato con el club alemán hasta 2030, estaría evaluando una salida rápida. Esa decisión también dependería de un factor clave: si Bayer mantiene a Hjulmand para la próxima temporada.
Si llega un nuevo entrenador y necesita tiempo para acomodar el funcionamiento del plantel, Tillman podría terminar quedándose. Pero si se confirma su salida, Leverkusen no sufriría un golpe financiero grande: el informe sostiene que tres clubes de la Premier League con poder económico, Brentford, Fulham y Bournemouth, estarían listos para recuperar los 35 millones de euros que Bayer pagó por él.
En ese escenario, el club tendría que volver a iniciar la búsqueda de un “reemplazo de Wirtz”, justo en el momento en que el equipo aún intenta encontrar el mejor encaje para sus nuevos fichajes de cara a la exigencia de la temporada.
